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CONCLUSIONES DEL FORO SOBRE G�NERO Y SEXISMO EN EL LENGUAJE: Las transformaciones sociales se reflejan en el idioma Silvia E. Agosto
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Las transformaciones sociales se reflejan en el idioma y eso ocurre tambi�n, tanto al hablar como al escribir, con la problem�tica del g�nero y el sexismo en el lenguaje. Este tema, que ha levantado encendidas pol�micas en los �ltimos a�os, fue objeto de discusi�n en el Foro de this site, en el que se demostr� que involucra tanto aspectos ling��sticos como �ticos, sociales y culturales y por ello mismo deja indiferentes a muy pocas personas. �Es sexista nuestra lengua? �Esconden letras, frases o palabras actitudes discriminatorias con respecto a las mujeres o simplemente reflejan modos y formas de pensar de los hablantes? Estas preguntas han guiado el debate, que ha sido muy rico y con alta participaci�n. En las intervenciones se han abordado fen�menos sociales, actitudes ling��sticas y temas estructurales de la lengua, a punto tal que, fuera del eje central de discusi�n, algunos miembros del Foro intercambiaron opiniones sobre la concepci�n misma del lenguaje. Todos los participantes coincidieron en que era necesario feminizar ciertas expresiones, transformando �la m�dico� en �la m�dica�, �la juez� en �la jueza� o �la abogado� en �la abogada�. Sobre esto tambi�n se se�alaron matices, ya que se destac� que, por ejemplo, algunas mujeres que se desempe�an como representantes de un pa�s en otro prefieren que en su caso se conserve el masculino, porque el uso ha hecho que �la embajadora� se entienda como la mujer del embajador. Eso explica que normalmente se las llame �la se�ora embajador�. Con las poetas o poetisas se da un fen�meno parecido, porque decir �la poetisa� es considerado despectivo por algunos sectores. De todas formas, este
aspecto ha sido el que mayor consenso ha tenido, y la verdadera discusi�n se
dio en otros campos, fundamentalmente en c�mo se debe expresar el plural en
espa�ol. | ||
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Sobre el plural y la estructura de la lengua El espa�ol tiene una llamada �forma no marcada� para expresar el plural, que es justamente el masculino, para englobar el masculino y femenino. Si un hablante dice �los ni�os est�n bien� puede referirse a un grupo formado por ni�os y ni�as. Esta caracter�stica propia de la lengua castellana ha sido muy cuestionada, a punto tal que se ofrecieron alternativas para evitarla, tales como reiterar ambas formas, �los ni�os y las ni�as est�n bien� o usar la arroba, �los ni�@s est�n bien�, que por su graf�a se podr�a entender como una letra a y una letra o al mismo tiempo. Ambas formas se cuestionaron, la primera por ser poco econ�mica �la reiteraci�n desfavorece la agilidad de la comunicaci�n- y la segunda por ser una construcci�n que no relaciona ning�n sonido con ninguna graf�a, ya que las letras representan sonidos y la arroba no representa ning�n fonema. Pero otra propuesta que ha causado gran revuelo fue la de usar el femenino plural como gen�rico, es decir, referirse a �las ni�as est�n bien� para indicar que ni�os y ni�as est�n bien. Los problemas que se plantearon con respecto a esto es que crear�a un problema de inteligibilidad y dificultar�a la comprensi�n de los hablantes, que por convenci�n aceptan la forma masculina para el gen�rico. Por otra parte, algunos participantes sostuvieron que el problema no reside en la estructura de la lengua, ni en sus morfemas, sino en la ideolog�a de los hablantes. Los que adher�an a la
propuesta de cambiar el plural gen�rico, sin embargo, sostuvieron que los
pactos ling��sticos y sociales se pueden cambiar y que estos cambios son los
que reflejar�an las verdaderas transformaciones de la comunidad. | ||
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Los problemas de g�nero y su repercusi�n social La relaci�n entre lengua y sociedad tambi�n fue otro de los aspectos que se han discutido, especialmente reflejada en ciertos h�bitos ling��sticos, como la costumbre de anteponer el art�culo a los apellidos cuando se refieren a una mujer pero no hacerlo en el caso de los hombres. Es decir, hablar de �la P�rez� pero no de �el P�rez�. Otras expresiones que fueron aportadas a la discusi�n y aparec�an en diferentes ediciones del Diccionario de la Real Academia fueron �perra� como �prostituta�; �cualquiera�, como �mujer de mala vida� o la evoluci�n de la palabra �zorra� como prostituta y mujer p�blica, en tanto que �zorro� aparece en el DRAE de 1970 como �hombre taimado y astuto�, acepci�n que se mantiene en 2001. Sobre este asunto se han aportado a la discusi�n numerosos trabajos de expertos y ling�istas que han estudiado y propuesto modificaciones al diccionario para evitar las marcas discriminatorias en las definiciones. Estos temas fueron tratados con fervor e inter�s por los miembros del Foro, las aportaciones han sido muy valiosas y enriquecieron la discusi�n con matices y aristas respecto de una cuesti�n clave como la que se discuti�. Quiz�s el eje central de toda la discusi�n puede quedar resumido en la primera pregunta de esta nota, que refleja un interrogante que permite pensar tanto en el sexismo como en muchas otras formas de discriminaci�n, racismo o xenofobia �Esconden las letras, frases o palabras actitudes discriminatorias o simplemente reflejan modos y formas de pensar de los hablantes? O dicho de otra forma: si cambiamos nuestras expresiones ling��sticas �cambiaremos nuestras conductas? Una respuesta puede ser
que el habla refleja actitudes discriminatorias y que cambiando determinadas
expresiones ling�istas, sin forzar la estructura de nuestro idioma,
contribuiremos a transformar conductas. | ||
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