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Cada �poca tiene su forma de
hablar. Por eso, hay palabras y frases que resultan viejas. A veces, los
objetos que nombran desaparecieron. Pero el cambio de palabras obedece a
muchas causas. Ya
nadie dice "un kilo y dos pancitos". No se dice "de rechupete" ni se siente
"un cuiqui b�rbaro". No se dice "Ni�o bien", "petitero", "fif�", "pituco",
"cajetilla". No se usa rap�,
no se viaja en tranv�a, no se va al centro a ver las
cintas de ning�n famoso
cinematografista. Una �poca se
dice con unas palabras que quedan marcadas. No s�lo la nombran, son parte de
ella. Y con ella se van.
En su libro Buenos Aires, vida cotidiana en la d�cada del 50, Ernesto
Goldar registra las expresiones que se dijeron por esos a�os. "Estar en la
pomada", "Ver el noticiario", "emperifollarse" y ser "paquet�n". Eran los a�os
de Per�n, se pasaban los inviernos munidos de tricota y echarpe, una oficina
en Corrientes y Esmeralda era un "escritorio central" y llegaban a la Capital
los cabecitas.
Con indignaci�n se gritaba "tar�pido"; pero ning�n enojo justificaba pegarle a
un quatrochi, por m�s que
fuera escorch�n, aunque se le
podr�a enrostrar un "muerto de fr�o", si era cobarde. Otra acusaci�n seria: la
de tener "un corso a contramano" en la cabeza.
Se escuchaba m�sica en el combinado,
la radio se encend�a o se cortaba.
La mercader�a de los negocios era flor de
ceibo (nacional) o tra�da
(importada). Con los amigos, si era verano, lo bueno era ir a un bar y pedir
un c�vico. La palabra ser�
otra, pero la idea persiste: un c�vico es un vaso de cerveza algo m�s chico
que un chopp. |
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La
historia conserva palabras
"Las palabras nacen y
mueren por distintas razones", dice Susana Anaine, la subdirectora del
departamento de investigaciones filol�gicas de la Academia Argentina de
Letras. "A veces, desaparece el referente, la cosa que las palabras nombran y
entonces la palabra cae en desuso". Como ejemplo,
miri�aque, un armaz�n de metal que
llevaban algunas locomotoras para apartar los objetos que impiden su libre
marcha. Tambi�n se llamaba as� el armaz�n de metal que llevaban los tranv�as
para proteger al peat�n. Desde la invenci�n de las lapiceras a cartucho, casi
nadie volvi� a decir "pluma cucharita", pero si se tuviera que hablar de ese
objeto se apelar�a a esas palabras.
"La excepci�n �dice Anaine� son las palabras que designan algo que no existe
pero que entr� en la historia de la cultura. No hay m�s troyanos, pero se usa
la palabra ''troyano''". Otras veces �tambi�n explica Anaine� la cosa cambia
pero permanece su funci�n y la palabra resiste: "Se sigue diciendo ''tirar la
cadena'' aunque no haya m�s cadena. Son nuevas acepciones, una extensi�n del
sentido".
Palabras del museo de la infancia
�Qu� se dice cuando se
dice "en mi �poca"? Se habla de algunas canciones, de algunos objetos, de
algunas comidas, de algunas causas, de algunas palabras. En el museo de
cada infancia, de cada adolescencia, habr� algunas maneras de hablar.
�Qui�n era usted cuando se escuchaba la m�sica de un
long-play en el
tocadiscos o cuando hab�a que
tener un pantal�n pata de elefante?
"Pocas veces �dice el escritor Leopoldo Brizuela� tuve la sensaci�n tan clara
de volver a la infancia como cuando visit�, en el 93, a un exiliado argentino
en Montreal y me recibi� hablando la misma lengua que habl�bamos al irse, un
rioplatense lleno de la jerga de la �poca, que defend�a como un modo de
resistir. Una lengua que era la de sus compa�eros muertos, y en la que ya no
pod�a hablar con nadie. Por eso, cuando volvi� no toler� la nueva Argentina y
se volvi� a Montreal".
"Me bocharon", dice alguien en una revista de los a�os ''60. "Me trabajaron de
lo lindo", declara Pepe Biondi en 1965, para explicar que lo enga�aron. Hay
entrevistas a los nuevaoleros.
El Diccionario de argentinismos que prepara la Academia de Letras da
m�s ejemplos: "El s�bado y el domingo �dice el escritor desaparecido Haroldo
Conti en Alrededor de la jaula, de 1966� trabaj� como un negro, sobre
todo el s�bado por la tarde con un par de
ba�aderas que llegaron cargadas de chicos". �Cu�ndo se dijo por
�ltima vez "ba�adera", para hablar de un "veh�culo descapotable, que por lo
com�n se destina a excursiones o paseos urbanos"? |
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Entre chantapufis y
teleaudiciones
"Es dif�cil decir exactamente cu�ndo aparece y cu�ndo desaparece una palabra",
dice Anaine. "Siempre puede haber un ejemplo anterior o posterior".
Promedian los 60, las revistas del espect�culo rese�an
teleaudiciones. Se denuncia �y un
poco se quiere� a los chantapufis,
se fanfarronea cuando el coche de uno es un
balazo. Una nota muestra a
Bonavena llev�ndole un triunfo a su madre. Quiere subrayar que todo lo que
reluce es oro: "Ac� no hay grupos".
�Por qu� cambian las palabras? �Por qu� es vieja "bi�grafo" y usamos "cine";
por qu� vemos una pel�cula y
no una cinta? "No hay una
causa �nica ni se pueden prever o generalizar cambios", dice Alejandro Raiter,
a cargo de la c�tedra de Psicoling��stica en la Universidad de Buenos Aires.
"En el caso del cine, es obvia la influencia norteamericana, desde el ingl�s,
que impuso ''cine'' pero no pudo imponer ''film'', aunque le alcanz� para
desplazar a ''cinta'' y ''bi�grafo''. Nuestros videos �no v�deos como en
Espa�a y en otros pa�ses de Latinoam�rica� y nuestras computadoras �y no
ordenadores� tendr�an en principio esa explicaci�n, como los CD, y no discos
compactos o DC".
Cuando diferenciar a una
mujer no interesa
A veces las palabras
cambian porque desaparecen las costumbres. "Ir al rinc�n, tener orejas de
burro", dice Anaine. Raiter aporta: "La distinci�n entre
se�ora o
se�orita, casada o soltera,
desaparece porque no interesa. Los dialectos son din�micos, tienen la
sensibilidad de recrear, representar o constituir cambios sociales".
1974: un aviso que busca a Miss Bikini Argentina llama a la aspirantes a un
autoexamen: "�Te consider�s mona?"
Se critican las chambonadas de
los chambones, las patas largas de las modelos se acomodan con dificultad en
la estatura mezquina de un puff y todo beb� necesita su
chirip�. Una actriz, con el pelo
flou, declara que lo que m�s
le gusta es "escuchar m�sica en su
esterof�nico". Por la calle Florida aparecen remeras que se
adornan con prints
(estampados), por ahora los dise�os vienen de Estados Unidos, pero se espera
que pronto se produzcan ac�. El consejo: "Decir chau a la
mufa".
"Las palabras �dice Anaine� cambian tambi�n por modificaciones de las
concepciones ideol�gicas: se hablaba de ''divos'' y ''capoc�micos''. Ning�n
actor de teatro in dependiente aceptar�a que lo llamaran as�, aunque lo sea".
"Los cambios sociales �dice Raiter� incorporan palabras, lo que muestra el
car�cter ideol�gico de las palabras. Piquetero, por ejemplo, ya no es un
grupo de obreros en huelga que impide la entrada de los carneros a la f�brica;
piqueteros son ahora quienes cortan la ruta".
En los ochenta hay peinados afro
aunque algunas mujeres todav�a se planchan
el pelo; el sustantivo "disco" se convierte en adjetivo, "m�sica disco", y un
chico llama a otro "loco" o "man". Si no te aguanto, no te
banco; despu�s de algunas
sustancias, el que consume est� colocado; si la noche es larga puede quedar
fisurado y el que finge ser un
chico bueno y sano, es un careta.
Charly Garc�a escribe Peperina y en esa canci�n todos reconocen a las
groupies, esas chicas que
andan detr�s de los m�sicos de rock. Es tiempo de raros peinados nuevos y los
raros �el ingl�s manda� son freaks.
Es d�cada de yupies, unos
muchachos ambiciosos, de trajes de buen corte, pelo corto mojado y cierta
debilidad por la coca�na. |
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Hay palabras que llenan
un vac�o sem�ntico, que dicen algo que ninguna otra expresaba y esas
parecen estar aqu� para quedarse: no hay nada como "trucho" para decir trucho.
En los 90 se hicieron fanzines
y, todos frente a las pantallas, se inventaron los verbos "dobleclickear" (por
hacer dos veces click con el mouse) y "deletear" �de delete, en ingl�s�, por
"borrar". Las m�quinas se imponen: darse �nimo se dice "ponerse las pilas" y
llenarle la cabeza a alguien es "ponerle fichas".
"Los cambios �dice Anaine� no se dan en forma simult�nea ni en todos los
grupos. Las jergas que se usan para que otros no entiendan, como la de la
droga, deben ser remplazadas permanentemente".
Macanudo;
Pochita Morfoni;
tilingo,
manducar. Dichas en voz alta, son el abretes�samo del t�nel
del tiempo.
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