|
|
24 de julio de 2002 | |
|
|
||
| Tribuna de opini�n | ||
|
IRIS
YOLANDA REYES BEN�TEZ La pol�mica del g�nero en espa�ol (Tercera parte)
| ||
Ofrecemos aqu� la tercera y �ltima parte del art�culo de la ling�ista puertorrique�a Iris Yolanda Reyes Ben�tez, en la que, tras haber analizado, a partir de un ejemplo concreto, la visi�n sem�ntica del morfema de g�nero femenino (-a) en oposici�n al masculino (-o) en el espa�ol escrito, particularmente en la escritura feminista actual, concluye la no pertinencia de la representaci�n gr�fica del morfema de g�nero desde el punto de vista sem�ntico y funcional | ||
Sin embargo, ese referente, �lectoras�, no aparece antes en el enunciado; por lo tanto, debemos entender que el sustantivo �lectores� tiene una referencia real solamente masculina. Y si esto es as�, entonces ling��sticamente hablando, hay discriminaci�n contra la mujer que lee en el sintagma: �los escritores y lectores�, puesto que el mismo toma en cuenta lo que pensar�n �los escritores� (hombres y mujeres) y (los) �lectores�, pero no las lectoras. Esto prueba la incongruencia discursiva que se produce como resultado del uso inadecuado del morfema de g�nero en esta oraci�n. En la segunda oraci�n del mismo contexto aparece el SN �el escritor� sin representaci�n gr�fica de g�nero femenino. �A qui�n se refiere Sol�? �S�lo �al hombre que escribe� o tambi�n �a la mujer que escribe�? Si ya lo aclar� al principio: (�Todo escritor o escritora�) , �para qu� destacarlo ahora? �No est� reconociendo en la graf�a del SN �el escritor� la universalidad del g�nero masculino como morfema no-marcado frente al femenino como t�rmino marcado? Si se hubiera referido a �la escritora�, entonces el hombre-escritor quedaba excluido. Por consiguiente, esta interpretaci�n del SN �el escritor�, desde el punto de vista formal en relaci�n con el contexto anterior, nos confirma que se crea un efecto de incoherencia e inconsistencia frente al lector com�n. | ||
Si lo analizamos desde el punto de vista sint�ctico-funcional, la pertinencia de su uso en este contexto s�lo se sostiene si reconocemos en �l la presencia del g�nero masculino como g�nero universal. Luego, por lo expuesto, podemos concluir que la representaci�n gr�fica del SN �el escritor� en este contexto es no-pertinente o incoherente por razones extraling��sticas, pero es pertinente o coherente s�lo por razones ling��sticas. En el SN �lector/a� se representa la oposici�n de g�nero mas./fem. por el uso de la diagonal. Esto lo que nos quiere se�alar es que, en su estructura profunda, Sol� pens� en �el lector o lectora�, como lo hizo al principio del ensayo con el sustantivo �escritor�. Sin embargo, de cualquier modo, la referencia textual del SN �lector/a� ser�a el sustantivo �lectores�, que encontramos en la primera oraci�n del ejemplo. Antes dec�amos que el sustantivo �lectores� excluye a las mujeres si sigui�semos la interpretaci�n feminista sobre �el lenguaje inclusivo�. Si observamos que Sol� no incluye a las �lectoras� en el sintagma anterior; entonces su representaci�n gr�fica aqu� (mediante el uso de la diagonal): �lector/a�, nos parece l�gica y consecuente con el contexto anterior, nuevamente, por razones extraling��sticas. | ||
|
No obstante, y regresando a nuestra interpretaci�n ling��stica del tema, debemos se�alar que el sustantivo �lector/a� es redundante, incoherente formalmente con su antecedente �lectores� y, por consecuencia, con el contexto discursivo en que se inserta; y crea confusi�n en el lector com�n. Resumen: Si sacamos de contexto la universalidad del g�nero masculino por razones extraling��sticas para destacar su g�nero natural o real, entonces debemos ser consecuentes con esa aplicaci�n en todo el discurso. La representaci�n gr�fica de esta interpretaci�n nos traer� problemas de incoherencia y, por consecuencia, confusi�n del mensaje. Conclusiones: El an�lisis presentado en este estudio nos permite concluir y resumir los hallazgos m�s relevantes de esta investigaci�n, a la luz de nuestros objetivos iniciales, de la manera siguiente: 1�) La interpretaci�n que hace la gram�tica tradicional del concepto de g�nero en espa�ol vincul�ndolo estrechamente con el concepto de sexo ha sido superada por la ling��stica moderna -en especial por las aportaciones de la filolog�a comparada del siglo XIX y del estructuralismo funcional- al reinterpretarlo desde una perspectiva sem�ntica. 2�) Recientemente, y por razones extraling��sticas, el movimiento feminista ha promovido un nuevo uso de la representaci�n gr�fica del morfema de g�nero en espa�ol que tiende a confundir, nuevamente, este concepto con el sexo. 3�) El empleo de estas formas en la escritura feminista actual -y en otros textos- tiende a obstaculizar la lectura innecesariamente, refleja inconsistencia e incoherencia discursiva y, por consiguiente, crea confusi�n del mensaje desvirtuando la funci�n social de la lengua, que es la de servir como instrumento de comunicaci�n efectiva. Por todo lo cual pensamos que este recurso, lejos de ser efectivo para la divulgaci�n del mensaje que se desee trasmitir, se convierte en su propio obst�culo. |
||
|
CONTEXTOS ANALIZADOS Texto: Ensayo de Mar�a Magdalena Sol�, �Para que lean el sexo, para que sienta el texto, escribimos tambi�n con el cuerpo�, en: Aqu� cuentan las mujeres, R�o Piedras, P.R., Ed. Hurac�n, julio de 1990, pp. 13-62. Nota aclaratoria: Hemos destacado los referentes textuales que no tienen representaci�n gr�fica de g�nero gramatical, pero que s� establecen la diferencia de �ste, con negritas; y los nombres que s� manifiestan en la graf�a la doble referencia de g�nero gramatical con negritas subrayadas, para establecer la oposici�n en el an�lisis. |
||
|
Iris Yolanda Reyes Ben�tez, ling�ista puertorrique�a, es catedr�tica en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de R�o Piedras. | ||
- Volver al �ndice - Tribunas anteriores - �ndice de autores - | ||
|
|
|
|
-
Portada de this site - |
� Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net |