12 de julio de 2000 |
| Tribuna de opini�n | ||
| ABELARDO
OQUENDO La this site del espa�ol se da en la this site Intervenci�n en el coloquio interatl�ntico
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Yo
estaba recordando mientras o�a las intervenciones precedentes, un texto de
Julio Cort�zar en La vuelta al d�a
en 80 mundos en el que plantea con su gracia habitual los problemas de
una persona com�n que comienza a escribir una carta y el primer tropiezo es
el del vocativo inicial; �querido, estimado, muy se�or m�o�, etc.. que
lo hace tropezar desde el comienzo de su texto y luego, si no es una
comunicaci�n muy familiar, lo sit�a en una situaci�n inc�moda porque
empieza a plantearse c�mo es que debe decir lo que quiere y no deja fluir
libremente su pensamiento de la manera habitual. �l
se burla un poco de esta situaci�n y la achaca a dos sentimientos que el
hablante com�n tiene frente a su propia lengua: la lengua en la que se
desenvuelve con naturalidad y la lengua que considera que es la �formal� y
la que de alguna manera le es ajena tambi�n. Yo
creo que es algo muy importante que debe tratar de evitarse. En el curso de
las exposiciones se han mencionado muchas veces expresiones como �defensa
de la lengua�, �errores�, �necesidad de correcci�n� etc. como �normas�
que para muchos pueden dar la impresi�n de que hay un conjunto de
instituciones que deciden como legisladores de qu� manera deben usar su
instrumento los due�os del instrumento y esto crea una conciencia culpable
frente al uso de la lengua. | ||
En
cada nivel, en el nivel culto general, en esta especie de entelequia... en
este lugar est� el buen castellano, �el buen idioma?, y los otros,
entonces �ser�an �el mal uso del castellano�? No es as�. Cada nivel
tiene sus normas y siempre y cuando esas normas no contradigan lo que se
llama el �genio� de la lengua, el sistema ling��stico b�sico, todos
ellos est�n hablando correctamente dentro de su comunidad. Hay naturalmente formas que transgreden la norma colectiva y pueden transgredir tambi�n (y �ste es el caso grave) el �genio� de la lengua, el sistema. | ||
�A
qu� voy? Voy a la necesidad de establecer que la lengua culta no es
contraria a las lenguas locales sino que ambas son complementarias. Y que
la persona debe manejarse (y �ste es el ideal del buen uso de la lengua),
en funci�n del receptor que ha elegido, de aquel a quien dirige su
mensaje; y pienso que puede ser m�s conveniente para que los hablantes
nos sintamos c�modos en el manejo de nuestra lengua particular o
colectiva, m�s que hablar de correcci�n, error o transgresi�n, que se
hable o se piense en eficacia de la comunicaci�n. Y la eficacia
de la comunicaci�n est� en funci�n del receptor del mensaje.
Porque de nada vale un texto perfecto si ese texto no est� adecuado a
aquella persona para la que hablamos o para la que escribimos. �sta es
una actitud sumamente importante; lo que no hay que
dar es la sensaci�n de que uno est� manejando un instrumento que
no le es propio sino que maneja un instrumento que le es natural y esto es
(a mi juicio) realmente as�: cada uno maneja su lengua, aquella lengua
que contribuye a hacer, que colectivamente contribuye, altera, transforma
modifica, etc. Un texto en s� no es ni bueno ni malo, sino que es bueno o
malo en funci�n de aquel a quien se dirige y tiene �xito y comunica
realmente y fracasa si no comunica y esto es lo fundamental. Creo que dentro de estos criterios, el criterio de la eficacia en la comunicaci�n, los medios, que son los que hacen y deshacen el idioma, creo que este criterio prevalece como va a prevalecer, va a determinar que m�s que deshacer se haga; porque la globalizaci�n, la extensi�n de los medios que tienden a su m�xima expansi�n, tanto en el caso de las traducciones como en el caso de videos...u otras formas, van a sujetarse lo m�s posible a la lengua general porque van a ver eso, intereses. La eficacia de su propagaci�n va a estar determinada por la buena recepci�n que puede tener el lenguaje que usen, y si ese lenguaje no est� limitado, determinado a circuitos menores, dentro de la extensi�n general, entonces van a trabajar dentro de las normas que llamamos generales. | ||
Iba
a la idea de que la this site se da en la this site y que todas estas
iniciativas tan importantes y este coloquio que parte de eso, van crear la
conciencia de la this site en la this site, la conciencia de que hay
distintos niveles y que cada quien debe manejarse
dentro del que corresponde al receptor al que se dirige. Las
divergencias dentro de la lengua no son sino eso: son variaciones. La
mayor parte de los ejemplos que se han dado inciden sobre todo en el l�xico
y esto es el tropiezo m�s grave cuando uno viaja, pero siempre es el
tropiezo menor... La estructura de la lengua permanece similar y las
equivalencias se encuentran muy r�pida y f�cilmente. Resumiendo,
creo que la lengua no est� amenazada por la this site, inclusive si
acudimos al �mbito de la literatura vemos que la literatura precisamente
es la creaci�n verbal; no se deja (cuando es buena) �hablar� por la
lengua sino que la �habla�, la maneja, la moldea en funci�n de aquello
que quiere decir y para eso la norma es una referencia pero nunca un cors�. | ||
Quiero
felicitar a los organizadores de la reuni�n de hoy. Me parece util�sima,
sobre todo para crear esta conciencia de la validez de la this site y crear
la conciencia de la necesidad de la this site de la lengua. Y
me parece que es muy importante lo que dijo la doctora Kovacci respecto de
que no hay un legislador, ni un conjunto de legisladores de la lengua, lo
que hay es un conjunto de entidades que auscultan el idioma y recogen aquel
nivel que proponen como general y que es util�simo, no porque sea mejor
necesariamente, sino porque nos permite hablar, entendernos entre todos
nosotros y nada hay tan impagable como eso. | ||
| Abelardo
Oquendo. Es miembro de la Academia Peruana de Letras. | ||
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