|
|
12 de mayo de 2004 | |
|
|
||
| Tribuna de opini�n | ||
|
ALEXIS M�RQUEZ RODR�GUEZ As� se puede perder la chaveta
| ||
|
En Venezuela, como en casi todos los pa�ses de lengua castellana, es muy com�n la frase perder la chaveta, para referirse a alguien que ha perdido la raz�n, que se ha vuelto loco, cualquiera que sea el grado o gravedad de este trastorno, e incluso si es pasajero. No siempre se trata de una situaci�n realmente patol�gica, pues a veces se emplea para referirse a una persona que moment�neamente se enfureci�, entr� en una crisis de ira, comenz� a despotricar contra algo o contra alguien, lo cual tambi�n se dice con la frase perdi� los estribos, o se puso hist�rico, y luego recupera, si no la sind�resis, al menos la calma. La frase perder la chaveta tiene cierta tonalidad festiva, y es m�s propia del lenguaje coloquial. Tambi�n suelen emplearse con el mismo sentido el verbo deschavetarse (DRAE: �Perder el juicio, volverse loco�) y el adjetivo deschavetado (�Chiflado, que ha perdido la chaveta�), en Venezuela dichos en forma popular: eschavetarse y eschavetao. Pero, �qu� es la chaveta? La chaveta es una especie de clavo cuyo cuerpo, poco m�s abajo de la cabeza, est� hendido de arriba abajo, por lo que aparenta ser dos clavos en vez de uno, unidos en la parte superior por una sola cabeza. La chaveta se introduce por un orificio abierto en una pieza generalmente de hierro o de madera, casi siempre para unir a ella otra pieza, y una vez que las dos puntas de la chaveta salen por el extremo opuesto del orificio se doblan en sentidos opuestos, de modo que los extremos as� doblados sostienen firmemente unidas las piezas que se quiere mantener juntas. Tambi�n es frecuente que la chaveta, en este caso m�s peque�a, se emplee en el extremo de una barra que corre entre una o m�s argollas, para evitar que dicha barra se salga o deslice fuera de las argollas. Esto se hac�a con los grillos que, en el siglo XIX y en parte del XX, bajo las tenebrosas e inhumanas dictaduras de Cipriano Castro y Juan Vicente G�mez, se les pon�a a los presos sobre los pies, a la altura de los tobillos, para entrabar sus movimientos. Los grillos eran dos piezas de hierro en forma de U, cuyas puntas formaban sendos aros. Por estos aros se deslizaba una pesada barra de hierro, hasta de sesenta libras, con una cabeza en un extremo y un orificio en el extremo opuesto. En este orificio se introduc�a una chaveta, de modo que la barra no pudiera salirse de las argollas. De ese modo los pies del preso quedaban unidos por la barra y los grillos, lo que dificultaba sus movimientos. | ||
En cuanto a la expresi�n perder la chaveta, parece tener relaci�n con otras equivalentes, como faltarle a alguien un tornillo, o tener un tornillo flojo. | ||
|
Alexis M�rquez Rodr�guez es miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. . | ||
- Volver al �ndice - Tribunas anteriores - �ndice de autores - | ||
|
|
|
|
-
Portada de this site - |
� Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net |