14 de febrero de 2001 |
Actualidad | ||
| AM�RICA: Galleguismos y catalanismos sustituyen al espa�ol
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| La
presencia del gallego y el catal�n en el castellano que se habla en Am�rica
es tan importante como en el espa�ol peninsular y, en algunos casos,
las voces de estas lenguas ib�ricas reemplazan a las del propio idioma
hispano en los pa�ses latinoamericanos. Tal
es el caso de la palabra gallega carozo,
que en Argentina ha reemplazado a la espa�ola hueso, para nombrar la parte dura y compacta que est� en el
interior de algunos frutos, o la voz catalana frazada, usada en Uruguay y la Argentina en lugar de manta,
la prenda de abrigo utilizada en la cama. Miles
de ejemplos aparecen en la prensa para dar cuenta de la difusi�n y el
uso de los galleguismos y catalanismos presentes
en el vocabulario contempor�neo. Por ejemplo en el diario Excelsior del DF M�xico, en una nota sobre el futuro del PRI, el periodista se�ala que, para recomponerse de la derrota electoral, este partido debe realizar �un acuerdo de civilidad� pese a que la pol�tica es �un medio arisco� que suele no respetarlos. | ||
En esta nota se usa la palabra arisco, que es de origen gallego, para calificar de duro o dif�cil el ambiente pol�tico mexicano. La
Naci�n de
Buenos Aires, Argentina, ofrece otro pr�stamo l�xico del gallego en un
art�culo sobre la 50� Regata Buenos Aires-Mar del Plata. En el texto
se informa que los diecinueve barcos participantes debieron soportar �un
chubasco con vientos de 45 nudos�. Esta
voz, incorporada al castellano, designa a las lluvias breves e intensas,
que comienzan y acaban bruscamente. Otros pr�stamos llegados directamente de Galicia son alguien, macho y vig�a, entre numerosas palabras. | ||
Forasteros y paellas, entre otros pr�stamos del catal�n Los
medios ofrecen numerosos ejemplos de catalanismos, como la voz paella,
tomada por el castellano en los diccionarios y tambi�n en las cocinas
de los hispanohablantes. As�,
en El Mercurio de Santiago de
Chile, la escritora A�da Figueroa cuenta que fue el poeta Pablo Neruda
quien la �introdujo al cocimiento de los cauques, al sabor de los patos
asados, de los puyes fritos y a las paellas�. Otro
caso aparece en El Colombiano de
Medell�n, en una nota sobre inmigraci�n en Europa. En ella se se�ala
que �Al forastero, como en
pel�cula de vaquero, se le atribuye todo lo que marcha, desde la basura
que aparece en un parque hasta la dificultad para engancharse
laboralmente�. En
esta frase se lee forastero,
una palabra catalana incorporada al espa�ol como sin�nimo de
extranjero. Adem�s de estas palabras son catalanismos anguila, cartel y esquirol, entre muchas otras voces. | ||
Or�genes del gallego y el catal�n El
idioma gallego, que se habla al norte del r�o Mi�o en Espa�a, fue una
lengua com�n con el portugu�s hasta el siglo XIV, ambas procedentes
del lat�n. Hacia
el siglo XV comienza la diferenciaci�n entre el gallego y el portugu�s
como consecuencia de los distintos destinos pol�ticos de sus hablantes.
El segundo idioma, constituido como lengua nacional de Portugal, tuvo
gran difusi�n y fue implantada en Brasil por los conquistadores
lusitanos. El
gallego, que vivi� un gran esplendor literario en el medioevo con las cantigas, poemas l�ricos de gran belleza, se mantuvo como lengua regional y
hacia el siglo XIX resurgieron con vigor las manifestaciones literarias
en esta lengua. Seg�n Xes�s Alonso Montero, en su Informe dram�tico sobre la lengua gallega, en la actualidad lo hablan cuatro millones de personas. | ||
El catal�n, por su parte, result� de la evoluci�n del lat�n en el nordeste de la pen�nsula ib�rica. En nuestros d�as comprende las regiones espa�olas de Catalu�a, Islas Baleares, tres cuartas partes de Valencia y una franja de Arag�n. Tambi�n se habla en Andorra, el departamento franc�s de los Pirineos Orientales y en la ciudad de Alguer, en Cerde�a, lugar en el cual se extend�a el dominio del reino catalano-aragon�s. Cuenta
con m�s de siete millones de hablantes y hoy tiene gran difusi�n, al
igual que el gallego, que como otras lenguas minoritarias sufrieron per�odos
de persecuci�n y represi�n hace algunas d�cadas. Cabe
destacar que en Espa�a actualmente se hablan varias lenguas, protegidas
por la Ley de Normalizaci�n Ling��stica. Los fil�logos Fernando L�zaro y Vicente Tus�n, en su libro Lengua espa�ola, se�alan que hay cuatro lenguas principales: el castellano, el catal�n, el gallego y el vasco, las tres primeras son rom�nicas, romances o neolatinas y la �ltima tiene otro origen, ya que ya se hablaba cuando los romanos ocuparon la Pen�nsula Ib�rica. (Madrid). | ||
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