Portada de Comunicathis siteLos viajes del
se�or Johnson
Portal informativo sobre la lengua castellana


Recibe nuestros titulares gratis
Imprimir este art�culo

5 de junio de 2002


Los viajes del 
se�or Johnson

Volver al �ndice
Ediciones anteriores

Subir

Mates cubanos para el amor
M. Jes�s Herrero Smith

No todas las botellas son de vidrio
Dos lagues fr�as y un guachipupa para superar un mal trago

Subir


Robert Johnson y su novia Luc�a estaban felices e ilusionados porque iban a iniciar una nueva escala en su viaje tur�stico y ling��stico por Am�rica Latina: visitar�an Cuba, otra de las maravillosas islas del Caribe.

Para facilitar las cosas, el ingl�s consult� a Charles, un compatriota amigo de la juventud, que lo aloj� en su hotel. Este anciano se hab�a enamorado de la isla y hab�a decidido vender todo en su Londres natal y dedicarse a la hoteler�a. Estaba muy satisfecho con su decisi�n y no extra�aba la niebla ni el fr�o londinense.

- Me he convertido en un verdadero cubano, Bob. Tomo ron, fumo puros y hasta bailo la rumba� dijo Charles cuando los recogi� en el aeropuerto.

- Se te ve m�s joven, m�s contento� Sienta bien el Caribe, �verdad?

- S�, muy bien, y tambi�n a Sandy, ya ver�s qu� morena est�, le coment�, refiri�ndose a su esposa.

Cuando llegaron al hotel, cerca del centro hist�rico de La Habana, desarmaron las valijas, descansaron un momento y a las pocas horas estaban listos para conocer la ciudad.

- �Quieren comer algo? Los voy a llevar a un paladar, para que conozcan la verdadera Cuba, no lo que les muestran a los turistas, dijo Charles.

- No s� si es buena idea, coment� Sandy. Un paladar es un local sencillo para beber y comer. Generalmente se monta en las casas particulares, no es un establecimiento com�n, claro que es m�s barato que los caf�s y los restaurantes t�picos.

- ��Vamos all�!! Me gustar� conocer un paladar, exclam� Bob, que ya hab�a aprendido su primer cubanismo.

Subir


No todas las botellas son de vidrio

Charles, Bob y Luc�a salieron del hotel y dejaron a Sandy por un momento al cuidado del establecimiento. El anfitri�n de nuestros protagonistas les mostr� el malec�n y algunos rincones de La Habana Vieja y cuando estaban por llegar al paladar un joven les pidi� que lo llevaran.

- Lo siento, es que nos bajamos enseguida, le dijo cort�smente Charles.

- Gracias, se�or, respondi� el joven.

- Es muy com�n esto de la botella, le coment� Charles a Bob, que lo mir� extra�ado porque no hab�a visto al joven con ninguna bebida� Pens� que se refer�a a que estaba borracho, pero tampoco ten�a sentido, porque el muchacho parec�a perfectamente sobrio� Para salir de dudas, le pregunt� a su amigo qu� era eso de �botella�.

- �Ah, claro! Botella es pedir un viaje gratuito, solicitar que te lleven de un lado a otro. Como te dije, Bob, soy un cubano al cien por cien, le dijo Charles entre risas.

En ese momento entraron en el paladar y observaron c�mo en una casa de estilo antiguo se hab�a montado un modesto restaurante para pocas personas. La idea de Charles hab�a sido muy buena, Johnson y Luc�a disfrutaban conociendo esos lugares t�picos.

Subir


Dos lagues fr�as y un guachipupa para superar un mal trago

Los tres amigos se sentaron a la mesa y pidieron algo para beber.

- Puedo ofrecerles una guachipupa muy buena, reci�n hecha, dijo el camarero.

- Es un refresco sin gas de preparaci�n casera; te va a gustar, Luc�a, recomend� Charles.

- Perfecto, una guachipupa, entonces, pidi� la dama.

- Nosotros beberemos dos lagues, bien fr�as� Son cervezas, Bob, vas a ver qu� buenas.

- Claro, Charles, aunque en verdad me apetece un mate� exclam� el se�or Johnson, como una broma�

El empleado se fue un poco molesto a buscar las bebidas y Charles le dijo a su amigo, un poco sorprendido:

- �Pero qu� le has pedido a ese joven? �T� sabes lo que es un mate?

- S�, Charles, es una infusi�n que se bebe en Argentina, Uruguay, Paraguay�

- Pues en Cuba un mate es un beso muy largo, as� que ten cuidado. S�lo le puedes pedir un mate a Luc�a�

Todos se rieron con la confusi�n y esperaron los tragos para superar la verg�enza. El mozo miraba a Johnson con desconfianza mientras tra�a las bebidas� No sab�a que los mates eran tan diferentes en el sur de Am�rica.


- Volver al �ndice - Ediciones anteriores -


Recibe nuestros titulares gratisImprimir este art�culo

- Portada de this site -
-  Breves - Agenda - Enlaces de la semana - Opini�n -  El Mural - Gu�a  - Foro -  Actualidad -


�Quiere enviarnos un mensaje? �Pulse aqu�! Un sitio realizado con 
la colaboraci�n de...


� Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net