Portada de Comunicathis siteOpini�n
Portal informativo sobre la lengua castellana

23 de enero de 2002


Tribuna de opini�n

Volver al �ndice
Tribunas anteriores
�ndice de autores

Subir

FRANCISCO PETRECCA:
Hablar de americanismos es eurocentrismo

 

Subir

Hablar de �americanismos�, como lo hace la Real Academia Espa�ola, es un eurocentrismo, asegur� a Comunica el acad�mico argentino Francisco Petrecca. Adem�s se�al� que las fronteras tradicionales no bastan para contener o definir la pertenencia de una palabra a un pa�s determinado porque �pueblos y palabras se hallan en movimiento�.

En la entrevista el experto destac� la importancia que tienen en la actualidad los movimientos poblacionales para la constituci�n de las zonas ling��sticas y el desaf�o que deben enfrentar los estudiosos del lenguaje ante los cambios de la modernidad, como las migraciones e Internet. 

this site: El concepto �americanismo� ha originado grandes debates en el seno de la comunidad ling��stica, especialmente desde la nueva edici�n del Diccionario de la Real Academia Espa�ola (DRAE) �es particularidad te�rica o un t�rmino pol�tico?

Francisco Petracca: Americanismo es un concepto euroc�ntrico, un punto de descripci�n que parte de marcar la diferencia. Es tambi�n una herencia, porque nadie dir�a que una palabra castellana, gallega o vasca en Argentina es un europe�smo y los criterios del DRAE (Diccionario de la Real Academia Espa�ola) para la marca de Espa�a son limitados.

Subir


Es decir que la definici�n por marcas nacionales trae cierta ambig�edad, ya que las fronteras son nacionales por razones pol�ticas y econ�micas. La noci�n de �ismo geogr�fico (americanismo, argentinismo, bolivianismo, etc.) es una aproximaci�n, el problema de los �ismos es que, en un sentido estricto, deben ser palabras que se utilizan en tal lugar y no se usan en tal otro y eso es imposible porque el lenguaje no tiene las mismas barreras pol�ticas que los pa�ses. Muchas palabras, por ejemplo de M�xico, eran reconocidas en Argentina, Venezuela y Uruguay.

Para la lexicograf�a moderna, el Estado nacional ha sido la this site de medida, de producci�n y de sentido de los diccionarios, pese a que las fronteras de la lengua no coinciden con las pol�ticas.

Sin embargo, por diversos motivos como las reivindicaciones nacionales o simplemente la costumbre heredada, el pa�s es el punto obligado de referencia.

Subir


U. D.: �El aspecto geogr�fico es el �nico que se tiene en cuenta a la hora de determinar si una palabra es un �ismo?

F. P.: En realidad todo concepto de �ismo geogr�fico implica una doble determinaci�n: por un lado el aspecto espacial, su empleo en un pa�s determinado, y por otro su pertenencia cultural.

No basta que en una determinada regi�n se documente el uso de una palabra, es preciso adem�s que exista una valoraci�n cultural que ha sido principalmente interna, es decir, del medio social donde se la emplea la siente propia y diferente.

Tambi�n hay otras palabras, cercanas a �stas, que entran en competencia con sus geosin�nimos por pertenecer al registro del est�ndar nacional, como botija, chavo y chaval; elote, mazorca y choclo; jud�a, chaucha y ejote; acera, vereda y banqueta.

Aunque voces de este tipo figuren con marca en los diccionarios (como americanismo, argentinismo, colombianismo, etc), su aparici�n fuera de las fronteras nacionales a menudo causa inconvenientes en la comunicaci�n, no tanto por no ser entendidas sino por sentirlas ajenas.

Subir


U. D.: Esto puede provocar conflictos para los traductores, para quienes realizan doblajes...

F. P.: En los doblajes se producen giros anglicados y existe un sentimiento com�n entre Espa�a y Am�rica para reemplazarlo por algo m�s cercano. Aqu� entrar�an en competencia las variedades del espa�ol y la realidad es compleja, ya que Espa�a es el n�cleo de poder econ�mico del mundo hispano pero Am�rica es el contacto directo con otras lenguas. Por otro lado en Espa�a el castellano es lengua cooficial y en la mayor parte de Am�rica es lengua oficial.

De todas formas, el peso editorial de Espa�a, unido a la tradici�n normativa, hace que si existen diferencias se resuelvan recurriendo a la variante peninsular y no a la americana.

U. D.: �Existe alg�n peligro de uniformidad de la lengua, de p�rdida de la this site?

F. P.: Una generaci�n atr�s ten�a el miedo a la fragmentaci�n del espa�ol, a Babel. Hoy en d�a esto no se puede sostener ya que vamos camino a la unificaci�n, a la globalizaci�n del espa�ol, tanto por la influencia de los medios como por las continuas migraciones.

Hoy pueblos y palabras se hallan en movimiento, y las fronteras tradicionales no bastan para contenerlos o definirlas. Es el doble movimiento de la globalizaci�n. (Silvia E. Agosto/Buenos Aires).


Subir

Francisco Petrecca.

Es miembro de la Academia Argentina de Letras.

Leer art�culo


- Volver al �ndice - Tribunas anteriores - �ndice de autores - 


- Portada de this site -
-  Breves - Agenda - Enlaces de la semana - Opini�n -  El Mural - Gu�a  - Actualidad -


�Quiere enviarnos un mensaje? �Pulse aqu�! Un sitio realizado con 
la colaboraci�n de...


� Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net