21 de junio de 2000 |
| Tribuna de opini�n | ||
| IL�N
STAVANS Los sonidos del Spanglish
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La
Oficina del Censo de Estados Unidos inform� que para el a�o 2020 los
latinos conformar�n el mayor grupo minoritario de ese pa�s, superando a
los negros y a los asi�ticos y totalizando una poblaci�n superior a los 70
millones de habitantes. Uno de cada cuatro estadounidenses ser� de
ascendencia hispana. Esta
explosi�n demogr�fica probablemente transformar� todos y cada uno de
los aspectos de la cultura y sociedad estadounidense, entre ellos el idioma.
De hecho, esta metamorfosis verbal ya se est� produciendo en la actualidad
de una forma acelerada: el espa�ol -hablado en este continente desde que
los exploradores ib�ricos colonizaran los territorios que ocupan en la
actualidad los estados de Florida, Nuevo M�xico, Texas y California- se ha
convertido en un idioma ubicuo en las �ltimas d�cadas. El espa�ol es el segundo idioma no oficial de la naci�n como lo demuestra el hecho de que en Estados Unidos haya dos canales de televisi�n y m�s de 275 estaciones de radio que transmiten en nuestro idioma las 24 horas del d�a. . | ||
Sin
embargo, el espa�ol no se est� propagando de una forma pura al norte del R�o
Grande. Una muestra de la �fiebre latina� que se ha apoderado de Estados
Unidos desde mediados de los a�os 80 es la amalgama asombrosamente creativa
hablada por los pueblos de ascendencia hispana, no s�lo en las grandes
ciudades sino en las �reas rurales: no es espa�ol ni ingl�s sino un h�brido
conocido como spanglish. El
t�rmino y el impacto que ha generado han despertado numerosas pol�micas.
�Habr� perdido el espa�ol su pureza de una forma irremediable como
resultado de este proceso? �Acaso el ingl�s se har� menos ingl�s en
la lengua de los latinos? �El spanglish es un idioma leg�timo? �Deber�a
contar con el respaldo del sistema establecido, es decir de su clase
intelectual y pol�tica? �Qui�n lo utiliza y por qu�? �Cu�les son sus
perspectivas? El t�rmino spanglish se ha tornado candente a medida que el
debate en torno al uso del �ebonics� (ingl�s hablado por los negros) se
ha extendido en todas las escuelas de Estados Unidos y el movimiento que
favorece el uso exclusivo del ingl�s ha retomado fuerza. | ||
Relaci�n
entre el yiddish y el spanglish Para tener una idea del potencial del spanglish, s�lo basta pensar en el yiddish, utilizado por los jud�os de Europa Oriental desde el siglo XIII. El yiddish naci� como resultado de las divergencias entre los segmentos cultos e iletrados de la sociedad jud�a, tanto dentro como fuera del ghetto. Esta lengua se origin� como un intento de separar lo sagrado de lo secular, lo intelectual de lo mundano. Sus fuentes ling��sticas eran abundantes: hebreo, alem�n, ruso, polaco, y otras lenguas eslavas y la combinaci�n se vio revigorizada por otros agregados ling��sticos, incluyendo el espa�ol de Buenos Aires, La Habana y Ciudad de M�xico, y el portugu�s de Sao Paulo. En una primera instancia, los rabinos y los estudiosos rechazaron el yiddish tild�ndolo de ileg�timo. Pasaron muchos siglos antes de que esa lengua fuera defendida por maestros como Sholem Aleichem, Isaac Leth Peretz, S. Ansky e incluso Marc Chagall, cuyas im�genes pict�ricas no son m�s que versiones de su origen en una aldea jud�a rusa. | ||
No
tiene sentido proteger el castellano de la acci�n de los �b�rbaros� que
viven en los ghettos situados al este de Los Angeles y en el �rea de habla
hispana de Harlem ya que el spanglish se ha establecido plenamente y es hora
de que los intelectuales as� lo reconozcan. Despu�s
de todo, los idiomas cambian constantemente. Borges escribi� en un espa�ol
anglicanizado y Julio Cort�zar hizo que su ficci�n cobrara vida al
utilizar un espa�ol con giros franceses. Ambos fueron condenados en varios
momentos de sus carreras por �contaminar� el idioma. Ahora bien, �qui�n se atrever�a a invocar la tradici�n de Cervantes sin mencionarlos a ellos? Los escritores son, entre muchas otras cosas, precursores del cambio y se convierten en un testimonio vivo de su era. | ||
En
la actualidad, se est� registrando en Estados Unidos un cambio acelerado en
el �mbito social, pol�tico, religioso pero fundamentalmente un cambio
verbal. Las
vidas de los inmigrantes se est�n fraguando en nuevos crisoles gram�ticos
y sint�cticos, mezclas incre�bles de inventiva y de amor a la vida. En
ellas, el binacionalismo, el biculturalismo, y el biling�ismo van tomados
de la mano. Un gran n�mero de artistas y escritores de extraordinaria
calidad han traducido este cambio en obras creadas con palabras que no son
las de Cervantes ni las de Shakespeare pero son igualmente leg�timas. Lo
que est� en juego no es el futuro del spanglish, que ya es s�lido y
prominente, sino su amplia aceptaci�n. El ingl�s es, y no hay dudas de que
deber�a ser, el �nico idioma oficial de Estados Unidos. Sin embargo, esto
no significa que al lado del ingl�s no deber�an convivir otras lenguas,
tal y como ha ocurrido desde la llegada del Mayflower a costas americanas.
En esta tierra, nunca ha habido nada puro, especialmente la idea de hogar. A
diferencia de otros grupos inmigrantes, los latinos han descubierto que su
idioma �tnico se mantiene con vida y vigor en esta tierra, 150 a�os despu�s
de la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, que puso fin a la guerra com�nmente
conocida como �el trauma del encuentro�. Otras lenguas de inmigrantes,
como el alem�n, el italiano e incluso el yiddish, se han desvanecido como
canales populares de comunicaci�n, lo que no ha ocurrido con el espa�ol.
De hecho, su resistencia en este fin de siglo es m�s evidente que nunca:
tanto en la radio como en la televisi�n, en la m�sica, en la palabra
impresa, y especialmente en la calle. Sin embargo, no es el mismo espa�ol
ni el ingl�s utilizados en los pa�ses de origen. �Los pol�ticos y las
instituciones acad�micas comenzar�n a reconocer este enorme poder? �O
seguir�n siendo, como lo han sido durante d�cadas, una sociedad rezagada?
Los latinos dejar�n una huella en Estados Unidos con su propia lengua. Al
hacer esto, no s�lo invitar�n al resto de la sociedad a unirse a su
celebraci�n verbal sino que tendr�n un efecto mucho m�s atractivo, como
lo es cambiar la forma en que utilizan su propio lenguaje. | ||
Sonidos
nuevos para un nuevo idioma Todo
l�xico serio de esta forma h�brida de comunicaci�n deber�a, a nuestro
juicio, moverse en varias direcciones a la vez: establecer una distinci�n
entre cambio de c�digo y palabras establecidas; reflejar las variedades de
spanglish activas en Estados Unidos mediante un inventario de las diversas
pronunciaciones y de sus or�genes; tener una lista de las expresiones
comunes que recalquen la naturaleza gramatical h�brida del spanglish
(llamar pa�tras, �Qu� tenga un buen d�a!); presentar una lista de los
anglicismos y los t�rminos de la cultura popular estadounidense que han
ingresado recientemente al espa�ol (antibaby, kleenex) y de los hispanismos
que han penetrado en el ingl�s (pi�ata, burrito); y finamente, incorporar
al ubicuo ciber-spanglish, que es la lengua de la computaci�n utilizada en
Internet. | ||
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| Il�n
Stavans. Es
Catedr�tico
del Departamento de Espa�ol del Amherst College de Massachusetts, EUA Traducci�n: Gerardo C�rdenas | ||
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