15 de febrero de 2000 |
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| JUAN
MENDIETA Basta de galicismos, s�il vous pla�t | ||
Este t�cnico que trabajaba en la sombra, desconocido del p�blico, y que no beneficiaba de ninguna protecci�n, era un blanco f�cil. (Cable de AFP desde Roma, La Rep�blica, 22/5/99). Confieso que sigo asombr�ndome de estas peque�as barbaridades que se filtran a trav�s de los corresponsales extranjeros, y no s� si atribuirlas a una traducci�n irresponsable o a la contaminaci�n que puede sufrir la lengua materna del periodista (en caso de que sea hispanohablante) por el hecho de estar trabajando para una agencia franc�fona. Creo no tener necesidad de se�alar que en el enunciado transcrito, el verbo beneficiar no est� construido correctamente desde el punto de vista sint�ctico ni convenientemente empleado de acuerdo a su sem�ntica (hacer bien). Parece obvio que el periodista deber�a haber escrito y que no gozaba de ninguna protecci�n. | ||
En efecto, el mataburros nos ilustra sobre este verbo beneficiar, que s�lo admite ser seguido de la preposici�n de cuando se lo usa como pronominal, en cuyo caso tiene un significado muy preciso que no parece ser el m�s adecuado para lo que el corresponsal se propon�a expresar: sacar provecho de algo o de alguien, aprovecharse; o este otro muy curioso, considerado vulgar y en sentido figurado: tener trato carnal, que yo debo confesar que desconoc�a pues jam�s o� a nadie que dijera tengo ganas de beneficiarme a esa se�ora para expresar que ten�a ganas de hacerle el amor. En fin, siempre se aprende algo nuevo Cuando el verbo beneficiar no es pronominal, jam�s va seguido de la preposici�n de, y ninguna de sus m�ltiples acepciones se emparenta con el significado que se le quiso otorgar. El origen de la confusi�n en que cay� el periodista hay que buscarlo en el franc�s, que usa la expresi�n b�n�ficier de exactamente con el significado de gozar de algo (generalmente de una prerrogativa, privilegio u otro beneficio). | ||
Entonces, a no confundir patos con gallaretas, pero sobre todo, a respetar el espa�ol, idioma perfectamente apto para expresar ideas y sentimientos sin necesidad de recurrir a pr�stamos for�neos. Espero que haya entendido y que est� de acuerdo conmigo. Yo por eso hablo en cristiano y no ando mezclando esas otras idiomas raras. As� que vamo a tomar otra: pienso beneficiarme de la vuelta que ust� va a mandar. �Qu� lo pari�! | ||
| Juan
Mendieta Redactor de La Rep�blica, Montevideo. | ||
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