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MARTA
LESCANO:
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La lengua constituye un elemento central para el desarrollo del pensamiento, adem�s de ser un instrumento fundamental de comunicaci�n y por ello, la escasez de recursos ling��sticos trae como consecuencia el aislamiento del individuo en una sociedad altamente alfabetizada, seg�n Marta Lescano, mag�ster en Ense�anza de la Lengua y la Literatura y autora de numerosos libros de texto para la formaci�n en lengua espa�ola. La experta argentina, que trabaja desde hace veinte a�os como profesora de Letras en distintos niveles educativos, sostuvo en una charla con Comunica que se deben impulsar numerosas medidas para mejorar la calidad de la educaci�n, tales como dotar de mayor presupuesto para capacitaci�n disciplinar y metodol�gica a los docentes y asistencia t�cnica espec�fica para los maestros de escuelas menos favorecidas. Lescano, co-autora con Silvina Lombardo de la serie Para comunicarnos, opin� tambi�n sobre la pertinencia de los libros de texto en el aula, los problemas de los ni�os y adolescentes en la expresi�n oral y escrita y las actividades que pueden fomentar la lectura en los peque�os. this site - Seg�n diversos informes, el analfabetismo funcional en Am�rica Latina tiene proporciones alarmantes, �en qu� falla la escuela a la hora de ense�ar lengua en primaria? Marta Lescano - Creo interesante aclarar que se entiende por analfabeto puro a un individuo que no sabe leer y escribir y por analfabeto funcional, a la persona que habiendo aprendido, por diversas razones presenta dificultades frente al acto de producir y comprender. Pensemos que la escasez de recursos ling��sticos trae como consecuencia el aislamiento del individuo en una sociedad altamente alfabetizada, que requiere personas que no solo manejen la lengua como instrumento de comunicaci�n sino como veh�culo para el desarrollo del pensamiento. Existen muchas causas que pueden impedir el desarrollo del lenguaje: la pobreza l�xica; el desconocimiento de estrategias cognitivas para �aprender a aprender�; la ausencia de conocimiento del propio sistema y de sus posibles usos en textos concretos; la falta de un plan sistem�tico para comprender textos diversos acordes a intereses y necesidades culturales propias de cada pa�s, regi�n o lugar; la falta de h�bitos de estudio y valores relacionados con los cambios que produce el conocimiento. Estas tendencias son comunes en muchos de los pa�ses de Am�rica latina. Creer�a entonces en la necesidad de que la ense�anza de la lengua se plante� institucionalmente para que estas dificultades que influyen en el aprendizaje de todas las disciplinas sean superadas en un enfoque global y no solo desde la asignatura Lengua. U D - �Qu� iniciativas se pueden impulsar para mejorar la calidad educativa en los ni�os? M L - La calidad educativa deber�a ir acompa�ada de un conjunto de medidas relacionadas b�sicamente con decisiones pol�ticas: frente a un crecimiento evidente de la poblaci�n escolar, mayor presupuesto en capacitaci�n disciplinar y metodol�gica a docentes. A su vez, en escuelas en donde se atiende a grupos socialmente desfavorecidos, mayor carga horaria para esos alumnos y asistencia t�cnica para solucionar conflictos relacionados con la violencia escolar y con la falta de est�mulos para el estudio. Creo que los docentes est�n muy solos frente a la adversidad, propia y ajena. Las instituciones, a partir de problemas propios, deber�an recibir asesoramiento para realizar planes de acci�n que tiendan a solucionar los problemas detectados. | ||
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La escuela debe desarrollar las habilidades b�sicas U D - �Cu�les son los principales problemas en la expresi�n oral y escrita de los estudiantes de secundaria? M L - En la expresi�n oral, es posible observar falta de un plan de exposici�n; dificultades para reproducir las ideas centrales de un texto fuente; problemas para usar un lenguaje t�cnico cuando la situaci�n lo amerita; uso de frases hechas y modismos propios de la lengua coloquial y no acad�mica; memorismo sin comprensi�n; dificultades para relacionar dos textos fuentes y proveer una mirada integradora a partir de las diferencias; opiniones sin fundamentaci�n adecuada. En la expresi�n escrita, se mantienen algunas de las dificultades planteadas en la oralidad y surgen otras como problemas de construcci�n sint�ctica en la oraci�n; l�xico inadecuado, impreciso; desorganizaci�n textual; ausencia de fen�menos de cohesi�n entre las distintas oraciones del texto; disgraf�a y problemas normativos. U D - �De qu� forma se pueden resolver o intentar superar estas dificultades? M L - Sugiero trabajar con actividades que tiendan al desarrollo de las cuatro habilidades b�sicas: leer, escribir, hablar y escuchar, sin abandonar los conocimientos metaling��sticos requeridos para un manejo eficiente del texto como this site sem�ntica. Es decir interrelacionar todos los niveles: fonol�gico, sint�ctico, sem�ntico y pragm�tico, desde una mirada cognitiva y sem�ntico-discursiva. Las unidades did�cticas de uso ling��stico deben ser contextualizadas y atender a la this site ling��stica; en el proceso de aprendizaje de cada this site, activar los conocimientos previos necesarios para que el alumnado pueda procesar el discurso, crear conflicto cognitivo conciente, proporcionar informaci�n, transferir a otras situaciones, realizar actos de metacognici�n. La propuesta es ir de la competencia gramatical a la competencia comunicativa, entendida como el conjunto de conocimientos y habilidades que permite a los participantes en una interacci�n real, en un contexto determinado, comportarse de manera adecuada seg�n convenciones socioculturales y ling��sticas de la comunidad de habla. | ||
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La literatura requiere una did�ctica sin esquemas de an�lisis fijos U D - �Qu� tipo de actividades puede llevarse a cabo para impulsar la lectura entre adolescentes y j�venes? M L - Sugiero trabajar con actividades que partan de una situaci�n problem�tica relacionada con el contexto social. Por ejemplo, en nuestros pa�ses puede ser el tema de la violencia: indagar previamente sobre las ideas de los alumnos acerca de las posibles causas de la violencia; exhibir un film, en este caso puede ser Bowling for Colombine, analizar el documental como un texto de argumentaci�n con hip�tesis y conclusiones; leer textos literarios y no literarios (por ejemplo cr�nicas y textos informativos); analizar diferencias ret�ricas, formas de tratamiento, puntos de vista; buscar en Internet p�ginas de autores que hablan sobre el tema; escribir textos argumentativos, relatos de vida, leerlos en clase, comentarlos; proponer otras lecturas; volver sobre sus saberes previos para observar c�mo se modificaron. Esto significar�a que las actividades contin�an hasta que el tema parezca temporariamente agotado, pero que quede en claro que toda problem�tica requiere de nuestro compromiso social y que toda propuesta de intervenci�n requiere de informaci�n y argumentos l�gicos, y que el pensamiento cr�tico lo provee la lectura intensa y no espor�dica ni superficial de los temas. En el caso concreto de la literatura, es posible pensar que este g�nero no est� planteado como problem�tica, aunque hay textos que permiten esta lectura, sino como una fuente cultural donde los discursos sociales convergen. En todos los casos, buscar un trayecto que sea enriquecedor y que derive en an�lisis que provean de marcos conceptuales, procedimentales y actitudinales que ampl�en la competencia literaria. Creo que la literatura requiere de una did�ctica construida sin esquemas de an�lisis fijos, recurriendo a la teor�a, a la historia a otros medios como gu�as para profundizar y descubrir los sentidos del texto. U D - Algunos enfoques pedag�gicos cuestionan el uso del libro de texto y otros lo defienden como instrumento de trabajo �Cu�les considera que son los beneficios y los problemas que entra�a su uso en el aula? M L - La importancia de los manuales escolares en la configuraci�n de pr�cticas y representaciones compartidas por la comunidad educativa ha sido motivo de an�lisis en distintos trabajos. Para Giammatteo y Albano, los manuales surgidos despu�s de la reforma curricular del sistema educativo argentino propiciada por la nueva Ley Federal de Educaci�n sancionada en 1993, llevan al extremo los lineamientos te�ricos y gr�ficos que caracterizan la d�cada. Para estas autoras, te�ricamente, los libros despu�s de la Reforma adoptan en la mayor�a de los casos dos modalidades para la inclusi�n de la gram�tica. Algunos la relegan a ap�ndices, en los que sus autores se limitan a reproducir conceptos tomados del estructuralismo, pero simplificados y muchas veces deformados, mientras que otros la reducen a notas incidentales, escasamente explicativas y en las que los temas se presentan de modo muy poco sistem�tico. Por otra parte, gr�ficamente, ante los ojos del lector los nuevos textos aparecen como muy �producidos�: incluyen fotograf�as espectaculares, casetes, CD, videos, l�minas para las paredes del aula, etc. Consideran que, lamentablemente, los nuevos dise�os y las nuevas tecnolog�as no siempre acompa�an propuestas pedag�gicas acordes con las pensadas para la Reforma. Otros especialistas como Men�ndez, en su an�lisis de libros posteriores a la Reforma advierte en algunos de ellos sobre estos problemas: errores conceptuales; presupuestos de conocimientos previos de temas �nuevos�; presentaci�n confusa y reiterada; imprecisi�n en los temas.
Todo esto
no significa que los libros de textos no sean un recurso de excelencia en el
aula: eliminan copias tediosas, introducen en un lenguaje t�cnico, fijan
aspectos ortogr�ficos y textuales, proveen informaci�n relevante de cada
tema, organizan los conocimientos integr�ndolos a estructuras m�s amplias.
En todos los casos, es necesario seguir atentamente el tratamiento que se da
a la forma de construir los conceptos, al uso de estrategias cognitivas,
b�sicamente las metacognitivas y a la integraci�n de los saberes en relaci�n
con el desarrollo del pensamiento cr�tico y constructivo. Un buen libro de
Lengua debe capacitar al estudiante no solo para la comunicaci�n en diversos
�mbitos, sino para comprender y producir los distintos tipos de textos que
necesita para seguir con mayor facilidad sus estudios y ha de servir,
tambi�n, como instrumento id�neo para penetrar en distintas esferas de la
actividad y del conocimiento. | ||
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La transformaci�n educativa necesita docentes capacitados en diversos saberes U D - �Qu� cambios se deben llevar en la formaci�n de los docentes y profesores para favorecer la ense�anza-aprendizaje de la lengua? M L - Los cambios deber�an estar relacionados con incorporar en la curr�cula de la formaci�n el an�lisis de los lineamientos vigentes en los distintos niveles del sistema educativo (no solo en el que se especializan), problematizar los aspectos positivos y negativos de los enfoques formales, funcionales, procesuales y comunicativos, cognitivos y discursivos, sobre todo, su influencia en las clases de lengua, en la selecci�n de los contenidos ling��sticos en las actividades del aula y en los m�todos de ense�anza. Tambi�n proveer un an�lisis cr�tico de la trayectoria del campo disciplinar: actos de lenguaje, filosof�a del lenguaje, ling��stica enunciativa, ling��stica situacional, ling��stica textual, pragm�tica ling��stica, psicoling��stica, socioling��stica, teor�as literarias. Insisto, no solo como constructo te�ricos sino como teor�as que dialogan con otras posturas, tambi�n sus posibilidades o no de aplicaci�n en el aula. A su vez es necesario un an�lisis de corrientes did�cticas, pr�cticas escolares y saberes espec�ficos sobre did�ctica de la lengua oral, did�ctica de la lengua escrita, did�ctica de la lectoescritura, did�ctica del vocabulario y did�ctica de la gram�tica.
Los
Institutos deber�an lograr la integraci�n de todos los saberes, de tal modo
que el alumno que egresa tenga conciencia de qu� conocimientos son
relevantes para el nivel en funci�n de los niveles anteriores y posteriores,
qu� estrategias son las adecuadas, c�mo armar secuencias did�cticas
integradoras de los distintos niveles ling��sticos, c�mo realizar proyectos,
c�mo detectar y solucionar problemas l�xicos, estructurales, ortogr�ficos,
de comprensi�n y producci�n oral y textual, c�mo integrar las teor�as de
aprendizaje a las teor�as ling��sticas. Sin docentes eficientes en el manejo
de problem�ticas diversas, sin conocimientos amplios de su propia disciplina
y su did�ctica espec�fica, sin conocimientos sobre qu� tipo de pensamiento
opera en el alumno, sin saber c�mo la mente procesa la informaci�n, no hay
transformaci�n educativa posible. (Silvia Eva Agosto/Comunica. 26-05-04). | ||
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