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ENRIQUE MANUEL BEN�TEZ
RODR�GUEZ:
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La riqueza l�xica y cultural que encierra el tema del vino, su producci�n, elaboraci�n y consumo a lo largo de la Historia ha sido analizada por Enrique Manuel Ben�tez Rodr�guez en el libro Sorbo a sorbo. Refranes y citas sobre el vino, que re�ne m�s de mil refranes y casi 700 citas de car�cter erudito sobre viticultura y enolog�a. El autor, investigador de la Universidad de C�rdoba, Espa�a, dialog� con Comunica sobre la importancia de la vid y el vino en las culturas, fundamentalmente en las mediterr�neas, y su simbolismo como elemento milagroso y purificador. this site - �C�mo surgi� el proyecto Sorbo a sorbo? Enrique Ben�tez - En principio, un amigo que se dedica a la publicidad me plante� elaborar una breve colecci�n de citas y refranes en torno al vino que, con formato de revista y como regalo, deb�a aparecer junto a una oferta de vino. Emprendida la tarea pude comprobar que era dif�cil presentar el tema de forma resumida; la riqueza de contenidos y las amplias posibilidades que ofrec�a me animaron a tratarlo de manera m�s detenida. Mi afici�n por las citas y mis inquietudes intelectuales por el mundo de los refranes y la ciencia paremiol�gica hicieron el resto. Integrado desde hace unos a�os en el Grupo de Investigaci�n �Bases ling��sticas para el estudio de textos espa�oles y griegos�, dirigido por el profesor �ngel Urb�n, autor del excelente pr�logo que encabeza el libro, decid� realizar esta obra como prolongaci�n de mis trabajos. El complaciente car�cter del vino contribuy� al resultado final, unas p�ginas que considero de agradable y divertida lectura. U D - �Cu�les fueron las fuentes bibliogr�ficas m�s utilizadas? E B - Podr�an resumirse en los tres grupos siguientes: uno en relaci�n con los refranes, otro con las citas de autores c�lebres, y por �ltimo, un conjunto de libros que ha sido �til para obtener informaci�n y enriquecer el contenido de los temas tratados. Entre las fuentes paremiogr�ficas habr�a que destacar el Refranero General Ideol�gico Espa�ol de Luis Mart�nez Kleiser, donde se hallan recogidos desde nuestros m�s viejos refraneros (Correas, Hern�n N��ez, Vall�s), hasta las abundantes aportaciones del andaluz Rodr�guez Mar�n. Tambi�n es destacable la obra de Augusto Jurado, monogr�fica sobre el vino, Los refranes del vino y la vid, bastante exhaustiva y bien documentada. Fundamental asimismo me ha sido la obra de Esther Forgas Los ciclos del pan y del vino en las paremias hispanas, y las aportaciones que encierran numerosos art�culos de la revista Paremia, dirigida por Julia Sevilla, entre los que destacan por su riqueza y grata exposici�n los del profesor Jes�s Cantera. Por �ltimo, he de mencionar los libros de paremiolog�a vinculados directamente a la Antig�edad como son los de Tosi, Arthaber, Valent� o Herrero Llorente. | ||
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En cuanto a libros de citas he contado con algunos publicados por la propia editorial CIE DOSSAT 2000, como el Diccionario de citas de Ces�reo Goicoechea, o El libro de los mil sabios de Palazzi y Filippi. Muy �til tambi�n ha sido la Gran Enciclopedia de Frases C�lebres Giner de Jos� Luis D�az y Vicente Gonz�lez. Por �ltimo, me referir� al grupo de obras que han aportado diversa informaci�n. Sobre tem�tica estrictamente enol�gica tendr�a que subrayar la Enciclopedia del vino de Orbis-Fabbri, o El nuevo gran libro del vino de Blume. Otras fuentes de datos han sido algunos libros de mitolog�a (Grimal, Richepin) y diverso material como art�culos de revistas, antolog�as literarias, diccionarios, enciclopedias, etc. En cualquier caso, considero que es un acierto de este libro no haberse limitado a recoger la colecci�n de refranes y citas de forma escueta, sin adorno, una simple enumeraci�n r�gida y fr�a, sino que por el contrario, los diversos temas del vino, expuestos y comentados dentro de una trabaz�n argumentativa y razonada, se presentan amenos y gustosos como el propio vino. El vino presenta rasgos que superan �pocas y fronterasU D - �Ha variado la forma de entender el vino y, por ende, su cultura, a lo largo de la Historia? E B - La inmemorial historia del vino y su posterior expansi�n universal son factores que han contribuido a enriquecer m�ltiples aspectos de su incalculable dimensi�n cultural: las t�cnicas vit�colas (plantaci�n, cuidados y mejora de la vid), los avances enol�gicos (elaboraci�n, clases de vino, t�cnicas de curaci�n y envejecimiento del vino, etc.), las formas y h�bitos de consumir vino... Su significado cultural no cabe duda que presenta diferencias en cada civilizaci�n y todas lo han ampliado con sus propias aportaciones. Sin
embargo yo pondr�a la peculiar nota distintiva del vino m�s en las
apreciaciones compartidas que en las discordantes, m�s en lo que une que en
lo que separa. Es manifiesto que el tema del vino presenta rasgos en su
proyecci�n cultural que superan �pocas y fronteras, hasta haber pasado a
constituir muchos de los t�picos populares y literarios que jalonan las
p�ginas de este libro: signo de paz y alegr�a, elemento de confraternidad
entre los hombres, bebida deleitosa para los amantes, m�gico estimulante que
inspira saber y buen humor, inmejorable elixir y remedio curativo, manjar en
la mesa; tambi�n ha sido generalmente aceptada su trascendental naturaleza,
como evidencia su empleo dentro de los rituales religiosos de las m�s
diversas sociedades. | ||
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U D -�Se puede decir que la cultura popular y la erudita se han alimentado mutuamente con expresiones y palabras referidas al vino? E B - Si el vino fue capaz de traspasar todo tiempo y civilizaci�n, su aceptaci�n entre los miembros de una determinada sociedad fue igualmente generalizada. Los m�s de mil refranes y las casi 700 citas de car�cter erudito que aparecen en este libro son buena prueba de ello. En muchas ocasiones la tem�tica coincidente de refranes y citas, reflejada incluso en la similar forma que presentan, hace dif�cil distinguir el origen culto o popular de tales expresiones. El s�mbolo del racimo que acompa�a la entrada de cada refr�n en el libro sugiere el fruto fresco y natural, el aroma que despide el mosto de la uva antes de su transformaci�n, equiparable de alguna forma a la espont�nea palabra que emana de la boca del pueblo. El signo de la copa que introduce las citas alude a la milagrosa transformaci�n del mosto tras su fermentaci�n, la copa contiene el vino ya afanosamente elaborado tras una esmerada crianza, asimilable al artificio art�stico de la cita, portadora de valores literarios, po�ticos... El vino nace del racimo y el racimo est� destinado a ser vino. La influencia es �ntima y rec�proca e imposible su diferenciaci�n. U D - �Cu�l de las especialidades -la viticultura o la enolog�a- es m�s prol�fera en vocabulario espec�fico?
E B - En relaci�n con lo dicho antes, vid
y vino son dos realidades tan estrechamente relacionadas que en numerosas
ocasiones se hace dif�cil su delimitaci�n. Desde que se cultiva la vid se
conoce el vino, algunos dicen que incluso antes. Un buen vino no puede
definirse sin referirse a la cepa de la que procede. Viticultura y
vinicultura o enolog�a son dos ramas del saber �ntimamente ligadas, muy
antiguas y de gran trascendencia cultural, de ello deriva el inmenso caudal
l�xico que atesoran, apreciable en una innumerable multitud de modismos y
locuciones, palabras usuales y t�cnicas. Esa aportaci�n adem�s es incesante,
como muestra la nota anecd�tica de los 1300 t�rminos utilizados entre los
catadores para describir las propiedades del vino. En lo que ata�e a
refranes y dichos populares, por miles habr�a que contar las referencias con
el vino relacionadas. Creo que s�lo el �tema del pan� podr�a tenerse por
competidor del vino y existe un refr�n que permite resumir esta compartida e
indiscutible supremac�a: �No hay mejor refr�n que buen vino y buen pan�.
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El car�cter trascendente del vino en la cultura y la religi�nU D - �Es posible hablar de una �idea trascendente�, con respecto al vino, en la mitolog�a? �Qu� diferencias y semejanzas se perciben con la concepci�n religiosa cristiana, por ejemplo, que habla del vino como �la sangre de Cristo�? E B - Tras las novelescas y fant�sticas narraciones descritas en los mitos se esconde toda una forma de entender la realidad, una cosmovisi�n del hombre de otras �pocas y culturas. La aparente ingenuidad de los relatos m�ticos no debe confundirnos a este respecto. El mito es derivaci�n literaria y est�tica de profundas convicciones religiosas. El dionisismo, o religi�n de Dionisos o Baco, y su corriente m�stica fundamental, el orfismo, gozaron de gran predicaci�n en la antig�edad y sus peculiares creencias y ritos, como el vino, tuvieron una vocaci�n esencialmente popular, democr�tica. Del trascendente car�cter del vino en la cultura grecolatina es inmejorable testimonio la tragedia Bacantes de Eur�pides, obra cuya lectura aconsejo vivamente a los amantes del vino. De ella extraje para Sorbo a sorbo algunos pasajes especialmente significativos. El supremo valor del vino en las religiones antiguas, sobre todo en las vinculadas al �mbito mediterr�neo, viene avalado por su generalizado empleo en rituales y usos lit�rgicos. Si la aportaci�n grecolatina explica en buena parte nuestro modo de ser, nuestra cultura, la influencia del cristianismo es su principal complementaria. Las notorias semejanzas son el resultado de este mutuo proceso de aculturaci�n y del profundo sincretismo que oper� en el �mbito religioso. El vino, elemento milagroso y purificador, v�a de conocimiento trascendente, transformador del alma, alegor�a de su esencia inmortal y eterna, fueron ideas gen�ricamente admitidas por las antiguas concepciones religiosas. Jesucristo, que conoc�a y compart�a el relevante significado simb�lico del vino para las gentes de su sociedad, se sirvi� asiduamente del mismo para explicar su mensaje por medio de met�foras y par�bolas. Al identificar su sangre con el vino recog�a la idea de purificaci�n y eternidad que �ste representaba, tambi�n la de su propia divinidad. El importante simbolismo del vino en el cristianismo qued� bien manifiesto cuando pas� a instituirse como uno de sus m�s distintivos emblemas.
U D - �Considera que actualmente
hay un resurgimiento de la cultura, las expresiones y la costumbre de
compartir un buen vino por las reconocidas bondades de la dieta
mediterr�nea? | ||
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E B - Ciertamente que parece existir una progresiva sensibilizaci�n y estimaci�n del vino como valor cultural, sobre todo cuando se atiende al aumento en la variedad y calidad de la oferta. Sin embargo, tal resurgimiento es s�lo aparente si atendemos a su consumo en relaci�n con el conjunto de la poblaci�n. Seg�n los datos que ofrecen diversas instituciones agrarias, los �ndices de consumo de vino bajan en Espa�a, pues tiende a sustituirse por otras bebidas y, en el peor de los casos, por licores de alta graduaci�n alcoh�lica. Los sanos h�bitos alimentarios se pierden y tambi�n nuestras tradicionales se�as culturales, entre ellas el refranero. Esta situaci�n no tiene sentido si se presta atenci�n a la llamada �paradoja francesa�, sorprendente teor�a que encuentra fundamento en un estudio sobre los h�bitos alimenticios de la dieta mediterr�nea, entre los que el vino ocupa un importante lugar. De los resultados de dicho estudio se concluye que el moderado consumo de vino reduce la mortalidad causada por arterioesclerosis y parece ser que la incidencia de enfermedades cardiovasculares es menor entre los sanos bebedores de vino que entre aquel otro sector de poblaci�n que habitualmente no lo consume. Hace unos d�as le�a en un diario local que ciertas investigaciones relacionaban el consumo moderado de vino con una mayor esperanza de vida y que una sustancia que se encuentra en el vino tinto, llamada resveratrol, act�a como un antioxidante anticancer�geno. Ensalzar las virtudes y cualidades del vino y hacerlo a nuestro modo, con nuestro lenguaje, es un prop�sito que me ha animado a realizar este libro. Mostrar su rica e importante tradici�n en un pa�s como el nuestro, con mayor superficie dedicada al cultivo de la vi�a que cualquier otro pa�s, tercer m�ximo productor de vino en el mundo, 500.000 familias viviendo de los beneficios econ�micos derivados de su producci�n y, en fin, todos nosotros disfrutando de los placeres que reporta su civilizado uso, creo que de sobra lo justifican. Alabar el vino es, en definitiva, un agradecimiento del hombre a la tierra, a la naturaleza, por haberle concedido tan excelente fruto. (Comunica. 07-01-04). | ||
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