4 de octubre de 2000 |
Los
viajes del | ||
| Comiendo locos y
pichangueando M. Jes�s H. Smith
| ||
| Mr. Johnson
no se imaginaba que ese d�a lo culminar�a comiendo locos y pichanga.
Llegada la noche, despu�s de un largo paseo a pie por el puerto de Valpara�so
y sus alrededores, subiendo y bajando escaleras, nuestro viajero ingl�s
y su amigo chileno Antonio Jara necesitaban reponer energ�as, pues en la ma�ana
siguiente dejar�an Vi�a del Mar, la vecina ciudad en la que estaban
alojados. -
Vamos a comer a un sitio que te gustar�, con buenos mariscos,
propuso Antonio. -
�A comer?... yo preferir�a que
no esperar hasta ma�ana, sino cenar algo hoy,
replic� Jonson preocupado. -
Claro que no hay que esperar, vamos a comer al tiro ... - Vale, vale, vamos al Tiro, si quieres, pero a cenar, hoy, no a comer ma�ana... | ||
Alegre carcajada del chileno, quien ya se estaba acostumbrando a que el �gringo� no lo entendiera de primeras. Esta vez tuvo que explicarle que no le hablaba de un restaurante denominado Tiro, sino que la expresi�n �al tiro� en Chile significa ya mismo, inmediatamente. - Vale.
Cenaremos ahora, qu� bien, ... pero como dijiste que �bamos a comer entend�
que pensabas dejarlo para ma�ana al mediod�a. Mr.
Johnson qued� tranquilo y anot� mentalmente otra cosa aprendida sobre el uso
del espa�ol: en Sudam�rica se dice comer sea que se cene o almuerce.
Distinto que en Espa�a donde comer es sin�nimo de almorzar, en tanto que
para la noche se usa cenar. Curiosa
contradicci�n, porque en Espa�a el uso habitual en todos los sectores
sociales contradice lo que establece la Real Academia Espa�ola, que entiende
que comer es �masticar y desmenuzar el alimento en la boca y pasarlo al est�mago�;
almorzar �tomar el almuerzo� y �ste �comida que se toma por la ma�ana, al
mediod�a o primeras horas de la tarde�, y cena ��ltima comida del d�a,
que se hace al atardecer o por la noche�. | ||
Del bife a lo pobre hasta la pichanga Ya con
bastante apetito, o con el est�mago silbando como dijo Jara, entraron
a un restaurante con buena vista al mar, pidieron un blanco de aperitivo y
comenzaron a revisar la carta. El mozo, muy atento, les sugiri�: �Aqu�
hacemos muy bien el bife a lo pobre�. -
No, gracias muchas,
contest� r�pidamente el ingl�s y, dirigi�ndose a su compa�ero se explic�: -
Tengo bastante hambre, y un bife de pobres debe ser poca comida... - �No,
hombre, no! Al contrario, es mucha, much�sima comida: carne a la parrilla,
huevos fritos, papas fritas, verduras hervidas, ensalada chilena.. -
�Y por qu� le dicen bife a lo pobre? | ||
- Iron�as de los oligarcas que, acostumbrados a que les sirvan la comida de a poco y cambiando platos y cubiertos cada vez, lllamaron a este conjunto bife a lo pobre porque se sirve todo junto en el mismo plato... y lo incre�ble es que muchos pobres no lo pueden comer, por que no tienen dinero para tanto. �Cosas de la vida! Johnson
oje� el men� y junto a alg�n plato que reconoci� encontr� denominaciones
totalmente extra�as para �l y que su amigo le fue traduciendo. As�
comprendi� que el pebre cuchareado es una mezcla de marisco, cebolla y
condimentos; el pastel de choclo es una masa que lleva mezclados granos
de ma�z tierno; el milcao es un pur� de papas originario de la isla
de Chilo�, y los chunchules son los zarajos de Espa�a o los
chinchulines de Argentina, Uruguay y Paraguay.
- De
entrada com�monos unos locos, propuso Jara y sin esperar el consentimiento
del ingl�s los pidi�. De inmediato le explic�: -
Es una delicia que s�lo se da en Chile. Un molusco muy sabroso, al que se le
dice �loco� porque antes de cocinarlo hay que golpearlo mucho. Antiguamente,
por suerte ahora no, golpeaban a
los locos para que se calmara. De
ah� viene el dicho de �golpearlos como a locos� y, m�s sint�ticamente, �locos�
nom�s. Jara
no era un ling�ista ni se preocupaba por consultar diccionarios. Si lo
hubiera hecho con el de la RAE habr�a comprobado que hasta los acad�micos se
pueden equivocar alguna vez, pues en ese diccionario se dice que �loco�
aplicado al molusco es una palabra mapuche. | ||
Finalmente, y por consejo del chileno, se decidieron por una pichanga. - Hay
muchas maneras de preparar esta comida, pero en todas ellas se mezcla una
ensalada con trocitos de cerdo cocidos, a veces tambi�n asados. Y la ensalada
var�a, seg�n las zonas y las �pocas, pero son infaltables la lechuga, el
tomate y la cebolla. Puesto
ya en su papel de gu�a y ante la atenta disposici�n de Johnson, Jara la
explic� ciertas caracter�sticas de la forma de consumir ese plato: - La
comida se pone en una fuente en el centro de la mesa y los comensales pinchan
con su tenedor cada bocado, sin servirse en un plato propio. De ah� viene el
nombre, pichanga, una deformaci�n derivada de pinchar. -
A veces la pichanga suele derivar en peleas, porque �en especial los
j�venes�suelen jugar a pinchar el trozo que ha pinchado otro, para
quit�rselo. Y, pinchazo va, pinchazo viene, puede dar en la mano de alguno...
y de ah� a la pelea no falta nada... porque, adem�s, la pichanga hay que
regarla bien. | ||
- �Regarla? -
S�, tomar vino..., pero no te preocupes, nosotros comeremos la pichanga
civilizadamente, sin pincharnos. �Quieres pichucho?... es vino con coca. Johnson,
que ya conoc�a la calidad del vino chileno consider� un crimen mezclarlo con
cualquier otra cosa y se decidi� por un tinto. Jara tambi�n y as�, entre un
vaso y otro fueron dando cuenta de la pichanga. Por suerte, el restaurante
quedaba a varias cuadras de su hotel, en una suave pendiente hacia arriba, lo
que les ayud� a bajar la comida antes de acostarse. Pero, cansado y todo, el amigo ingl�s no dej� de cumplir con una de sus obligaciones: verificar si en su �diccionario� personal hab�a anotado bien todo lo aprendido ese d�a. Un aprendizaje que cada vez lo convenc�a m�s de la riqueza inagotable de la lengua espa�ola. | ||
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