Los
viajes del | ||
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El ingl�s lava plata en Nicaragua M. Jes�s Herrero Smith | ||
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El se�or Johnson, protagonista de divertidas aventuras a lo largo de Am�rica Latina, estaba disfrutando enormemente de su estad�a en Nicaragua. Hab�a conocido Managua, y junto a su inseparable novia Luc�a estaba recorriendo otros rincones de este bello pa�s centroamericano. Como el ingl�s era muy aficionado a conocer las tradiciones de los lugares que visitaba, no dud� en participar en la Fiesta de la Virgen del Trono, que se realizaba en El Viejo, Chinandega, el 6 de diciembre. Por ser la Patrona de Nicaragua, se realizan peregrinaciones y romer�as desde todo el pa�s y, adem�s del sentido religioso, es bonito observar a los promesantes y descubrir las tradiciones de los nicarag�enses. - �Vienen a la �lavada de la plata�? ��Es maravilloso!! les dijo la joven recepcionista del hotel. - En realidad venimos a la peregrinaci�n de la Virgen del Trono� coment� Luc�a. - Eso es el 8 de diciembre, pero hoy es la �lavada de plata�, tienen que verlo. El
ingl�s y su novia se miraron. No entend�an a qu� se refer�a la joven. | ||
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Ofrendas con m�s de cuatro siglos La pareja dej� su equipaje, se dirigi� al centro del pueblo y observ� una enorme cantidad de j�venes que se acercaban a la Bas�lica Menor, un templo que construyeron los espa�oles a su llegada a Am�rica y en donde se le rinde tributo a la Virgen Mar�a. Seg�n le comentaron los lugare�os, por casi veinte d�as El Viejo se transforma en el centro de la atracci�n religiosa m�s importante del pa�s. Bob y Luc�a se dirigieron a la Iglesia y observaron a los miles de fieles para ver qu� era eso de la �lavada de la plata�� - Es curioso, pero �lavar plata� en algunos pa�ses americanos es darle cierto marco legal al dinero del narcotr�fico� - Mira, Bob, deja de hacer esos comentarios, esto es muy sagrado. Deja tu cuaderno y ven a ver este acto, le dijo Luc�a con mucha firmeza, y se dirigi� a ver las procesiones sin esperar al ingl�s. - Espera, Luc�a, no quise herir tus sentimientos religiosos, disculpa, por favor, vamos a ver en qu� consiste la procesi�n. La purificaci�n de los objetos sagrados es parte del pago de una promesa que se cumple limpiando todos los ornamentos del templo, ya sea con ceniza, crema o alcohol. Todas las piezas de plata que hay en la Iglesia son ofrendas dejadas por los colonizadores, criollos e ind�genas a lo largo de cuatro siglos y en estas fechas son lavadas por los fieles, quienes posteriormente las entregan a la Guardia de Honor de la Virgen, formada �nicamente por mujeres solteras. Estas damas son las encargadas de vestir y colocar las alhajas a la imagen para el d�a de la fiesta de la Inmaculada Concepci�n, el 8 de diciembre. | ||
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Hay que pagar los elotes
y nuestro protagonista no dud� un instante y pidi� ese plato. - Me han gustado mucho los tamales en Bolivia, y quiz�s sean similares, �no crees, Luc�a?
Johnson ten�a algo de raz�n, porque el plato estaba hecho a base de elote, la mazorca tierna de ma�z que se usa para cocinar en toda Am�rica hispana, pero en lugar de carne ten�a queso. - �Qu� les parece la especialidad de hoy? - Exquisita, realmente, �c�mo se prepara? pregunt� Luc�a. - Hay que buscar elotes grandes pero tiernos, quitar las hojas, cuidando de no romperlas, lavarlas, secarlas bien y guardarlas. Despu�s se desgranan los elotes y se muelen muy fino, junto con el queso. Se agrega la sal, el az�car y la leche. - Pero �c�mo se hacen los paquetes con las hojas del ma�z? ��Es todo un arte!! coment� el ingl�s.
- S�, �sa es la parte m�s complicada, hay que juntar dos de las hojas de
elote guardadas y sobre cada par de hojas se coloca la mezcla anterior, se
cierra bien el paquete, doblando las puntas hacia el centro y se pone a
fuego bajo, en una olla de cocer al vapor. | ||
- Han estado exquisitos, pero debemos pagar los elotes antes de que se acabe la procesi�n. - Ya le traigo la cuenta� Pero no se le ocurra decir esa frase a mi mujer porque se reir�a mucho. - �Pagar los elotes? �Qu� tiene de gracioso? quiso saber el ingl�s. - Es que mi mujer es de Costa Rica, y all� �pagar los elotes� es como �pagar el pato�, cargar con culpas que no son propias� -Pero en este caso, los elotes nos los hemos comido� No queda m�s remedio que pagarlos� coment� el ingl�s, y anot� una nueva expresi�n en su cuaderno rojo. (Comunica. 18-12-02). | ||
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