3 de enero de 2001 |
| Tribuna de opini�n | ||
| LUIS
LARROQUE ALLENDE El humanismo universalista de Miguel de Cervantes | ||
| Hoy
es mundialmente necesario e hist�ricamente aut�ntico y veraz,
actualizar, plantear y valorar la concepci�n humanitaria y humanista de
la vida y del mundo que ten�a Cervantes
y que se refleja y propone en todas sus obras literarias y muy
especialmente en el Quijote de la Mancha, cuyas citas textuales (m�s de
cien) expuse y analic� en mi ponencia, para su comprobaci�n por los
lectores de Cervantes. En
resumen, reflejo entrecomilladas algunas de estas citas del Quijote, en
relaci�n al humanismo de su autor, un humanismo universalista,
genial y cristiano aut�ntico, que tambi�n comparte con ciertas
personalidades excepcionales como Erasmo de R�tterdam, lo que le
comprometi� personal y responsablemente a superar y condenar los
nacionalismos religiosos y pol�ticamente sectarios y agresivos, seg�n
se refleja en sus referencias a favor de �todas las naciones�, a �sus
lenguajes y culturas�, a la Paz como primer �objetivo de
la humanidad�, a la libertad que es �uno de los m�s
preciosos dones que a los hombres dieron los cielos� y a la
justicia existente en �las naciones pol�ticas� y en �las rep�blicas
bien concertadas�, como �deber ser� de toda la humanidad, �en pro
del g�nero humano�. Estas
ideas y propuestas Cervantistas se corresponden substancialmente al
humanismo Cl�sico y a los humanistas del Renacimiento y de las
distintas Reformas religiosas de la �poca, pero anticipan genial y
acertadamente aspectos esenciales de los desarrollos ideol�gicos
posteriores de la democracia: la libertad, la igualdad, la justicia y la
cooperaci�n internacional, �con la voluntad que obliga a servir a
todos los extranjeros que dello tuvieren necesidad�, en una nueva
�poca que debe reconstruir aquella �dichosa edad y siglos dichosos
aquellos a quienes los antiguos pusieron el nombre de dorados... porque
entonces los que en ella viv�an, ignoraban estas dos palabras de Tuyo y
M�o�. | ||
�Eran
en aquella santa edad, todas las cosas comunes... todo amistad... todo
concordia�. Y
�nicamente se justifica el uso de las armas si �tienen por objeto y
fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en �sta
vida�. Y
aunque �no hay historia humana en el mundo que no tenga altibajos�,
�cada uno es hijo de sus obras� y �muchos son los caminos�
y �hay que poner la paz a los que se est�n desavenidos�, �enmendando
este abuso y condenando aquel, reformando una costumbre y desterrando
otra�. Para
ello y por ello actuaba Don Quijote, puesto que
�del caballero andante se puede decir lo mismo que del amor se dice:
que todas las cosas iguala�. Todo
ello confirma la actualidad humanista, pol�tica y �tica de Cervantes,
para conseguir y vivir un mundo de paz y de libertad, de cooperaci�n
humanitaria y de fraternidad universal. (Resumen de la ponencia
presentada en el Congreso Cervantista de Lepanto). | ||
| Luis
Larroque Allende es director institucional de la Asociaci�n Espa�ola de Cervantistas. | ||
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