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16 de octubre de 2002 | |
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| Tribuna de opini�n | ||
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IN�S IZQUIERDO
MILLER El espa�ol se muere en Internet | ||
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El uso de correos o
mensajer�a instant�nea e incluso p�ginas web en espa�ol, demuestran que
diariamente el idioma se ve contaminado y no alimentado por un ciberlenguaje
que ha sucumbido ante los anglicismos. Nadie duda de las infinitas bondades
que Internet, y en especial el correo electr�nico, han representado para el
g�nero humano. Si alg�n adelanto tecnol�gico pudiera representar el siglo que
termina, sin vacilar un segundo pudi�ramos decir que las computadoras son el
logotipo que mejor identificar�a todo lo anterior al 2000.
Pero este proceso no termin� ah�, sino que llega hasta nuestros d�as y ser� parte integral del futuro de la humanidad. De ah� que para quienes estudian el lenguaje, tanto oral como escrito, el tema del correo electr�nico signifique un fil�n ling��stico sumamente interesante para poder definir nuevas reglas del juego o mantener las ya existentes. Atr�s qued� la diligencia cargando aquellos sacos repletos de sobres con hermosas estampillas, atr�s tambi�n qued� un coronel que esperaba todos los d�as una carta que nunca llegaba, atr�s queda la espera, el tiempo alarg�ndose y la impaciencia. Hoy las nuevas conexiones nos permiten comunicarnos al instante con personas que est�n a distancias inalcanzables con una brevedad que espanta. La Internet lo va transformando todo, si no comparemos la edici�n gr�fica de un peri�dico y su versi�n digita para que veamos c�mo han aparecido caracter�sticas comunes tales como la brevedad y sencillez en los textos, la desaparici�n de ciertos g�neros, como las entrevistas largas y los reportajes demasiado amplios. Junto a ello comienzan a proliferar otros recursos (como la infograf�a animada, cuadros y estad�sticas). | ||
Pero este proceso no termin� ah�, sino que llega hasta nuestros d�as y ser� parte integral del futuro de la humanidad. De ah� que para quienes estudian el lenguaje, tanto oral como escrito, el tema del correo electr�nico signifique un fil�n ling��stico sumamente interesante para poder definir nuevas reglas del juego o mantener las ya existentes. Atr�s qued� la diligencia cargando aquellos sacos repletos de sobres con hermosas estampillas, atr�s tambi�n qued� un coronel que esperaba todos los d�as una carta que nunca llegaba, atr�s queda la espera, el tiempo alarg�ndose y la impaciencia. Hoy las nuevas conexiones nos permiten comunicarnos al instante con personas que est�n a distancias inalcanzables con una brevedad que espanta. La Internet lo va transformando todo, si no comparemos la edici�n gr�fica de un peri�dico y su versi�n digita para que veamos c�mo han aparecido caracter�sticas comunes tales como la brevedad y sencillez en los textos, la desaparici�n de ciertos g�neros, como las entrevistas largas y los reportajes demasiado amplios. Junto a ello comienzan a proliferar otros recursos (como la infograf�a animada, cuadros y estad�sticas). | ||
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En el vasto oc�ano de los correos electr�nicos hay un iceberg que sobresale de inmediato, y lo m�s preocupante de �l, como un buen iceberg, no es lo que vemos por encima de las aguas inform�ticas, sino lo que esconde. Lo escondido en los correos electr�nicos es la tala despiadada de nuestro idioma. Se hace necesaria una campa�a sensibilizadora para impedir la mutilaci�n de la lengua materna. Si alguien lee un correo electr�nico puede observar en �l la profusi�n de errores de todo tipo desde el punto de vista de la ortograf�a y la redacci�n. El caos original est� en los acentos. No todos los teclados poseen las combinaciones necesarias para colocar las tildes, y signos como el gui�n largo y el corto. Algunos han memorizado las famosas combinaciones de Alt+166, etc. para colocar lo que corresponde en el lugar preciso, pero otros m�s haraganes o desmemoriados terminan escribiendo sin colocar nada, a excepci�n de las consonantes y vocales. El destinatario se debe volver un verdadero traductor y buscar sus propias interpretaciones si quiere comprender lo que le escriben. Algunos para evitar acentos escriben todo en may�sculas, sin saber que ellas tambi�n deben llevar el acento ortogr�fico. | ||
En cuanto al correo informal o familiar tampoco debe descuidarse, nadie sabe si un d�a su epistolario llega a tener valor de inter�s para la humanidad y sale a la luz p�blica. Recuerde que muchas personas imprimen sus correos o los guardan en archivos. Ser�a lamentable dejar para la posteridad un desastre infernal. Nuestra lengua oral o escrita es nuestra carta de presentaci�n. El lenguaje utilizado en Internet es demasiado lineal. Los tiempos verbales generalmente son simples y casi no aparecen oraciones subordinadas. El ciberlenguaje est� lleno de anglicismos. Desgraciadamente no somos creadores de tecnolog�a, sino consumidores. De ah� que a diario penetran �debido a las malas traducciones y adaptaciones� palabras que tienen su vocablo exacto en espa�ol. En ese sentido hay una lista inmensa de barbarismos, que van desde �hardware� y �software�. Hay quienes defienden los t�rminos en ingl�s porque creen que su brevedad facilita las cosas. No siempre es as�, si vemos �attachment� nos daremos cuenta de que nuestro �anexo� es espa�ol, es m�s corto y bonito que esa palabra tan fea. |
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No debe asustarnos esta eclosi�n, el futuro apunta a varios niveles del lenguaje en inform�tica. Tendremos un vocabulario m�s especializado y, tal como existe en la vida cotidiana, otro m�s privado, m�s personal que admite caritas, groser�as, besos simbolizados con X y todo lo que la imaginaci�n y la PC permitan. No es cuesti�n de desanimarse, sino de seguir observando el comportamiento de este fen�meno y ofrecer las orientaciones v�lidas para no permitir que la lengua de Cervantes, Dar�o y Mart� termine como los dinosaurios: extinguida por los depredadores del idioma. |
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In�s Izquierdo Miller es periodista del diario La Prensa, de Nicaragua. | ||
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