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La experiencia, recogida en uno de los �ltimos n�meros de la revista Qu� Pasa, fue en el marco de un programa de investigaci�n sobre disponibilidad L�xica en diferentes pa�ses de habla hispana. En 1995, bajo la direcci�n de los profesores Alba Valencia y Max Echeverr�a, de las universidades de Chile y Concepci�n, respectivamente, se le solicit� a 2. 052 estudiantes de cuarto a�o de liceos cient�fico-humanista diurnos de Chile, que escribieran todas las palabras conocidas por ellos en relaci�n a 18 �reas o centros de inter�s, como la pol�tica, el cuerpo humano, el ambiente y las profesiones u oficios. La prueba concluy� que el l�xico disponible de cada estudiante estaba compuesto por un promedio de 307 palabras. | ||
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La disponibilidad l�xica indaga sobre el vocabulario disponible de una determinada comunidad de habla, es decir, el conjunto de palabras que los hablantes tienen �disponibles� en el �archivo� personal y cuyo uso est� condicionado por el tema concreto de la comunicaci�n. El denominado l�xico b�sico, en cambio, est� compuesto por palabras m�s frecuentes de una lengua con independencia del tema tratado. Los estudios sobre disponibilidad l�xica se llevaron a cabo en diferentes pa�ses. Algunos de ellos exhibieron resultados claramente peores que el caso chileno, como el de Rep�blica Dominicana, en donde los j�venes s�lo dominaban un universo de 254 palabras, seg�n el estudio dirigido por el profesor Orlando Alba. En opini�n de los expertos, una persona adulta podr�a mencionar en la misma prueba de disponibilidad l�xica un promedio de 900 palabras. Nos estamos destornillando de risa Qu� pasa citaba en uno de sus �ltimos n�meros los siguientes ejemplos del espa�ol mal usado, extra�dos de populares programas televisivos. �Nos estamos destornillando de la risa� dec�a un conductor de una emisi�n destinada a los j�venes. En otro canal, los pol�ticos se �rebanaban los sesos� para resolver un conflicto, seg�n el noticiero. Ambas contienen un error, �porque no es destornillando, sino desternillando, ya que proviene de ternilla: uno de los huesos de la costilla que puede llegar a provocar dolor despu�s del esfuerzo que implica re�rse. Tampoco es correcto rebanarse, sino devanearse que significa divagar producto de un exagerado trabajo mental�, explicaba la revista.
Recientemente se trat� en un n�mero de this site el
problema que registran los j�venes y adolescentes chilenos para pasar del
registro coloquial al registro formal, y las complicaciones que de ello se
derivan, por ejemplo, a la hora de conseguir trabajo.
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Esto dijo al respecto a Comunica Hiram Vivanco, director del Departamento de Ling��stica de la Facultad de Filosof�a y Humanidades de la Universidad de Chile: �Las iniciativas gubernamentales van en la l�nea de desarrollar habilidades de uso de la lengua espa�ola por parte de los alumnos, por cuanto se observan serios problemas de comprensi�n de textos escritos�. El especialista agreg� que �del mismo modo, se aprecian dificultades en la expresi�n, tanto oral como escrita, con un vocabulario sumamente restringido y estructuras gramaticales muy b�sicas�.
En tanto, el docente e
investigador de la misma casa de estudios, concluy� que �se aprecia en todos
los niveles una marcada preferencia por el �cono en reemplazo de la palabra,
por el test y las pruebas de selecci�n m�ltiple frente a la redacci�n de un
texto. En Chile se lee y se escribe poco. Los libros tienen tiradas
reducidas y son mucho m�s caros que en M�xico, Espa�a o Alemania�.
(Comunica. 30-06-04). | ||
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