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30 de octubre  de 2002


Tribuna de opini�n

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Por M�nica Molina Dom�nguez y Llu�s Maruny Curto
Falta apoyo para el espa�ol en Camer�n

La ense�anza del idioma
El prestigio del alem�n
Carencias desesperantes
La correcci�n de los hispanohablantes  

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El caso de Camer�n, uno de los pa�ses m�s escolarizados de �frica y con excelente disposici�n para el aprendizaje de lenguas extranjeras, es un lamentable ejemplo de la falta de inter�s y de apoyo de las instituciones de Espa�a para la difusi�n del idioma.

En Camer�n existe un n�mero extraordinario de lenguas propias, pertenecientes a diversas familias ling��sticas. Los �ltimos recuentos mencionan alrededor de doscientas cincuenta lenguas distintas, sin ninguna que predomine claramente sobre las dem�s y con una distribuci�n fuertemente territorializada, aunque en las grandes ciudades la convivencia de muchas lenguas distintas es la regla. Estas circunstancias han sido consideradas por algunos pensadores sociales como una de las claves para comprender la �excepci�n camerunesa�, es decir la convivencia pac�fica entre tantas culturas diversas.

En algunas zonas, por ejemplo en el norte del pa�s (Regi�n de Maroua), ha surgido una especie de lengua franca de comunicaci�n entre las diversas culturas ling��sticas (el fufuld�), pero no existe una lengua propia y com�n a nivel nacional. Funcionan como tales lenguas de intercambio el franc�s en una zona ampliamente mayoritaria y el ingl�s en una zona angl�fona, minoritaria, situada al Oeste, cercana a la frontera con Nigeria.

Ambas lenguas oficiales �franc�s e ingl�s� son ense�adas a todos los alumnos desde la escuela primaria, aunque la educaci�n biling�e se da de modo completo s�lo en algunos centros experimentales.

De este modo, al acceder los alumnos al lyc�e para la ense�anza secundaria (12 a�os), disponen de cierta competencia en la lengua materna y, muy a menudo, poseen asimismo distintos grados de competencia en otras lenguas propias, adem�s de conocer perfectamente el franc�s (o el ingl�s en el oeste), que es la lengua vehicular de la ense�anza, y poseer conocimientos del ingl�s (o del franc�s en el oeste).

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Por ello, los cameruneses necesitan generar, desde edades muy tempranas, estrategias cognitivas y ling��sticas para comunicarse entre s� mediante lenguas distintas. Este aprendizaje precoz de estrategias comunicativas comporta una excelente habilidad para el aprendizaje y dominio de lenguas diversas. Es preciso valorar esta competencia como una de las caracter�sticas m�s logradas de la crianza y educaci�n de los ni�os en Camer�n. Resulta verdaderamente sorprendente para nosotros, que somos mayoritariamente monoling�es y s�lo en algunos casos biling�es (Catalu�a, Pa�s Vasco, Galicia y otras zonas europeas) ver la facilidad de los cameruneses para conseguir cierta competencia en la adquisici�n de nuevas lenguas.

Dada la disposici�n del franc�s y el ingl�s como lenguas oficiales, la ense�anza de lenguas extranjeras en el ciclo secundario se abre a dos opciones obligatorias para todos los alumnos: el alem�n y el espa�ol.

La presencia del espa�ol como lengua extranjera en un sistema de muy alta escolarizaci�n en t�rminos relativos al resto de pa�ses africanos, constituye un hecho de gran importancia socioling��stica para extender la presencia espa�ola en el continente africano. Sin duda la vecindad con Guinea Ecuatorial es un factor a considerar en este privilegio, pero tambi�n el prestigio de una lengua europea ampliamente extendida en el mundo entero.

La llegada creciente de estudiantes e inmigrantes cameruneses a Espa�a viene favorecida por esta situaci�n y multiplica los lazos entre ambos pa�ses de forma socialmente muy significativa: no es raro encontrar en la calle personas que hablan espa�ol, que tienen familiares en Espa�a, que han cursado estudios en Espa�a, que han viajado all�, etc. Los cameruneses conocen, adem�s, la presencia de lenguas diversas en Espa�a y reconocen muy f�cilmente el origen hisp�nico de alguien.

Nuevos elementos sociales se a�aden a la fluidez de relaciones entre Camer�n y el espa�ol, tales como el creciente n�mero de trabajadores espa�oles en organismos oficiales de Espa�a y de la Uni�n Europea; el n�mero creciente de cooperantes y voluntarios de ONGs, as� como la presencia de algunas empresas espa�olas, como SOFAVIN (vinos) o DRAGADOS (construcci�n). As�, el flujo de visitantes espa�oles que llega a Camer�n empieza a constituir un grupo significativo entre los extranjeros.  

Todo ello, naturalmente, viene a a�adirse a la tradici�n y prestigio de las numerosas �rdenes religiosas espa�olas y a la presencia de espa�oles en otras �rdenes religiosas, dedicadas desde hace muchos a�os a la extensi�n de la escolaridad y de la atenci�n sanitaria, con una implantaci�n social realmente importante.

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La ense�anza del idioma

(Este apartado ha sido realizado a partir de la informaci�n aportada por los alumnos de quinto curso de la �cole Normale Sup�rieure de Yaound�. Los fragmentos en cursiva son citas literales de sus trabajos escritos sobre el tema).

La introducci�n del espa�ol, junto al alem�n, en el curriculum escolar camerun�s, se inicia entre 1951 y 1953, al asimilarse el sistema educativo de todos los territorios bajo mandato franc�s al sistema escolar de la metr�poli, que inclu�a estas dos lenguas como lenguas extranjeras optativas. En la realidad, sin embargo, la ense�anza del espa�ol s�lo se inici� en el Lyc�e Leclerc de Yaound�. Tras la independencia de Camer�n, en 1960, se mantuvo el mismo ordenamiento educativo. En 1967 se regul� la ense�anza del espa�ol en todos los institutos de educaci�n secundaria de Camer�n, a�n con una enorme precariedad de medios y recursos. As�, las clases de espa�ol se limitaban a la memorizaci�n de listas de vocabulario franc�s / espa�ol y a la memorizaci�n de normas gramaticales de uso del espa�ol, formuladas en  franc�s. Se trataba del m�todo de la traducci�n: reglas gramaticales, vocabulario y traducci�n.

El curr�culum educativo fue revisado mediante instrucciones ministeriales con fecha 08.09.77, estableciendo que el objetivo de la ense�anza y el aprendizaje del espa�ol deb�a incluir la competencia oral, as� como tambi�n el conocimiento de la civilizaci�n y la cultura hispanas. As�, los objetivos a alcanzar tras finalizar los estudios secundarios fueron los siguientes:

  • Expresi�n oral espont�nea.  

  • Capacidad de comprender y expresarse de forma adecuada, oralmente y por escrito, en espa�ol.

  • Conocer los aspectos b�sicos de la realidad geogr�fica, hist�rica y cultural espa�ola y de los pa�ses hispanoamericanos.

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Actualmente, se ense�a espa�ol en todos los centros de Ense�anza Secundaria (lyc�es p�blicos y coll�ges privados), a partir de troisi�me de bachillerato (B.E.P.C), curso que corresponde a alumnos de 14 a�os de edad, en un nivel que responder�a a nuestro segundo ciclo de ESO. Durante dos cursos, todos los escolares cameruneses deben estudiar espa�ol o alem�n (o �rabe en las escasas zonas de mayor�a musulmana). El objetivo pedag�gico operacional (O.P.O) que el Ministerio de Educaci�n propone para la ense�anza del espa�ol en este primer ciclo es la expresi�n oral libre y espont�nea mediante la explicaci�n de textos. A trav�s de la lectura se ense�a la pronunciaci�n correcta de la lengua, se extraen reglas gramaticales sobre el uso de una estructura determinada, y se muestra el uso de algunas palabras y expresiones importantes del texto, a fin de que el alumno pueda expresarse despu�s libremente sobre el tema impartido.

Posteriormente, al acceder al nivel superior secundario (BAC y T�rminale o Institutos T�cnicos), s�lo los estudiantes de las especialidades de Letras y Humanidades mantienen el aprendizaje de espa�ol como lengua extranjera. Aqu� el objetivo pedag�gico es el desarrollo del sentido cr�tico del alumno a trav�s de comentarios de texto dirigidos por el profesor. A trav�s de textos seleccionados sobre temas sociales, pol�ticos, filos�ficos, hist�ricos y literarios, el alumno debe conocer la cultura espa�ola e hispanoamericana.

Posteriormente, los alumnos de Letras acceden a Facultades Universitarias que poseen siempre una Secci�n de Lengua Espa�ola en el seno de sus Departamentos de Lenguas Extranjeras. Existen en Camer�n seis Universidades que se extienden a todas las regiones del territorio camerun�s. Todos los cameruneses interesados, por tanto, pueden acceder con facilidad a estudios de espa�ol de rango universitario.

Finalmente, en la Universit� de Yaound� I, existe, adem�s, una especialidad de espa�ol en la Escuela Superior de Ense�anza (�cole  Normale Sup�rieure), que prepara profesionalmente a los profesores de ense�anza secundaria, profesores de la Escuela de Magisterio y Orientadores Escolares. Tras el a�o 77 la Escuela Superior empez� a formar profesores de espa�ol y aunque al principio el n�mero de estudiantes de esta especialidad era bastante reducido, durante los a�os 90 aument� de forma considerable. No obstante, estos alumnos vuelven a cursar pr�cticamente las mismas asignaturas de gram�tica y de literatura que existen en la facultad. En una tesina sobre �La aportaci�n del espa�ol en la educaci�n del alumno camerun�s�, realizada por una alumna de la Escuela Superior en septiembre de 1998, se dice: La Escuela Normal Superior es casi una copia de la facultad; no hay gran diferencia entre los programas, puesto que son los mismos profesores los que se encuentran en ambas instituciones (...) Despu�s de haber aprobado la licenciatura, ya se sabe lo que son la literatura, la civilizaci�n, la gram�tica; pero lo ignoramos todo de la metodolog�a de la ense�anza, de la did�ctica general, de la psicolog�a... Desgraciadamente nos encontramos s�lo con dos horas semanales en cuarto y hora y media de psicolog�a en quinto.  

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En el Ministerio de Educaci�n camerun�s y en el seno del cuerpo de Inspectores, existen responsables directos de la ense�anza del espa�ol; la Sra. Eyinga ostenta el cargo de Inspectora Nacional para la ense�anza del espa�ol y a su alrededor est�n los Inspectores Regionales para el �rea de Espa�ol. Pero no ha sido posible obtener del Ministerio de Educaci�n camerun�s datos exactos acerca del n�mero total de centros de ense�anza secundaria, aunque actualmente podr�an cifrarse en alrededor de quinientos en todo el pa�s. El n�mero de profesores de espa�ol en el sistema educativo supera el millar. De hecho, no se han podido conocer datos fiables actuales acerca del n�mero de estudiantes de espa�ol, aunque existe sin embargo cierta informaci�n al respecto que se�ala el gran n�mero de estudiantes de esta lengua en Camer�n y en la Costa de Marfil dentro de la zona del �frica subsahariana:

ENSE�ANZA MEDIA
Centros: Camer�n (a�o 1991), 215 centros; Costa de Marfil (1988), 170 centros.
Profesores: Camer�n, 310; Costa de Marfil, 342.
Estudiantes: Camer�n, 85.000; Costa de Marfil, 82.000.

ENSE�ANZA SUPERIOR
Centros: Camer�n, 2; Costa de Marfil, 2.
Profesores: Camer�n, 18; Costa de Marfil, 23.
Estudiantes: Camer�n, 700; Costa de Marfil, 530.

Esta informaci�n fue recogida por Vital Tama Bena, coordinador de la Asociaci�n Africana de Hispanistas (�Situaci�n de la ense�anza del espa�ol en el �frica subsahariana�, Actas del I Congreso Internacional sobre la Ense�anza del Espa�ol, Madrid, CEMIP, 1993).  

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El prestigio del alem�n

La proporci�n de los alumnos de lenguas extranjeras presentados a los ex�menes oficiales de Bachillerato Elemental fue, en 1991, del 55 por ciento en ingl�s (como segunda lengua), del 22 por ciento en alem�n y tambi�n alrededor del 22 por ciento en espa�ol, y finalmente del 0,07 por ciento en �rabe.

En la actualidad, la impresi�n obtenida a trav�s de los profesores que completan su especializaci�n en la Escuela Normal indica que la mayor�a de estudiantes (entre el 60 y el 75 por ciento del total) se inclinan por la opci�n del espa�ol.

Sin embargo, todo el mundo reconoce que la ense�anza del alem�n es mucho m�s prestigiosa. Se se�alan, entre otras, las siguientes razones:

  • Hay una percepci�n social de que Alemania posee un desarrollo econ�mico y social m�s importante.

  • El desconocimiento de la realidad actual hace que persista una imagen de Espa�a como pa�s escasamente desarrollado.

  • El apoyo del gobierno alem�n a la ense�anza del idioma se ha mantenido de forma seria, generosa y constante a lo largo de los a�os a trav�s, principalmente de la acci�n del Instituto Goethe y del Centro Cultural Alem�n.

  • Se han facilitado libros de texto y materiales gratuitos para todos los alumnos cameruneses y para todos los centros.

  • Se ha mantenido una pol�tica constante de premios a estudiantes aventajados, becas de estudio, viajes educativos a Alemania, contactos, intercambios, etc.

  • El aprendizaje del alem�n es percibido como una opci�n fuerte, de prestigio acad�mico, mientras que la cercan�a del espa�ol al franc�s hace que se perciba el espa�ol como una opci�n f�cil para estudiantes menos motivados. Hay los que dicen que el espa�ol es la deformaci�n del franc�s y que no es dif�cil hablarlo.

En contraste con esta percepci�n, se se�ala el abandono de apoyo oficial desde Espa�a a la ense�anza del idioma, la disminuci�n del n�mero de becas universitarias para profesores de espa�ol; la ausencia de manuales y libros de texto; la ausencia total de publicaciones (peri�dicos, revistas, libros) en espa�ol en librer�as camerunesas, etc.: Este problema de ayuda siempre ha molestado a los hispanistas porque sus amigos germanistas se burlan de ellos diciendo que no tienen documentos a causa de la pobreza de Espa�a, que se refleja a nivel de su embajada en Camer�n.

Incluso en la actualidad, los libros de texto de los estudiantes que aprenden espa�ol se limitan a unos pocos ejemplares por aula de manuales franceses de los a�os 70 mayoritariamente (300 Millones, de varios autores franceses, en 5�me; Cambios, de Jean-Paul Duviols, Bordas, en 6�me; y Sol y Sombra, del mismo autor, en 7�me). Los �nicos manuales que adaptan los textos a la realidad camerunesa son los de Vital Tama Bena, de 1978, Espa�ol en �frica, utilizados en 3�me y 4�me, pero a�n as�, contin�an utiliz�ndose muchos manuales franceses de los primeros a�os, como La pratique de l�Espagnol en premi�re / seconde, de J. Vill�gier, Hatier. Es decir, el programa de espa�ol casi no ha cambiado desde 1978. No se puede conseguir ning�n manual actual en espa�ol ni publicaciones peri�dicas. En muchos institutos, las �nicas publicaciones disponibles en espa�ol se limitan a algunos folletos tur�sticos que distribuye la Embajada de Espa�a, aunque s�lo unos pocos profesores, cercanos a la capital, pueden acceder a ellos.  

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Carencias desesperantes

Los profesores de espa�ol comentan, desolados, que la ausencia de medios ha degradado la ense�anza del espa�ol hasta asimilarla a una asignatura de baja categor�a, con ausencia de motivaci�n, baj�simo rendimiento y un clima de aprendizaje muy bajo. Se se�alan, entre otras carencias, las siguientes:

  1. Falta de manuales. Los profesores que ense�an lejos de los centros urbanos se ven obligados a recurrir a fotocopias. En las encuestas realizadas, observamos que en una clase de 4�me de unos ochenta alumnos, m�s de la mitad no tiene el libro de lectura. Lo peor es que hay profesores que no tienen libros y se encuentran en la obligaci�n de pedir el de un alumno para la presentaci�n de sus clases. Las encuestas realizadas (en la tesina ya mencionada) a los trescientos alumnos de liceos de Yaound� y Douala dan como respuestas a la falta de manual: �mis padres no tienen dinero�, �los espa�oles no nos dan manuales como lo hacen los alemanes a los germanistas�, �el libro de espa�ol no se encuentra en el mercado� o �el libro de espa�ol es muy caro�.

  2. Falta de bibliotecas y laboratorios de lengua en los institutos y facultades. Conscientes del hecho de que la lengua se aprende practicando, las autoridades administrativas hab�an creado en unos colegios e institutos laboratorios de lengua para que el cuerpo docente pudiese a�adir la pr�ctica a la teor�a: Pero la �poca en que hab�a laboratorios de lengua es remota ya. O no existen o no funcionan.

  3. Escasez de seminarios de did�ctica para los docentes, as� como de revistas y documentaci�n actualizada. De ah� la inadecuaci�n de m�todos de ense�anza.

Sin embargo, la especialidad de Lengua Espa�ola en l��cole Normale Sup�rieure contin�a siendo una opci�n atractiva entre los estudiantes, dadas las buenas expectativas profesionales en la ense�anza secundaria. Durante el pasado curso el total de alumnos de espa�ol en la escuela superaba los trescientos, y en el curso actual ronda aproximadamente los doscientos alumnos.

Y como ya se ha se�alado m�s arriba, tambi�n contin�a siendo una elecci�n mayoritaria para los alumnos de secundaria. �Por qu�? Los alumnos de quinto curso de la Escuela Superior de Yaound� aportan, sobre todo, razones profesionales y econ�micas. Se piensa en la ense�anza, en la traducci�n, la diplomacia, la peluquer�a, la pesca, el turismo, el deporte, la hosteler�a, o la construcci�n. Desde el ingreso de Espa�a en la CCE (1986), se nota una multiplicidad de empleos que necesitan el uso del espa�ol y se otorgan becas para la especializaci�n en esas �reas. Otros motivos son el deseo de ir a un pa�s hispan�fono o, simplemente, a�adir una nueva lengua a su ya extenso repertorio. La tesina que venimos mencionando se�ala que tan s�lo una minor�a del alumnado ve el espa�ol como una asignatura obligatoria. En general, existe una gran motivaci�n y deseo de poder comunicarse en espa�ol y, de hecho, en la mayor�a de colegios e institutos, los profesores y alumnos crean hispanoclubs, en los que pueden practicar la lengua a trav�s de actividades conjuntas: teatro, canciones, debates... En Camer�n se aprende el espa�ol para favorecer los intercambios ling��sticos que contribuyen plenamente a los dominios econ�mico, pol�tico, cultural, moral y sobre todo intelectual. La ense�anza y el aprendizaje del espa�ol en Camer�n permiten tambi�n la apertura al mundo exterior. Favorece la this site cultural y moral de Camer�n.  

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La correcci�n de los hispanohablantes

Resulta sorprendente o�r a tantos y tantos ciudadanos, estudiantes y adultos en la calle, y a los profesores, hablando espa�ol con una correcci�n sorprendente. Pero, ciertamente, se utiliza un espa�ol que no corresponde a los usos ling��sticos actuales en Espa�a. Se trata de un espa�ol literario, que suena arcaico y extra�o en una conversaci�n informal, aunque extraordinariamente correcto desde el punto de vista gramatical formal. Pero es forzoso que sea as�, dado que no tienen la ocasi�n de mantener ning�n contacto con la pr�ctica actual del espa�ol ni oral ni escrito. Aproximadamente un 30 por ciento del alumnado sintoniza Radio Malabo, y un 3 por ciento Radio Exterior de Espa�a. La gran mayor�a tan s�lo conoce �Canne � sucre salsa� y �Maracas�, programas radiof�nicos de Douala y Yaound� respectivamente. Tan s�lo un 16 por ciento tiene acceso de tanto en tanto a �El Pa�s�, mientras que un 0,60 por ciento han ojeado alguna vez la revista �Hola�. Se ve, pues, que los alumnos no s�lo no tienen la posibilidad, sino que ignoran tambi�n c�mo se puede sintonizar las radios extranjeras desde su pa�s. Los peri�dicos y revistas son casi inexistentes y los lee una minor�a (...) Despu�s de las encuestas y las observaciones, llegamos  a la conclusi�n de que el gobierno espa�ol es pasivo, dado que no hace lo que deber�a hacer para la promoci�n de su lengua.

La situaci�n es grave porque se corre el riesgo de disminuir y retroceder en la presencia de la lengua espa�ola en Camer�n, tanto en la realidad escolar y educativa, como en la realidad social. �C�mo explicar el extremo abandono, la ignorancia completa que mantiene el gobierno espa�ol ante esta situaci�n? La desolaci�n y la verg�enza que sentimos los ciudadanos espa�oles en contacto con esa realidad no encuentra respuesta en ning�n �mbito de la administraci�n espa�ola.

El inventario de la ayuda econ�mica para la promoci�n del espa�ol en �frica es breve. La Agencia Espa�ola de Cooperaci�n Internacional (AECI), del Ministerio de Asuntos Exteriores, aporta la dotaci�n de algunos lectores de espa�ol en las universidades africanas, de los cuales tres est�n en Camer�n. Se trata, en su mayor�a, de j�venes licenciados a la espera de un trabajo estable en la pen�nsula, que optan por las plazas de lector como una f�rmula provisional de empleo y que raramente agotan el per�odo de tres a�os al cual pueden optar. La presencia de los lectores es fundamental, pero sus posibilidades de mejorar la situaci�n del espa�ol en Camer�n son muy limitadas, ya que la AECI no incluye, hasta ahora, ninguna dotaci�n para la adquisici�n de materiales did�cticos en espa�ol y los lectores universitarios deben adquirirlo a sus expensas. La cooperaci�n aportada por comunidades religiosas es importante, pero se limita a sus propios centros escolares: por ejemplo, no es posible encontrar ni siquiera un ejemplar de la Biblia o del Nuevo Testamento en espa�ol, pese al gran n�mero de profesores cat�licos y protestantes.

A principios de los a�os 90, el Ministerio de Asuntos Exteriores transfiri� dos centros al Instituto Cervantes, el de Abidj�n y el de Yaound�. Sin embargo, el Instituto Cervantes no quiso finalmente abrir este �ltimo centro y lo transfiri� de nuevo al Ministerio de Asuntos Exteriores. El centro de Abidj�n funcion� durante un tiempo como centro de recursos y finalmente fue devuelto tambi�n al Ministerio. Los motivos de tal abandono no parecen justificados en la necesidad ni en el inter�s de Espa�a.

En la Embajada de Espa�a en Yaound� se atribuye la miseria del espa�ol a las condiciones econ�micas de Camer�n, que limitan evidentemente las posibilidades de obtener beneficios por parte de editores y libreros espa�oles. Tampoco hay gran confianza en el funcionamiento de la administraci�n camerunesa, en la que las aportaciones de cooperaci�n tienden a desaparecer con gran rapidez. Y, adem�s, no se considera que lo que sucede m�s all� de los muros de la embajada sea, en absoluto, de su responsabilidad. Fuentes de la embajada manifiestan que su prioridad, en realidad su �nica actividad en este terreno, es el mantenimiento del Centro Cultural Espa�ol (el �nico en todo el pa�s), en el que se dan clases de espa�ol (previo pago de la inscripci�n, por supuesto) y en el que se dispone de una buena videoteca y de una biblioteca no muy actualizada, heredada de la inquietud de embajadores anteriores. Los socios del centro pueden consultar el material, pero no tomarlo en pr�stamo. Apenas existe otra actividad p�blica que la Semana Cultural o el pase semanal de pel�culas en video. El �nico peri�dico que se recibe es el ABC, y ni alumnos ni profesores tienen acceso a �l. Adem�s, el Centro Cultural est� en la Embajada, lejos del centro neur�lgico de Yaound�, algo muy distinto de lo que sucede con los centros culturales franc�s, alem�n, ingl�s e incluso norteamericano y canadiense. As�, la asistencia es escasa, en parte por el coste del taxi que es necesario coger. La actitud de la embajada se hace patente cuando pide dinero -para sufragar un innecesario c�ctel- a dos escritores cameruneses que han publicado en espa�ol, uno de ellos bien conocido en Espa�a por ser la voz m�s representativa de los africanos que residen en Espa�a y a los que se pretend�a invitar a presentar sus trabajos.

(...) la ense�anza y el aprendizaje del espa�ol en Camer�n tienen mucho camino por recorrer hacia el ideal esperado. Dirigentes, profesores y alumnos cameruneses conf�an en Espa�a para la revalorizaci�n del espa�ol en nuestro pa�s. Del empe�o de Espa�a depender� la supervivencia o, qui�n sabe, la desaparici�n de su lengua en nuestro pa�s.  


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M�nica Molina Dom�nguez
y Llu�s Maruny Curto, son profesores de espa�ol como lengua extranjera.

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