27 de septiembre de 2000 |
| Tribuna de opini�n | ||
| GRACIELA
P.T. BULLERAICH El biling�ismo en busca de su identidad
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Al
referirme al t�rmino biling�ismo dejar� bien en claro, desde el primer
momento, el hecho de que no hay una definici�n com�n, un consenso u opini�n
general sobre esta palabra, ya que se trata de una expresi�n simple pero
que esconde un fen�meno complejo. �Acaso este t�rmino hace
referencia a las personas que solamente son capaces de hablar y no de
escribir una segunda lengua?, o, �tal vez, a aquellas que entienden lo que
dicen otras pero que pocas veces usan dicha lengua? La
respuesta ser�a que una persona es realmente biling�e cuando domina
ambas lenguas a la perfecci�n (es decir, hablan, leen y escriben la propia
y la adquirida) y ambas como nativas. Surge
de todo esto que el biling�ismo es un fen�meno individual que puede
variar de un dominio m�nimo a un dominio total de la lengua, o, en el caso
del multiling�ismo, de varias lenguas. Es
as� como se crean las dicotom�as o t�rminos binarios, siendo los m�s
comunes el de biling�e balanceado o pasivo (cuando se es
completamente competente en ambas lenguas, como podr�a ser en Canad� donde
el ingl�s y el franc�s son ambas lenguas oficiales y un gran porcentaje de
su poblaci�n es enteramente biling�e, o bien, cuando se trata solamente de
entender lo expresado o escrito pero no de hablar correctamente); tambi�n
est� el caso del biling�e aditivo por oposici�n al substractivo
(cuando una segunda lengua y su cultura se agregan a otra de origen sin
costo alguno para la �ltima, como ser�a el caso de los estudiantes de las
�Finishing Schools� o internados post-secundarios, en Suiza o Francia. | ||
Se
ha comprobado incluso que el no d�rseles la oportunidad de manifestarse en
la lengua madre puede llegar a tener efectos negativos en su desarrollo
mental. El
biling�ismo compuesto o coordinado Y
la lista sigue, el biling�e compuesto o coordinado,
(relacionados con la forma en que se aprenden las dos lenguas, es decir, en
el primer caso: en un mismo contexto y con cierta interdependencia. El
caso t�pico es el del ni�o canadiense que aprende tanto ingl�s como franc�s
en su casa y que sabe c�mo se dice �libro� en ambos idiomas pero tiene
una sola representaci�n mental y un solo significado para ambas palabras. En cambio, en el coordinado, las dos lenguas se aprenden por separado y gozan de independencia. Est�n almacenadas y representadas en forma independiente en la mente. | ||
Haciendo
referencia a esta �ltima distinci�n, convendr�a recordar lo que muchos ya
sabemos sobre los seres humanos. Nacemos con una capacidad extraordinaria
para aprender, durante los primeros a�os de vida, no s�lo uno, sino
varios idiomas y de una forma casi autom�tica. Tambi�n
sabemos que a los adultos generalmente les cuesta much�simo trabajo
aprender una lengua extranjera a la que nunca fueron expuestos durante su
infancia. Actualmente,
gracias a las t�cnicas de resonancia magn�tica, cient�ficos de la
Universidad de Cornell, en Nueva York, pudieron comprobar (seg�n la revista
Nature), que las personas que aprendieron dos idiomas durante su
infancia poseen una sola regi�n cerebral, llamada �rea de Broca,
que est� relacionada con funciones ling��sticas b�sicas y que se ocupa
de almacenar e interpretar ambas lenguas. En
cambio, en aquellas que aprendieron un idioma nativo cuando eran ni�os y, m�s
adelante estudiaron un segundo idioma cuando ya eran adultos, es decir
biling�es tard�os, existen dos �reas cerebrales distintas, con una
separaci�n evidente entre la regi�n dedicada al idioma nativo y la que se
ocupa de la lengua extranjera. | ||
Por
lo tanto, la primera etapa de la vida es la ideal para aprender otros
idiomas, adem�s del materno, ya que el cerebro es un campo f�rtil que se
puede cultivar de diferentes maneras y adaptar a las particularidades fon�ticas
y gramaticales requeridas por los idiomas. Tambi�n
tendr�amos que decir que el hecho de poder acceder a dos o m�s cultural
(ser bicultural), a distintas literaturas, tradiciones religiosas, tipos de
composiciones musicales, e incluso, formas de entretenimiento, como as�
tambi�n la posibilidad de lograr una actitud m�s positiva hacia otros
grupos �tnicos, demuestra claramente que son m�s las ventajas de las que
goza el biling�e que el monoling�e. Ahora
bien, el concepto del biling�ismo como un fen�meno complejo implica
asimismo el de un derecho humano y b�sico. De la misma manera que
existen derechos individuales para la elecci�n de una religi�n, deber�a
haber uno individual para la elecci�n de una lengua. Es decir, as� como se trata de erradicar la discriminaci�n basada en color y credo, se deber�a erradicar el prejuicio del uso de la lengua materna (minoritaria), por parte del inmigrante o de los grupos �tnicos. | ||
Est�n
tambi�n los que pertenecen al grupo en vez del individuo ya que
tienen que ver con la importancia de la preservaci�n del patrimonio ling��stico
y cultural de las comunidades. Otros
son los internacionales, provenientes de las resoluciones de
organizaciones como las Naciones Unidas, Unesco, Consejo de Europa y la Uni�n
Europea. Cada una de estas cuatro organizaciones ha declarado que los grupos
minoritarios tienen derecho a mantener sus lenguas. Por
ejemplo, en la Uni�n Europea, la directiva del 25 de julio de 1977 establec�a
que los pa�ses miembros deb�an promover la ense�anza de la lengua materna
y la cultura del pa�s de origen en la educaci�n de los hijos de los
trabajadores inmigrantes. A�n as�, estas declaraciones internacionales han
sido frecuentemente ignoradas por los pa�ses miembros.
Por otro lado, estos derechos se manifiestan a menudo a nivel popular mediante protestas, grupos de presi�n, la acci�n local, confrontaciones, etc. Por ejemplo, el movimiento Kohanga Reo en Nueva Zelanda ofrece programas preescolares de inmersi�n a nivel popular para los Maor�es. Estos programas que comenzaron en 1982 promueven el desarrollo y crecimiento de los ni�os Maor�es desde su nacimiento hasta los seis a�os, cuando comienzan el colegio, dentro de un contexto donde s�lo el idioma Maor� se habla y escucha. | ||
En
las sociedades norteamericana y brit�nica no hay reconocimiento oficial, a
nivel pol�tico o legal, de grupos de individuos tomando como base su
cultura, lengua o raza. M�s bien, el reconocimiento se da en los derechos individuales
de cada persona. Sobre todo, en las pol�ticas anti-discriminatorias que
establecen la igualdad de oportunidades de cada individuo en base al m�rito
propio. Prueba
de ello son los avisos que publica la revista brit�nica �The Economist�,
en su secci�n sobre ofertas de trabajo, ya que en la mayor�a se incluyen
frases como: La
compa��a Taylor es un empleador que se declara a favor de las minor�as y
mujeres capacitadas. | ||
Pero,
volviendo al tema propiamente dicho de la lengua en s�, y desde el punto de
vista legal, se puede observar la lucha constante de padres que desean una educaci�n
biling�e para sus hijos. Y adem�s, como este tipo de educaci�n va
generalmente dirigida a grupos minoritarios, las autoridades muchas veces la
ven como una excepci�n a la regla. Pero
no todos los pa�ses entran dentro de esta clasificaci�n. Mientras que
partidarios de lenguas minoritarias han sido enjuiciados en Espa�a y Gales,
en los Estados Unidos son ellos los que han enjuiciado al gobierno. Tanto
es as� que desde 1950 al presente, las cortes americanas han logrado
establecer en forma gradual los derechos de las minor�as en lo que
concierne a la educaci�n. Por ejemplo, un caso famoso fue el de �Brown
contra el Consejo de Educaci�n de Topeka�, en 1954, donde la corte decidi�
que la segregaci�n por raza en escuelas p�blicas infring�a la enmienda 14
de la Constituci�n de los Estados Unidos. (�sta, votada en 1868, establece
que ning�n estado americano debe privar a los ciudadanos dentro de su
jurisdicci�n de igual protecci�n bajo la ley). La Corte Suprema de Justicia no acat� el precedente cuando estableci� que las instalaciones educacionales separadas para blanco y negros, que hab�an sido sostenidas como constitucionales en numerosos casos anteriores, eran decididamente desiguales. Este nuevo fallo de la justicia fue muy publicitado ya que la gente comenz� a darse cuenta de las consecuencias de este cambio de la ley. | ||
Otro caso muy sonado fue
el que involucr� a un grupo de estudiantes chinos contra el Distrito
Escolar de San Francisco en 1970. Dicho juicio pretend�a establecer si
tales alumnos que no ten�an al ingl�s como lengua nativa recib�an o no
igualdad de oportunidades al ense��rseles en un idioma que no pod�an
entender. El
hecho de no otorg�rseles una educaci�n biling�e fue considerado como
violatorio tanto de la cl�usula de �igual protecci�n bajo la ley� de la
Constituci�n, como de la Ley de Derechos Civiles. Pero,
si bien la demanda conocida como Lau contra Nichols fue rechazada por
la corte del distrito federal y tribunal de apelaciones, fue
aceptada por la Corte Suprema de Justicia en 1974. Hispanos
clasificados como Limitados en ingl�s El
veredicto declar� ilegal el proyecto legislativo de sumersi�n llamado �English
only� (s�lo ingl�s o ingl�s �nico) que inhibe el espa�ol,
especialmente en los documentos oficiales. Se crearon as� las llamadas �soluciones Lau que inclu�an: clases donde el ingl�s se daba como segunda lengua, clases extracurriculares de ingl�s y otras formas de ayuda para la educaci�n biling�e. | ||
La
educaci�n biling�e, al no ser obligatoria, queda excluida del proceso
curricular de la escuela y nace ya de por s�, en muchos casos, endeble y no
suficientemente preparada. Todos
los estudios prueban categ�ricamente que no se aprende mejor en la lengua
materna si es una lengua amenazada, una lengua no apoyada por el medio
ambiente. Cuando se fuerza al ni�o hisp�nico, por ejemplo, ya sea porque
la escuela lo fuerza, por no dar un programa biling�e mejor, o porque los
padres, bajo la presi�n social, lo ubican en el programa de s�lo ingl�s,
en general, no hace la escuela con �xito. Al contrario, tiende a tener dificultades en todas las �reas de aprendizaje porque no tiene un idioma en el que materializar la ense�anza. Aprende un ingl�s de estructuras superficiales y habla el �spanglish�. A�n
as�, muchos estados reiteraron la supremac�a del ingl�s como lengua
oficial, sobre todo en la d�cada del 80. En el caso de California, fue en
1986. Por todo esto, se defini� a la educaci�n biling�e como de
Transici�n, a los hablantes no nativos como Limitados en su Competencia del
Ingl�s, y a los programas como de Instrucci�n Especial Alternativa. De todos modos, el caso Lau es simb�lico de la lucha para establecer los derechos de lenguas en Estados Unidos y la realidad es que a muchas personas les preocupa la p�rdida de ese bien social. | ||
El
Marketing: Hoy en d�a
muchos angloparlantes se han decidido a hablar espa�ol, pero no podemos
dejar de pensar que es una falacia que a ellos se les permita ganar cr�ditos
acad�micos por estudiar espa�ol mientras que al hispano se le resta en
la escuela el valor de su idioma. Hay
una distinci�n en el valor del lenguaje dependiendo de qui�n lo hable:
las personas del medio mayoritario que aprenden el espa�ol en Estados
Unidos adquieren un valor, una mayor cualificaci�n; sin embargo, no se
considera valioso que los hispanos mantengan su propia lengua. Muchos
piensan que, de alguna manera, hay que revalorizar esto para que los ni�os
de una comunidad de m�s de 25.000.000 de personas sean conscientes de que
su idioma es un bien social para ellos y para los dem�s. Pero,
�cu�l es la realidad? La realidad es que muchas firmas
estadounidenses se disputan al personal biling�e para los niveles
gerenciales, aunque no sucede lo mismo con los empleados de menor rango. �Necesito analistas financieros biling�es y gente que pueda �negociar�, y me ha sido dif�cil satisfacer esa necesidad�, suelen decir los presidentes ejecutivos de grandes empresas. De hecho, este personal encuentra trabajo r�pido y gana m�s. | ||
Finalmente, lo cierto es que, en general, en los distintos pa�ses se alienta a la poblaci�n a recibir una educaci�n biling�e cuyas implicaciones sociales y psicol�gicas traen aparejadas consecuencias notables tanto a nivel nacional como internacional. La
ling��stica, y para ser m�s exactos, el multibiling�ismo, ha ingresado
de lleno en el mundo de las decisiones pol�ticas y empresariales. �Los
procesos de integraci�n no se dan sino a trav�s del lenguaje�,
afirm� a La Naci�n una investigadora del Conicet haciendo
referencia al portugu�s y espa�ol de los pa�ses miembros del Mercosur. Ambas
lenguas, aunque del mismo origen, presentan importantes diferencias
estructurales y sem�nticas, lo que frecuentemente torna dif�cil una
comunicaci�n plena, condici�n necesaria para la caracterizaci�n del
intercambio. | ||
Desde
el punto de vista ling��stico, se podr�a decir que la internacionalizaci�n
hace estragos con los idiomas... y con los intentos del entendimiento entre
los pueblos. Para
muchos, esto tendr�a su origen en aquella c�lebre historia b�blica de la
Torre de Babel, en la que pueblos tan ambiciosos como para construir un
enorme edificio que llegaba al cielo, sucumb�an ante el castigo divino de
confundir sus lenguas, vi�ndose privados de la lengua com�n que les permit�a
comunicarse. Esta
concepci�n de la this site ling��stica como castigo divino, que
presenta la Biblia, no se concilia con nuestra realidad, ya que bien sabemos
que la multiplicidad de culturas y de lenguas representa una riqueza
inestimable y no un obst�culo para el progreso. De
todos modos, la disyuntiva que se presenta para pueblos como los Estados
Unidos de una educaci�n monoling�e en la lengua oficial o en la lengua
madre, o bien enteramente biling�e, no ha sido resuelta a�n. Se necesitan m�s estudios interdisciplinarios. Porque, como dijo el profesor Valencia hace unos a�os, �nadie tiene el derecho de despojar a otro de su lengua y cultura, pero tampoco nadie tiene el derecho de perder su identidad en su propia tierra por el avance de otros pueblos�, a quienes se los puede recibir con desconfianza, con inter�s y por qu� no, con hospitalidad. (Congreso Internacional, Facultad de Filosof�a y Letras, Instituto de Ling��stica, Buenos Aires). | ||
| Graciela
P-T- Bulerraich. Profesora, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. | ||
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