Portada de Comunicathis siteLos viajes del
se�or Johnson
Portal informativo sobre la lengua castellana

8 de noviembre de 2000


Los viajes del 
se�or Johnson

Volver al �ndice
Ediciones anteriores

Subir

Una noche muy especial en la capital del Per�
M. Jes�s Herrero Smith

El chulillo busca una guitarra por Lima
Un julepe sin grandes consecuencias

Subir

En su primera noche en el Per�, Robert Johnson sali� con su sobrino y sus amigos hacia la casa de Susana, una muchacha lime�a a quien su novio, Juanito, quer�a agasajar con una serenata.

El ingl�s miraba todo el entorno con gran inter�s (y una cuota de sorpresa). Lo asombraron la enorme cantidad de instrumentos musicales, tan caracter�sticos del altiplano, como el sikus, la quena, el erque, el charango, la zamponia... S�lo con observar tocar a los j�venes ya se daba por satisfecho, porque estaba conociendo m�s y mejor la cultura de ese pa�s... Pero la noche reci�n hab�a empezado y lo esperaban muchas experiencias.

- �Qu� tal don Roberto? �Se divierte? Era Manuel, uno de los miembros del grupo, que desde que hab�a llegado Johnson no dejaba de hablarle y explicarle sobre los ritmos y canciones peruanas.

Subir


- Muy interesante, muchos de estos objetos son desconocidos para m�... �Y qu� llevas en la mano? pregunt� nuestro protagonista.

- Es un cambucho para que no vean la botella de pisco que llevo dentro, respondi� el jovencito, con un gui�o de complicidad.

El ingl�s observ� la funda de paja a la que aludi� el joven y pens� que era una alternativa muy ingeniosa para ocultar ciertas bebidas �non sanctas�...

Subir


El chulillo busca una guitarra por Lima

Mientras iban caminando hacia la casa de la agasajada, comenzaron a darse cuenta de que no todo estaba en forma para dar un buen albazo.

- Falta una guitarra ... d�ganle al chulillo que traiga la de Pablo, que est� en mi casa, dijo Jos� Mar�a, alias Pepe, una especie de coordinador musical del grupo. En ese momento, un adolescente, llamado Mario, sali� de entre el resto del grupo, tom� la llave que le ofrec�a Jos� Mar�a y se fue corriendo a cumplir con el recado.

- �Qu� chico m�s amable! coment� Johnson. Su sobrino Nic, que lo escuchaba, le dijo: -Pero t�o Bob, no lo hace por amabilidad... Es el chulillo, su funci�n es hacer mandados.

Subir


El ingl�s pens� en el pobre muchacho y record� sus a�os de novato en la Universidad... �Qu� tiempos aquellos!

- Si no regresa pronto, Mario se va a coronar. La semana pasada, por ejemplo, lo mandaron a comprar cigarrillos y trajo puros, coment� Nic a su t�o.

Johnson no hab�a comprendido del todo la idea de �coronarse� pero se dio cuenta de que poco ten�a que ver con el significado literal de la expresi�n. Entre otras cosas porque el Per� es una Rep�blica. Ya anotar�a esa acepci�n del t�rmino coronarse en su cuaderno rojo, que hac�a las veces de diccionario espa�ol-ingl�s; ingl�s-espa�ol.

Cuando estaban llegando a la casa de Susana, el chulillo apareci� corriendo con la guitarra en la mano.

- �Pero d�nde te hab�as metido?, le grit�, enojado, Jos� Mar�a.

Subir


- En tu casa no encontraban nada y tuve que pedirle a mi primo la suya, explic� t�midamente el peque�o.

�- Todo al rev�s! �No se te puede pedir nada!, replic� Pepe. Pero Juanito, el novio de la joven a quien iba a dar una muy grata sorpresa, sali� en su defensa: Deja de cafetear al Marito y empecemos a cantar, que ya es muy tarde. Vamos a resultar muy espesos si estiramos el inicio de la serenata.

Un julepe sin grandes consecuencias

Al llegar a la casa de Susana, todos se colocaron bajo el balc�n y comenzaron a cantar, dulcemente. Al terminar la primera canci�n, Juanito se acerc� a la ventana de su novia y le dijo: - Querida Susana, esta serenata es para ti. Quiero que sepas lo mucho que te quiero.

Los j�venes comenzaron a aplaudir y siguieron cantando boleros y coplas de amor. Johnson estaba fascinado y se preguntaba por qu� hab�a tardado tanto en decidirse a iniciar el viaje por Am�rica Latina... Pero no todo pod�a ser id�lico y, en medio de una hermosa canci�n, un perro enorme sali� de la casa, ladrando y mostrando sus dientes a todos los cantores.

Subir


Cada uno de los muchachos se fue ocultando como pudo en los alrededores de la casa, hasta que sali� Susana y llam� a su perro, que volvi�, manso, a entrar.

- Ya pueden volver todos. El perro se asust� por los ruidos pero es muy bueno, grit� la joven

De a poco fueron reapareciendo los cantores, incluido el ingl�s que se hab�a ubicado, estrat�gicamente, detr�s de un edificio cercano.

Susana se acerc� a Juanito y le agradeci� el gesto tan rom�ntico. Una vez que estuvieron juntos, todo el grupo enton� un bolero de despedida para dar por terminada la serenata.

Subir


Cuando volv�an a sus casas, Nic le pregunt� a su t�o qu� le hab�a parecido la noche. Johnson dijo que hab�a sido una experiencia �nica en su vida y que, exceptuando la escena del perro, todo hab�a sido maravilloso.

- �Qu� julepe! �No? Ya te ve�as en Londres de un mordisco... Coment� risue�o el joven, ante la mirada sonriente de Johnson que no necesitaba aclaraci�n para la palabra julepe, porque la hab�a sentido en toda su dimensi�n. (Lima).


- Volver al �ndice - Ediciones anteriores -


- Portada de this site -
-  Breves - Agenda - Enlaces de la semana - Opini�n -  El Mural - Gu�a  - Actualidad -


�Quiere enviarnos un mensaje? �Pulse aqu�! Un sitio realizado con 
la colaboraci�n de...


� Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net