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M�XICO: Las letras lloran al escritor Augusto Monterroso
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El escritor Augusto Monterroso, Premio Pr�ncipe de Asturias a las Letras 2000 y uno de los narradores m�s originales en lengua castellana, falleci� el 7 de febrero en la ciudad de M�xico a los 81 a�os de edad. Gabriel Garc�a M�rquez, �lvaro Mutis, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, entre otras grandes figuras de la narrativa en espa�ol, expresaron sus condolencias por la p�rdida de �Tito�, como lo llamaban amistosamente, a quien consideraban un ser humano �ntegro y un escritor imprescindible del panorama literario contempor�neo. �Fue un gran hombre y un gran escritor. Todo lo que diga est� de m�s�, dijo conmovido el Premio Nobel colombiano, que se acerc� al velatorio a saludar a la viuda, la tambi�n escritora B�rbara Jacobs. Personalidades de la talla de Elena Poniatowska, Al� Chumacero, Eliseo Alberto, Federico Campbell y Aline Petterson, entre otros, asistieron a los oficios f�nebres y mostraron su dolor ante la p�rdida de aquel que ser� recordado por la capacidad expresiva de sus relatos, su manejo de la lengua, el uso de la iron�a y la concisi�n. La
figura de un animal prehist�rico adornaba el caj�n donde reposaban sus restos,
un p�stumo homenaje para el autor de
�El dinosaurio�, considerado el cuento m�s breve de la lengua espa�ola:
�Cuando despert�, el dinosaurio todav�a estaba all��. | ||
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Una cuidadosa b�squeda de la palabra La obra de Monterroso, definida por el escritor �lvaro Mutis como �una originalidad de creaci�n muy grande, un mundo muy personal trasladado al papel en un estilo inconfundible, transparente y eficaz�, es una de las m�s estudiadas y valoradas por cr�ticos, escritores y lectores de habla hispana. Ana Paruolo, que est� realizando su tesis doctoral sobre el autor de Lo dem�s es silencio, dijo a Comunica que �hablar de Augusto Monterroso ahora, cuando los medios le dedican tantas p�ginas, es casi una paradoja. Un escritor ha muerto, poco tiempo despu�s de la publicaci�n de su �ltimo libro, P�jaros de Hispanoam�rica, y al decir �ltimo, es como si se acallara la voz �se aquietara la mano� de uno de esos p�jaros�. La investigadora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) afirm� que Monterroso es �uno de los escritores m�s importantes del siglo XX� y su obra se caracteriza por su �modo de enlazar las distintas tradiciones literarias, como la f�bula, la s�tira menipea, el Quijote, aquello que, seg�n sus propias palabras, hab�a constituido en la ni�ez su biblioteca de �familia pobre�, con las tradiciones latinoamericanas de los grandes relatos pertenecientes a la cultura maya quich�. Paruolo tambi�n destac� su tono ir�nico, su humor amargo, la cuidadosa b�squeda de la palabra �enmascarada bajo la apariencia de lo breve� y la econom�a del uso del lenguaje, que ha sido admirada y aludida por autores como �talo Calvino en Seis propuestas para el pr�ximo milenio y Enrique Vila-Matas en Bartleby y compa��a. | ||
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Dedic� su vida a la literatura Monterroso ten�a la particularidad de ser considerado hondure�o, guatemalteco y mexicano, ya que naci� en Tegucigalpa en 1921; vivi� su infancia y primera juventud en Guatemala y debi� exilarse por cuestiones pol�ticas en M�xico. Su primera actividad intelectual se remonta a fines de la d�cada del 30, al fundar con otros escritores y pensadores la revista Acento, uno de los n�cleos intelectuales de Guatemala de aquellos a�os. Esta incursi�n en la pol�tica y el arte le depar� conflictos con el r�gimen dictatorial del general Ponce, y en 1944 debi� escapar de Guatemala y se instal� en el DF mexicano, ciudad en la que inici� su producci�n literaria. Durante el gobierno del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz (1951-1954) fue vicec�nsul en M�xico, y despu�s del derrocamiento de Arbenz viaj� a Chile, donde trabaj�, desde 1954 a 1956, como secretario de Pablo Neruda en La Gaceta de Chile. Hacia 1954 regres� definitivamente a M�xico y trabaj� como profesor de filosof�a en la Universidad Nacional Aut�noma de M�xico (UNAM). Public� Obras completas (y otros cuentos), su primera colecci�n de historias en 1959. Le suceder�an, entre otros libros, La oveja negra y dem�s f�bulas (1969), Movimiento perpetuo (1972), Cuentos, f�bulas y lo dem�s es silencio (1978), La palabra m�gica (1983), La letra E: fragmentos de un diario (1987). Entre otros galardones, recibi� en 1975 el Premio Villaurrutia y en 1988 fue condecorado con el �guila Azteca. En 1993, fue nombrado miembro de la Academia Guatemalteca de la Lengua Espa�ola y, en 1996, tras 52 a�os de exilio, fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Carlos de Guatemala. En
1997 fue designado miembro de la Orden Miguel �ngel Asturias y Premio
Nacional de Literatura de Guatemala, y ese mismo a�o recibi� el Premio de
Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo. Recibi� el Premio
Pr�ncipe de Asturias en 2000 y al a�o siguiente fue investido como Doctor
Honoris Causa de la Universidad Pedag�gica Nacional Francisco Moraz�n.
(Comunica. 12-02-03). | ||
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