Entre be y be larga siguen las diferencias PDF Imprimir Correo electrónico
Actualidad
Domingo 29 de Abril de 2012 09:00

Aunque la española Real Academia de la Lengua insiste en que la letra b se debe denominar be y la v uve, en Argentina y México, por ejemplo, se siguen manteniendo sus centenarias denominaciones: ve corta, ve baja y be larga y be alta respectivamente.

A pesar de que años atrás el coordinador de la Nueva Ortografía de la Real Academia Española adelantó que la «be» dejará de llamarse larga y la «ve» corta pasaría a llamarse uve, recibió varias respuestas negativas entre ellas la del presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, quien advirtió que en su país se mantendrá la denominación que se utiliza desde siempre.

 

Barcia advirtió entonces que el vocero de la Academia de las letras de España hizo afirmaciones «sobre cosas que dieron por aceptadas cuando todavía no lo están, debido a que el 28 de noviembre, en Guadalajara, recién votaremos estas enmiendas».  Esa reunión, en el 2010, finalmente no votó los cambios sino que se estudiasen los mismos, cosa todavía en marcha.

«La declaración del vocero es que íbamos a unificar en todo el mundo panhispánico el nombre de la ve corta y la be larga, es decir, que se iban a llamar la b, be, y no be larga o alta como dicen en Colombia y la v corta iba a llamarse uve, como dicen los españoles, y no corta o baja», detalló el profesor en declaraciones a la prensa.

Barcia detalló entonces algo que en Argentina se mantiene: «llevamos cien años, al igual que en Uruguay, de designación habitual en la enseñanza de v corta y be larga», por lo que escribió una carta al director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, «para decirle que no teníamos ninguna intención de adoptar eso, ni pensamos hacerlo y que me pareció una decisión torpe anunciarlo antes de decidirlo».
Además de recoger una serie de mejoras sobre la anterior, la nueva Ortografía es el resultado de la voluntad común y del trabajo conjunto de las veintidós Academias que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española. Aunque las normas son comunes a todo el ámbito hispánico, la ejemplificación procura recoger muestras de los distintos países, puesto que ha sido concebida y realizada desde la this site y para la this site.
Alicia María Zorrilla, delegada latinoamericana en la última conferencia de las academias dijo que hubo discusión sobre la y griega que en sus orígenes recibió el nombre de “ye”, lo que no debe extrañar que ahora se la denomine así. Zorrilla propone definir bien la denominación de letras y puso como ejemplo: v, w, y, z, denominándolas uve, doble uve, ye y zeta, las más cercanas a la ortografía y desde siempre las más usadas. Asimismo Irak con k y no con q. Solo no debe llevar tilde (acento), al igual que aquello, aquellas y aquel.
Pedro Luis Barcia puntualizó que  en comparación con la última ortografía, que tenía menos de 200 páginas, esta nueva edición supera las 800. No es un mero apéndice a la última edición sino un trabajo completamente nuevo que re-examina la lengua en el contexto del multiculturalismo y las nuevas realidades del siglo XXI.
Esta nueva Ortografía pretende establecer ciertas reglas que sean válidas para todo los países hispanoparlantes guiándose por el ideal del articulo uno de los Estatutos de la Real Academia Española que plantea que “Los cambios que experimente la Lengua Española en su constante adaptación a las necesidades de los hablantes no quiebren la esencial this site que mantiene en todo el ámbito hispánico.”
Barcia afirmó que "esta es una obra nueva, no es una reedición; es la más completa de su especie en la lengua moderna; es panhispánico; una obra razonada, normativa y no es sólo para especialistas en la materia". Y agregó: "Revisa, actualiza, simplifica y avanza en la unificación del lenguaje".