 |
Hay que tener presente la
diferencia entre el sustantivo com�n y el sustantivo propio.
Com�n es el que designa a las personas, animales o cosas de una manera
general, aplicable a todos los seres u objetos de la misma especie, sin
identificar a uno en particular: hombre, caballo, �rbol, hierro, r�o,
ciudad, pa�s. Propio es el que se aplica a una persona, animal o
cosa de manera espec�fica, para identificarlo y distinguirlo de los dem�s de
su misma especie: Pedro, Mar�a, Rocinante, Orinoco, Caracas, Venezuela.
En efecto, para identificar a una persona y se�alarla espec�ficamente
basta con decir su nombre propio, siempre y cuando, por supuesto,
quienes nos oyen o leen sepan de antemano a qui�n nos referimos. Si decimos �Pedro
vino esta ma�ana�, el que nos oye sabe de qui�n se trata: no decimos que
alguien vino, una persona cualquiera, hombre o mujer, sino una
espec�ficamente, llamada Pedro. Si nuestro interlocutor no sabe
qui�n es, obviamente preguntar�: ��Cu�l Pedro?�, o ��Qui�n es Pedro?�. Pero
cuando yo digo �Pedro vino esta ma�ana� es porque supongo que la persona a
quien lo digo sabe de qui�n estoy hablando.
Desde luego, se puede individualizar, y hasta identificar a una persona con un
sustantivo com�n, pero para ello debemos recurrir a algo m�s que el solo
sustantivo. Si yo digo �Este se�or pregunta por pap�, el
sustantivo com�n, se�or, individualiza e identifica a una persona
determinada, pero no por s� solo, sino mediante el adjetivo demostrativo este.
En cambio, el sustantivo propio se basta a s� mismo para individualizar
e identificar a la persona de que se trata. Esto le veremos mejor cuando hable
de los adjetivos demostrativos.
Lo mismo que hemos visto ocurre con los nombres propios de seres u
objetos que no son personas. Si alguien oye pronunciar la frase �El r�o
subi� de nivel�, no puede saber, con s�lo o�rlo, de qu� r�o se trata. Lo sabr�
si de antemano est� al tanto de a qu� r�o se refiere el que as� habla. En
cambio, cualquiera que oiga la frase �El Orinoco subi� de nivel�, con
s�lo o�r el sustantivo Orinoco sabr� de lo que se habla.
As� mismo ocurre con un nombre de animal. Obs�rvese la diferencia entre �Don
Quijote sali� montado en un caballo� y �Don Quijote sali� montado en
Rocinante�.
Otro aspecto que hay que tomar en cuenta a prop�sito del sustantivo es
que �ste es afectado por los llamados accidentes gramaticales, que son
el g�nero y el n�mero. Es decir, el sustantivo var�a en su
terminaci�n seg�n sea masculino o femenino, y seg�n vaya en
singular o plural. Esto lo dejar� en suspenso por ahora, pues por
ser un fen�meno com�n al sustantivo y al adjetivo, al final
hablar� ampliamente sobre este punto. |
 |
El pronombre personal
Al comienzo se�alamos que las nueve
categor�as gramaticales tradicionales don Andr�s Bello las reduce a siete,
por cuanto, seg�n �l, no existen como categor�as aut�nomas ni el
pronombre ni el art�culo. El pronombre, dice �l, es una
forma del sustantivo, y el art�culo una forma del adjetivo.
En efecto, Bello observa que lo que tradicionalmente llaman pronombre
es una palabra que siempre, invariablemente, hace alguno de los oficios del
sustantivo, tanto los exclusivos, como los que no lo son. Siendo as�, le
parece l�gico a nuestro insigne gram�tico �el m�s grande de la lengua
castellana, seg�n palabras de Amado Alonso� que no se considere al
pronombre como categor�a aparte, sino como forma del sustantivo.
Aunque el DRAE, es decir, la Real Academia Espa�ola, define el pronombre
como la �Clase de palabras que hace las veces del sustantivo�, definici�n que
contiene la idea de sustituci�n del sustantivo por el pronombre de que
hablan las gram�ticas tradicionales, el Esbozo de una nueva gram�tica de la
lengua espa�ola rechaza esta idea de sustituci�n, y prefiere �decir
que los pronombres se�alan, remiten a algo o lo representan�. En realidad, si
tal se�alamiento o representaci�n de las personas, animales o
cosas es funci�n primordial del sustantivo, puede decirse que, al
asumirla tambi�n el pronombre, �ste de alguna manera est� sustituyendo
al sustantivo. Sin embargo, quiz�s haya una sutil diferencia entre
sustituir y representar, por lo que, en todo caso, la observaci�n
del Esbozo es v�lida y pertinente.
Sea como sea, lo importante es que, como bien lo se�ala Andr�s Bello, las
funciones del pronombre son las mismas, mutatis mutandi, del
sustantivo. Esta tesis ha sido acogida por gram�ticos modernos. Emilio
Alarcos Llorach, por ejemplo, en su magn�fica Gram�tica de la lengua
espa�ola (Espasa-Calpe. Madrid; 1994), no s�lo la acoge, sino que adem�s a
los pronombres personales los llama sustantivos personales.
Es de advertir que el car�cter personal de los pronombres no
se refiere al concepto de persona humana, sino al de persona
gramatical. O sea, que los dichos pronombres personales son
llamados as�, no porque designen a las personas humanas (de hecho
pueden designar tambi�n a otros seres no humanos), sino porque en ellos va
inserta la menci�n de persona gramatical: la primera (yo),
corresponde a quien habla o escribe; la segunda (t�), a quien lee o
escucha; y la tercera (�l), a quien no es ninguna de las otras dos. |