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se�or Johnson
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2 de mayo de 2001


Los viajes del 
se�or Johnson

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El ingl�s visita las calles de Caracas
M. Jes�s Herrero Smith


Johnson es un catire importado

Un guarapo y una fr�a

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El se�or Johnson, un simp�tico caballero ingl�s muy conocido por los lectores de this site, hab�a iniciado su visita a Caracas y pretend�a recorrer muchos lugares de Venezuela, conocer sus gentes, su cultura y fundamentalmente sus particularidades ling��sticas.

Reci�n llegado al aeropuerto hab�a entablado amistad con un joven taxista, quien le hab�a prometido llevarlo a conocer la ciudad de forma totalmente gratuita, y a la ma�ana siguiente se apareci� en el hotel dispuesto a iniciar la excursi�n.

- Gracias por venir, agradeci� Robert, realmente me sorprende, pens� que lo hab�a dicho por cortes�a.

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- No, mi pana, promesas son promesas. Ahora vamos a buscar a un catire amigo m�o que sale siempre con turistas y le va a contar bien todo sobre Caracas.

- No se moleste, no hace falta, dijo el ingl�s, que ya sab�a que pana era amigo pero desconoc�a el significado de catire.

- Vamos, vamos, aprovechemos el d�a� �Ah! Mi nombre es Sim�n, no recuerdo si se lo hab�a dicho.

- Encantado, Robert Johnson, pero me dicen Bob.

- ���Bueno, Bob, vamos a descubrir Caracas!!!

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Johnson es un catire importado

Johnson iba mirando atentamente las calles y preguntaba a Sim�n acerca de los edificios y plazas que iban atravesando con el taxi.

- �sa es la Galer�a de Arte Nacional, que tiene una colecci�n permanente de m�s de cuatro mil obras de arte, m�s de cuatro siglos de historia de la pl�stica� La visit� muchas veces con el catire, con el que nos vamos a encontrar ahora.

- �Tu amigo se llama �catire�? Es que nunca escuch� esa palabra�

- No, se llama Trist�n, pero como tiene el pelo rubio le decimos �catire�, que quiere decir, justamente, rubio.

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-Claro, otra de esas palabras que usan en Venezuela� Ahora comprendo
, coment� el ingl�s, y anot� esta nueva voz en su diccionario particular.

- Si quiere visitarla, el horario es de 9 a 12 y de 14 a 17, todos los d�as, menos el lunes. Realmente vale la pena� �Le dije que quiero ser pintor?

- S�, me lo dijiste, y tambi�n que tu padre te puso a trabajar en el taxi�

- Exactamente� Y mire que me pod�a haber buscado otra chamba� Este es un trabajo donde hay miles de malandros�

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- �C�mo dices?

- Que hay azotes de barrio, delincuentes�

- �En los taxis? Bueno, quiz�s hayas tenido alguna mala experiencia�

- No, si empec� hace muy poco� Lo digo por lo que oigo por ah�

- Comprendo�

- Mire, ah� est� Trist�n� Y ahora que lo pienso, usted tambi�n es un catire�

- Pero tengo el pelo blanco, �c�mo sabes que soy rubio?

- No, lo que pasa es que catire tambi�n se les dice a los extranjeros, especialmente si son de habla inglesa� �qu� gracia, voy a recorrer la ciudad con dos catires!

- Uno nacional y otro importado, dijo el ingl�s, y Sim�n se lanz� una sonora carcajada.

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Un guarapo y una fr�a

Trist�n estaba esperando a sus amigos en un bar y mientras tanto, beb�a un refresco, para superar el terrible calor del verano venezolano.

- Hola, te presento a Bob, mi amigo ingl�s.

- Hola, Sim�n, mucho gusto se�or, mi nombre es Trist�n.

- Encantado, gracias por invitarme a conocer su ciudad, de verdad estoy muy agradecido.

- Somos muy amigos con Sim�n y �l me pidi� ese favor, no me agradezca nada.

- Vamos a tomar una fr�a, �qu� le parece, Bob? Sugiri� Sim�n.

- Perfecto, una bebida fr�a pero sin alcohol�

- �Cerveza sin alcohol! Es posible, pero no s� si hay en este bar�

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- �Pero qui�n dijo cerveza?

- Es que se dice as� a la cerveza, en especial la cerveza Polar, aclar� Trist�n.

- �Ah, disculpen!

- Tr�ele un guarapo, es jugo de ca�a de az�car con lim�n, muy refrescante.

- Bueno, si usted lo dice, acepto.

Los tres hombres bebieron sus refrescos y conversaron sobre el viaje de nuestro personaje por las tierras latinoamericanas. Johnson estaba muy feliz porque en cada sitio encontraba gente amable, dispuesta a acompa�arlo y a engrosar su glosario de espa�ol de Am�rica. (Caracas).


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