Portada de Comunicathis site Opini�n
Portal informativo sobre la lengua castellana

Recibe nuestros titulares gratisImprimir este art�culo

Febrero de 2007


Tribuna de opini�n

Volver al �ndice
Tribunas anteriores
�ndice de autores

Subir

LEONOR ACU�A:
Lenguas y hablantes

Disculpen c�mo hablo,
pero la lengua es prestada
.

Maestro wich�

 

Subir

Solemos referimos a las lenguas como si fueran independientes de los hablantes y como si las acciones que se ejercen sobre ellas no tuvieran consecuencia en la vida de las personas. Nos preocupan la extinci�n de las lenguas, su empobrecimiento, su falta de escritura o que no est�n estandarizadas. En relaci�n con el espa�ol, desde hace algo m�s de 10 a�os nos hemos acostumbrado a hablar con toda naturalidad del espa�ol-como-recurso-econ�mico.[1] Se hacen proyecciones sobre el n�mero de hablantes que tendr� en determinada d�cada, se estima su utilidad como lengua internacional, se exige su this site, se organizan congresos internacionales para defenderla y promoverla, se habla de variedades y hasta de peculiaridades y se aclara que no ponen en riesgo la this site de la lengua siempre y cuando sean disciplinadas en el paradigma l�xico del uno: this site, unitario, �nico o de su novedoso sin�nimo �lo panhisp�nico�.
�Y los hablantes? �Qu� tiene que ver todo esto con los hablantes? �D�nde est�n los hablantes? �Qu� necesitan los hablantes?
Setecientos mil  hablantes de espa�ol son analfabetos en la Argentina. Muchos de ellos son en realidad analfabetos funcionales, es decir que, aunque aprendieron a leer y a escribir, han olvidado la lectura y la escritura y no las usan. Anualmente casi un 10% de chicos en edad escolar  abandonan las aulas, o repiten el grado o tienen m�s edad de la deber�an tener.
Los argentinos que tienen el espa�ol como segunda lengua -porque su primera lengua es una lengua ind�gena-[2] suelen fracasar en las situaciones comunicativas en las que deben emplearlo cuando salen de sus �mbitos m�s cercanos. De ni�os, tienen dificultades escolares. De grandes, no pueden hacer estudios superiores o elegir trabajo.
Tambi�n viven en la Argentina un mill�n y medio de extranjeros, la mitad de los cuales habla alguna lengua europea y es muy posible que un tercio de ellos hable una lengua aborigen (aymar�, quechua, guaran�), inferencia que hacemos a partir de sus pa�ses de procedencia.

Subir


Lejos de proponerse acciones en relaci�n con esos hablantes y sus dificultades ling��sticas, los representantes de las instituciones acad�micas y educativas tienen preocupaciones sobre la lengua, alertan sobre la pobreza ling��stica que implican los mensajes de textos y el chateo con que se comunican los adolescentes y sobre la mala influencia de la televisi�n.

En los �mbitos educativos, raramente el fracaso escolar se ve en relaci�n con el desempe�o ling��stico. El deterioro de los resultados educativos es interpretado como consecuencia de los enfoques te�ricos y metodol�gicos que se emplean en la ense�anza de la lectura y de la escritura. Se emprenden entonces peri�dicamente acciones de actualizaci�n de los docentes y se dise�an nuevas propuestas de alfabetizaci�n. 

Los hablantes brasile�os

Pensemos tambi�n en nuestros vecinos brasile�os. El 5 de agosto de 2005, Brasil sancion� la ley n� 11161 que establece que la escuela media brasile�a debe ofrecer obligatoriamente el espa�ol a sus alumnos. Se estima que para alcanzar ese objetivo se necesitar� un n�mero extraordinario de docentes.[3] Pero tambi�n en este caso es poco lo que se oye sobre qu� necesitan los hablantes.

De acuerdo con los an�lisis hechos en la d�cada de 1990 en el Laboratorio de Idiomas de la Facultad de Filosof�a y Letras de la Universidad de Buenos Aires, un alumno adulto argentino que quiere aprender portugu�s necesita en el nivel elemental la mitad del tiempo que requiere alcanzar los mismos objetivos ling��sticos en franc�s,  la tercera parte de la carga horaria para los mismos objetivos en alem�n y la cuarta parte de lo necesario para aprender japon�s. Lo mismo sucede con los extranjeros que vienen a estudiar espa�ol: los brasile�os aprenden m�s r�pido que sus compa�eros al�glotas.[4] �Por qu� entonces muchos de los cursos pensados para brasile�os no �ajustan� los contenidos ni la carga horaria? Y en la misma l�nea, �por qu� no ajustar los objetivos a las necesidades reales?

Subir


�Qui�n es el due�o de la lengua? 

�Cada pueblo tiene sus costumbres. Aqu�, como siempre viene gente y como el pueblo ha pertenecido a distintas provincias o a distintos pa�ses como Chile, algunos son medio achilenados, otros son as�, que aprenden de toda la gente un poco, pero castellano perfecto, perfecto, no lo sabe ninguno.� Anciana de la Puna catamarque�a

Volviendo al inicio de estas reflexiones, tengo la impresi�n de que cuando se habla del espa�ol como de esta lengua que triunfa en el mundo actual, se habla de algo simult�neamente atemporal,  perfecto y panhisp�nico, que no me pertenece y que dif�cilmente llegue a pertenecerle a esos millones de estudiantes que quieren estudiar espa�ol.

Un maestro wich� de Formosa que jug� toda su infancia en espa�ol con chicos criollos, de los que aprendi� la lengua, se excusa por el espa�ol que va a emplear en una reuni�n de docentes, dice: �Disculpen c�mo hablo, pero la lengua es prestada�. El paso por el sistema escolar hizo que sintiera que esa lengua no le pertenece: habla de la lengua y no de su lengua. Esa misma inseguridad aparece en los adultos que se inscriben, un poco avergonzados y bastante descorazonados, una y otra vez en los cursos de niveles intermedios de ingl�s.

La perspectiva de la lengua por encima de los hablantes simula y finalmente crea problemas que en la realidad los hablantes no tienen. Venezolano, chileno, cuyano, rioplatense, spanglish, portu�ol, son nombres de un continuum en los que nos reconocemos los hablantes.

Mirar y escuchar a los hablantes, observar c�mo se comunican sin establecer l�mites entre las lenguas como primeras o segundas permite planificar sobre las necesidades que planteen los hablantes. Algunos quieren aprender espa�ol para obtener mejores resultados en sus estudios, para defender sus derechos de ind�genas, para vender y comprar en los pa�ses vecinos, para leer bibliograf�a en espa�ol.

Brasil quiere ser un pa�s biling�e. Cualquier participaci�n en su ense�anza del espa�ol deber� tener en cuenta que es un pa�s con una ling��stica aplicada de la que todos aprendimos, que existen distintos escenarios y posibilidades, que hay que considerar tiempos, oficios, profesiones, necesidades regionales y qu� lugar tienen en todo esto sus propias universidades.

El espa�ol en Brasil tiene vida propia como lo tiene en los Estados Unidos, toma acentos, crea palabras, fuerza la sintaxis, recrea la morfolog�a. As� nace la this site tantas veces nombrada.

Habr� que decidir para trabajar en estos temas si creemos que los due�os de las lenguas son las instituciones/empresas o los hablantes.[5] Al fin al cabo, como dice la anciana de la Puna, �perfecto, perfecto, no lo sabe ninguno�.

Buenos Aires, 8 de febrero de 2007.

Subir


[1] Maite Celada en �De prisa, de prisa, oye, Brasil� aparecido en noviembre de 2006 en este mismo portal se ocupa de esta cuesti�n.
[2] Aproximadamente 1.200.000 personas.
[3] Cf. �Todas las escuelas brasile�as ofrecer�n aprender espa�ol� en this site de 21 de agosto de 2005. O Globo on line del 17/8/2005 tiene como fuente al Ministerio de Educaci�n de Brasil y habla de 13.000 profesores, mientras que el diario La Naci�n (23/7/05), que cita como fuente al Instituto Cervantes, habla de 230.000 (http://www.lanacion.com.ar/cultura/nota.asp?nota_id=723852&origen)
[4] V�ase al respecto la tribuna de opini�n de 2000 sobre el espa�ol en Brasil, en particular las reflexiones de Neide Maia  Gonz�lez sobre cuestiones relacionadas con el dise�o de cursos de espa�ol para brasile�os.
[5] �La langue est pour le citoyen, et non le citoyen pour la langue� dice Klinkenberg (Jean-Marie Klinkenberg, La langue et le citoyen, PUF, Par�s, 2001). Gracias a L�a Varela que me pas� el dato de este autor.


Subir

Leonor Acu�a es profesora de la Facultad de Filosof�a y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires e Investigadora del Instituto Nacional de Antropolog�a y Pensamiento Latinoamericano, de la Argentina.

Leer art�culo


- Volver al �ndice - Tribunas anteriores - �ndice de autores - 


Recibe nuestros titulares gratisImprimir este art�culo


- Portada de this site -
-  Breves - Agenda - Enlaces de la semana - Opini�n -  El Mural - Gu�a  - Foro -  Actualidad -


�Quiere enviarnos un mensaje? �Pulse aqu�! Un sitio realizado con 
la colaboraci�n de...


� Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net