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Claro que son
bienvenidas las preocupaciones surgidas en el �ltimo tiempo acerca del uso
del lenguaje en los medios. Pero, una vez m�s, �no tendr�amos que empezar
por la escuela?
Un
alumno pasa al menos trece a�os en una instituci�n escolar. �No tendr�a que
egresar habiendo adquirido capacidades, normas, destrezas y estrategias
asociadas a la producci�n de textos orales y escritos coherentes, adecuados
y correctos desde el punto de vista idiom�tico?
�No
ser�a leg�timo que un alumno al terminar su escolaridad poseyera el lenguaje
como una herramienta para leer, hablar, escuchar y escribir, de tal manera
que �l mismo al mirar televisi�n advirtiera la decadencia en el uso del
lenguaje? Una persona, habiendo transitado la escuela toda, �no deber�a
tener consolidadas sus habilidades ling��sticas para que, eventualmente a la
hora de participar en un programa de televisi�n, o en cualquiera de los
medios de comunicaci�n, tuviera clara conciencia de que la lengua es, entre
otras cosas, un objeto a partir del cual podemos reflexionar, interpretar y
valorar por nosotros mismos?
Durante una comida de la Asociaci�n de Entidades Period�sticas Argentinas,
el ministro de Educaci�n de la Naci�n, Daniel Filmus, se refiri� a las
dificultades de comprensi�n cr�tica que chicos y adolescentes mantienen
respecto de la lectura.
"Eso achica la posibilidad de entendimiento entre los argentinos", afirm�, y
a continuaci�n se despach� con una de las verdades m�s verdaderas:
que si uno quiere conocer la fibra de cualquier sociedad, "debe ver su
dise�o curricular".
Vayamos entonces al dise�o curricular del nivel Polimodal de las escuelas
de la Provincia de Buenos Aires. Encontrar�n que los alumnos cursan dos
horas semanales de Lengua, dos de Lengua Extranjera, tres de Tecnolog�a de
la Informaci�n y cuatro de Matem�tica.
Es
dif�cil creer que hay un inter�s verdadero en que nuestros alumnos aprendan
a hacer un uso reflexivo del lenguaje,
que comprendan textos, que dominen un vocabulario que les permita expresarse
con claridad, cuando para todo ello se asigna a la materia dos horas por
semana. |
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Seg�n los lineamientos
elaborados por el Ministerio de Educaci�n, los docentes de Lengua tenemos
que lograr que nuestros alumnos desarrollen habilidades y competencias
ling��sticas, comunicativas y cognitivas. Tambi�n que analicen, valoren e
interpreten la realidad sociocultural y desarrollen capacidades para
elaborar juicios y pensamientos cr�ticos, sin olvidar que los alumnos tienen
adem�s que reconstruir el campo de la Literatura Argentina, autores, textos,
tem�ticas, tensiones y convergencias, en el marco de su proyecci�n en la
Literatura Latinoamericana y Europea. Hay algo de parad�jico y
contradictorio en el planteo de objetivos en relaci�n a las dos horas
asignadas.
Ya
nadie discute la transversalidad de los contenidos de Lengua en el
sentido de que est�n estrechamente ligados con todas las �reas.
Todos reclaman
Hay
una escena que se repite: los docentes de las distintas materias reclaman
al profesor de Lengua que los alumnos no saben leer con fluidez, que no
pueden comprender un texto simple, que tienen grandes dificultades para
elaborar ideas y expresarlas. Son reclamos honestos y precisos que los
profesores de Lengua asumimos, pero frente a los que nos vemos atados de
pies y manos por el hecho de tener escasas dos horas semanales seg�n lo
estimado por el Ministerio.
A
mediados del a�o 2003, ante tantos fracasos en el ingreso universitario,
hemos planteado, una vez m�s, esta imposibilidad, pidiendo mayor n�mero de
horas. A principios de 2004, el Ministerio inform� que hab�a decidido
aumentar una hora al �rea de Lengua pero s�lo para los alumnos del �ltimo
a�o, confirm�ndose as� la misma cantidad de horas para el 1� y el 2� a�os. Y
agregaba que este aumento iba a concretarse �reci�n en el a�o 2006! As�, el
Ministerio, para un asunto que acordaba en considerar como grave, urgente y
necesario, se demorar�a m�s de dos a�os en tomar una medida que tendiera
a resolverlo.
Cuando la reforma educativa se puso en marcha, muchos profesores �tambi�n
aquellos que tuvimos y tenemos una mirada muy cr�tica� celebramos el
reemplazo de una gram�tica hasta entonces meramente descriptiva por un nuevo
enfoque de la lengua que abr�a las puertas a una gram�tica textual y viraba
hacia una concepci�n de la lengua que posibilita a los alumnos involucrarse
como protagonistas de procesos y experiencias con el lenguaje. Ahora, los
profesores deseamos que una decisi�n criteriosa de las autoridades asuma la
revisi�n de la carga horaria atendiendo a la hondura de estos
procesos de aprendizaje que tienen como eje el uso de la lengua.
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