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13 de julio de 2005 | |
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| Tribuna de opini�n | ||
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LEONOR ACU�A La ense�anza de espa�ol como lengua extranjera: Algunas observaciones sobre certificaciones unitarias y pol�ticas ling��sticas diversas
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Entre el 14 y el 17 de junio pasados en la ciudad de Rosario (provincia de Santa Fe, Argentina), se realizaron las �Jornadas para la certificaci�n unitaria del espa�ol como lengua extranjera�, convocadas y organizadas por el Instituto Cervantes. Las invitaciones del Instituto Cervantes enfatizaban la preocupaci�n por la defensa de la this site de la lengua y la promoci�n y difusi�n del espa�ol como lengua de comunicaci�n internacional. La reuni�n de Rosario cont� con 73 participantes de 19 pa�ses de habla hispana. Estuvieron representadas 38 universidades[1], el Instituto Cervantes, el Ministerio de Educaci�n de Espa�a, la Asociaci�n de Academias de la Lengua y la Academia Argentina de Letras. En el discurso de inauguraci�n, el director del Instituto Cervantes indic� las tareas que deb�an cumplir los participantes de las jornadas: �nos parece de inter�s general que un grupo de expertos y representantes de universidades espa�olas y americanas tengan un encuentro ��ste que inauguramos ahora�en el que se discutan y acuerden qu� niveles de lengua y qu� destrezas expresivas deben considerarse al pretender acreditar cu�nto espa�ol sabe una persona no nativa de nuestros pa�ses, c�mo verificar sus conocimientos, de qu� modo puede establecerse una certificaci�n, qu� dificultades administrativas plantear�a el deseable reconocimiento internacional de dicha certificaci�n y cu�ntos otros aspectos de esta problem�tica entiendan ustedes que deben plantearse.�[2] [la bastardilla es nuestra]. Los resultados deb�an plasmarse en la: �redacci�n de un documento conjunto que asegure un sistema hisp�nico de certificaci�n del espa�ol como lengua extranjera desde una perspectiva unitaria� que aspiraba firmaran los rectores de las universidades que asistir�n a la Cumbre Iberoamericana en Salamanca en el pr�ximo mes de octubre. Durante el encuentro fueron surgiendo otras opiniones que respond�an a las necesidades y realidades de los diferentes pa�ses presentes. Es decir que se debati� no solamente una propuesta de trabajo conjunto en relaci�n con el espa�ol como lengua extranjera sino que se confrontaron dos miradas muy diferentes respecto de la pol�tica ling��stica que queremos que nos represente. Para decirlo de otra manera dos puntos de vista muy diferentes sobre la lista de problemas que debemos atender en relaci�n con el espa�ol como lengua extranjera y la jerarqu�a las prioridades. | ||
As� como la ense�anza del espa�ol como lengua extranjera nace a partir de la demanda y no de la aplicaci�n de una pol�tica de Estado, se da tambi�n otra situaci�n muy interesante derivada del hecho de que quienes se hacen cargo de esa demanda son en su mayor�a graduados en Letras formados en orientaciones socioling��sticas y dialectol�gicas. Como consecuencia de esta formaci�n y de estos intereses acad�micos, simult�neamente con los cursos para los extranjeros, en algunos medios universitarios se empieza a aplicar (con buenos resultados) los enfoques, m�todos y programas de ense�anza de espa�ol como lengua extranjera a otras problem�ticas como son la atenci�n de los refugiados, la implementaci�n de la educaci�n intercultural biling�e entre los pueblos ind�genas e inclusive el desarrollo de propuestas de ense�anza de espa�ol como segunda lengua entre alumnos con bajo rendimiento escolar en lectura y escritura acad�mica. La excelente ling��stica aplicada brasile�a es referencia obligada para nosotros desde hace unas d�cadas. Con problemas parecidos en nuestras lenguas tanto en la educaci�n como en la ense�anza a extranjeros, ya hace un par de a�os que nuestro examen internacional CELU (Certificado de Espa�ol: Lengua y Uso) tiene un formato cercano al del CELPE-Bras. Desde el inicio de su implementaci�n, en noviembre de 2004, el intercambio de experiencias, opiniones y discusiones entre los redactores y evaluadores de ambos pa�ses es permanente. El examen CELU eval�a competencia o lengua en uso y no el conocimiento de reglas. Para nuestro examen las diferencias dialectales del espa�ol no constituyen un problema ni al nivel de la ense�anza ni al de la evaluaci�n, ya que trabajamos sobre una lengua general, est�ndar y normalizada tanto en la comprensi�n de textos orales y escritos como en las propuestas de producci�n.[3] En estos 25 a�os tratamos tambi�n de que nuestras autoridades de las �reas de Educaci�n, Relaciones Internacionales y Cultura dise�en una pol�tica ling��stica basada en esta experiencia. | ||
Desde nuestra pr�ctica y nuestra teor�a acad�mica, buscamos definir una pol�tica ling��stica para nuestro pa�s que cumpla fundamentalmente con dos requisitos: � responda a las necesidades y demandas de nuestro pa�s y de Iberoam�rica � no separe al espa�ol (ni a las otras lenguas que se hablan en la Argentina) en lengua materna/primera/oficial/nacional y lengua extranjera En relaci�n con el primer punto, se trata de continuar la l�nea en que naci� la especialidad en nuestro pa�s. Dise�ar una pol�tica ling��stica de este tipo significa tambi�n consultar a los hablantes, indagar acerca de sus necesidades y, en el caso de las universidades, es nuestra responsabilidad transformar la demanda en respuestas. Esto es particularmente claro cuando pensamos en los requerimientos de los pueblos ind�genas, de los migrantes, de nuestros mismos estudiantes extranjeros o en el caso muy reciente de Brasil que hace unos d�as aprob� la ley por la cual todas las escuelas secundarias del pa�s deber�n ofrecer el espa�ol a los alumnos que quieran estudiarlo. Brasil toma esta medida como una necesidad de superar su aislamiento ling��stico (seg�n declaraciones de su ministro de Educaci�n en enero de 2004 en Buenos Aires) y es a esa necesidad a la que se deber�a responder: para nosotros no es un �triunfo� de la difusi�n y promoci�n del espa�ol sino es el �xito alcanzado por funcionarios que legislaron pensando en la conveniencia de sus habitantes. En esa misma l�nea pretendemos que nos represente una pol�tica ling��stica que se base en la reciprocidad (en junio de 2004 Brasil y Argentina reconocieron mutuamente sus respectivos ex�menes CELPE-Bras y CELU) y en la cooperaci�n (tenemos como meta recuperar el trabajo con el Uruguay y Paraguay que qued� interrumpido hace unos a�os y que se realizaba en el marco de la Asociaci�n de Universidades del Grupo de Montevideo-AUGM). En s�ntesis: formar parte de una pol�tica hispanoamericana para el desarrollo de la ense�anza del espa�ol como lengua materna, segunda y extranjera. Desde esta perspectiva, deseamos y defendemos el pluriling�ismo de nuestro pa�s y en particular el derecho de los pueblos ind�genas de contar con propuestas educativas que incluyan sus lenguas y culturas vern�culas. | ||
Se nos convoc� para discutir niveles, destrezas, criterios de evaluaci�n, formatos y mecanismos administrativos de �una certificaci�n unitaria� (que para algunos significaba trabajar e un solo examen de espa�ol y para otros en la creaci�n de un organismo similar al ALTE pero restringido al espa�ol), pero se termin� discutiendo mucho m�s que eso. Entre los 19 pa�ses presentes, s�lo cuatro ten�an ex�menes de reconocimiento internacional (Espa�a, M�xico, Uruguay y Argentina). Todos ten�an inter�s en la ense�anza del espa�ol como lengua extranjero y en particular en el tema del encuentro. Nosotros fuimos a las jornadas con reticencia: un sistema de certificaci�n unitaria no es nuestra prioridad y no acordamos con el marco en que se inscribe la pol�tica ling��stica peninsular. Sin embargo, consideramos que fue sumamente beneficioso haber participado del encuentro y que tuvimos una oportunidad �nica de intercambiar opiniones y experiencias. Si bien en la comparaci�n de los ex�menes existentes qued� claro que no son homologables, no por la variedad dialectal sino por el modelo de lengua que se busca certificar. Creemos que esa discusi�n, la del modelo de lengua sobre la que se construyen los ex�menes, es prioritaria y que los acuerdos que se alcancen facilitar�n los trabajos futuros. Poner sobre la mesa las diferentes visiones e intenciones de nuestras respectivas pol�ticas ling��sticas sirvi� separar y distinguir las discusiones y avanzar en los an�lisis t�cnicos de los diferentes desarrollos en materia de ense�anza del espa�ol como lengua extranjera. La reuni�n fue altamente provechosa ya que universitarios y especialistas de casi todos los pa�ses de Hispanoam�rica (s�lo falt� Cuba) y de Espa�a tuvimos la oportunidad de encontrarnos, conocernos, informarnos de lo que estaban haciendo sus universidades en el �rea y acordar un documento final cercano y acorde a las declaraciones de las Conferencias Iberoamericanas de Educaci�n. | ||
[3]
Para m�s informaci�n sobre los ex�menes argentinos se puede
consultar Prati 2004, sobre el CELU la p�gina
www.celu.edu.ar,
y sobre la historia de la ense�anza del espa�ol en la
Argentina, la siguiente bibliograf�a
Acu�a, Leonor. 2005. La ense�anza del espa�ol como lengua extranjera en la Argentina: de la iniciativa individual a la pol�tica de Estado. Ana�s do III F�rum Internacional de Ensino de L�nguas Estrangeiras. Universidad Cat�lica de Pelotas y Universidad Federal de Pelotas, del 22 al 24 de septiembre de 2004. Edici�n en CD. Acu�a, Leonor. 2001. La ense�anza del espa�ol a extranjeros en la Argentina. http://cvc.cervantes.es/obref/congresos/valladolid/ponencias/activo_del_espanol/1_la_industria_del_espanol/acuna_l.htm Prati, Silvia. 2004. La certificaci�n de la competencia ling��stica de ele en la Argentina: necesidades y desarrollos. http://www.congresodelalengua3.ar/ponencias.htm | ||
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Declaraci�n de conclusiones del seminario sobre Certificaci�n Internacional de Dominio del Espa�ol como Lengua Extranjera
Reuni�n de Rosario, del 14 al 17 de junio de 2005
Teniendo en cuenta las conclusiones del III Congreso de la Lengua Espa�ola, y considerando el inter�s de concertar acciones comunes en la difusi�n y promoci�n de la lengua espa�ola en el mundo, los participantes en la reuni�n celebrada en Rosario del 14 al 17 de junio de 2005, pertenecientes a las universidades e instituciones de 19 pa�ses hispanohablantes enumeradas en el documento anejo, ponen de manifiesto que coinciden en considerar como un objetivo de la mayor importancia estrat�gica unir sus esfuerzos, mediante una acci�n com�n, en el �mbito de la certificaci�n del espa�ol corno lengua extranjera. A este respecto, y una vez concluidos los trabajos y deliberaciones de la reuni�n, los participantes manifiestan su decisi�n de cooperar en el desarrollo de una serie de mecanismos que conduzcan a la creaci�n de un SISTEMA DE CERTIFICACI�N INTERNACIONAL DE DOMINIO DEL ESPA�OL COMO LENGUA EXTRANJERA, en un marco de respeto a todas las identidades ling��sticas regionales, en el convencimiento de que constituir� una herramienta de gran utilidad para la difusi�n y promoci�n de la lengua espa�ola. Este sistema garantizar� el cumplimiento de una serie de par�metros de calidad en cuanto al tratamiento de la lengua, la correlaci�n de niveles de competencia, la validez y fiabilidad de las pruebas, la administraci�n de las convocatorias de examen, correcci�n y calificaci�n de las pruebas y aquellos otros aspectos que puedan contribuir al objetivo final de asegurar la calidad, la transparencia y la coherencia de los certificados que se incluyan en el sistema. Para el cumplimiento de este objetivo, los participantes constituyen:
1. Una Comisi�n Operativa cuyas funciones ser�n: � Redactar un documento de propuesta para el encuentro de rectores de octubre, sobre la base de las conclusiones de las Jornadas, que deber� estar listo para el 20 de septiembre. � Sentar las bases para la elaboraci�n de un sistema operativo que coordine las diferentes comisiones y actividades requeridas para el sistema de certificaci�n internacional. Esta comisi�n estarla integrada por un n�mero de cinco, de los cuales tres pertenecer�n a las instituciones que ya han desarrollado certificados de proyecci�n internacional.
2. Un Grupo de Enlace que mantenga el v�nculo entre las distintas delegaciones y el proceso que se adelanta, que estar� conformado por un delegado por cada uno de los pa�ses aqu� reunidos.
Funciones de este grupo. � Actuar como puente de comunicaci�n entre todas las universidades convocadas a las jornadas y el desarrollo del proceso. � Dar aval a las acciones, propuestas y documentos provenientes de la Comisi�n Operativa. � Divulgar la informaci�n y los avances del proceso entre todas las universidades e instituciones acad�micas de pa�ses hispanohablantes. � Transmitir ala Comisi�n Operativa las sugerencias y propuestas que emanen de las distintas instituciones.
El SISTEMA DE CERTIFICACI�N INTERNACIONAL DEL ESPA�OL COMO LENGUA EXTRANJERA se basar� en los siguientes par�metros y criterios: � Reconocimiento mutuo y respeto a todas las variedades ling��sticas de los pa�ses hispanohablantes. Para garantizar ese respeto, es necesario que los ex�menes para las certificaciones internacionalmente reconocidas de espa�ol como lengua extranjera se construyan a partir de muestras contextualizadas de lengua oral y escrita, reales y propias de las diferentes variedades est�ndares nacionales. � Muestras de textos de m�ltiples variedades nacionales en los niveles avanzados, dado que reconocer la diferencia es parte de la competencia comunicativa de este nivel. � Validez cualitativa de las pruebas sobre la base de conceptos te�ricos precisos de acuerdo con los objetivos requeridos para la certificaci�n. � Fiabilidad asegurada tanto por la estructura de los instrumentos como por la idoneidad de los evaluadores, � Validez cuantitativa y fiabilidad respaldadas por el trabajo de un grupo interdisciplinario constituido por ling�istas y especialistas en otras �reas pertinentes. � �mbito de aplicaci�n: pruebas de dominio o proficiencia. � Claridad y transparencia de la correlaci�n de los niveles de los certificados que est�n dentro del sistema, lo que permitir� la coexistencia de distintos tipos de certificados, tomando como base marcos importantes de referencia (MCER, ACTFL, entre otros) para relacionar los descriptores de los respectivos niveles. � Informaci�n transparente en los criterios y par�metros de evaluaci�n que sean consistentes con el sistema, acompa�ada de una definici�n precisa de los t�rminos utilizados y de su respectiva ponderaci�n en la escala correspondiente. � Establecimiento de requisitos para la selecci�n de centros de examen. � Cumplimiento de la confidencialidad en el tratamiento de datos de los aspirantes. � Seguridad en los procesos de administraci�n de las pruebas yen la log�stica. � Atenci�n a las capacidades diferentes que nos exige el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos. � Descripci�n de los instrumentos de evaluaci�n utilizados. � Formaci�n adecuada de los evaluadores de las pruebas orales y de los correctores de las pruebas escritas, de acuerdo con los criterios adoptados. � �tica de la evaluaci�n: desempe�o justo y con criterio de equidad en materia de correcci�n y calificaci�n de las pruebas; confiabilidad de los resultados de los certificados; procedimientos para la revisi�n de las calificaciones. � Comunicaci�n completa, veraz, detallada y �gil a la sociedad sobre: requisitos y condiciones del examen; vigencia y reconocimiento de los certificados; criterios de evaluaci�n; plazo y forma de comunicaci�n de los resultados; interpretabilidad de las calificaciones o de la certificaci�n obtenida, que incluya en lo posible una descripci�n de las destrezas demostradas y la correlaci�n de niveles; orientaci�n de tipo acad�mico (por ejemplo, facilitar el acceso a modelos de examen) para que el aspirante pueda familiarizarse con el dise�o de las pmebas. Los participantes consideran que el trabajo que se lleve a cabo en este �mbito de certificaci�n del espa�ol como lengua extranjera ser� un est�mulo de cooperaci�n en otros �mbitos de inter�s com�n para promover nuevas iniciativas por parte de las instituciones involucradas en la difusi�n y promoci�n de la lengua espa�ola, siempre declarando el m�ximo respeto por las otras lenguas habladas en los territorios hisp�nicos. Los participantes proponen comunicar este acuerdo a otras universidades e instituciones acad�micas que deseen sumarse en este esfuerzo por la difusi�n del espa�ol en materia de certificaci�n del espa�ol como lengua extranjera. Aprobada por consenso esta declaraci�n, los abajo firmantes se comprometen a elevarla a sus respectivas autoridades para su ratificaci�n. | ||
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Leonor Acu�a es profesora
de la Facultad de Filosof�a y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires
e Investigadora del Instituto Nacional de Antropolog�a y Pensamiento
Latinoamericano. | ||
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