20 de septiembre de 2000 |
Actualidad | ||
| ARGENTINA: Uso del argot rioplatense en la literatura infantil y juvenil
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| �Casi
todos los pibes (muchachos) se quedaron en el molde (callados, sin
moverse)�, dice un joven porte�o, hablando de su grupo de amigos. Pero
esta frase no la pronuncia en su casa o con su pandilla, sino que aparece
en Las visitas, una novela de la
escritora Silvia Schujer, dirigida al p�blico adolescente. Tambi�n
en El sobreviviente, de Ruth
Mehl, aparecen palabras como �carajo� (insulto, generalmente emitido
como interjecci�n) y �boludeces� (vulgarismo por �tonter�as�), dos
voces que en otros tiempos jam�s hubieran llegado a o�dos de ni�os y j�venes
en formaci�n. Sin embargo, la nueva narrativa infantil y juvenil que se edita en la Argentina toma ciertas palabras y expresiones propias del argot porte�o y las recrea en su ficci�n, dejando de lado aquel halo �moralizante� y �aleccionador� que hab�a caracterizado a este g�nero literario algunos a�os atr�s. | ||
El lenguaje usado en estos textos, que son empleados por maestros y profesores para iniciar a los m�s peque�os en la lectura, sale de su �mbito puramente cotidiano y se instala en las aulas. Una literatura hecha con palabras vivas Esta
tendencia al uso de variedades l�xicas y expresiones vulgares aparece en
muchas obras infantiles, generalmente las que tratan temas controvertidos
como, por ejemplo, el SIDA, la desocupaci�n, la c�rcel y el caso de los
desaparecidos durante la �ltima dictadura (1976-1983). Seg�n un informe del diario Clar�n de Buenos Aires, la ficci�n para ni�os y adolescentes busca mostrar ciertas situaciones que anteriormente parec�an ajenas. �Como la literatura para grandes, los libros para chicos nombran la realidad con palabras que existen y que se usan en la vida real�, asegura el art�culo. | ||
Y en esta �nueva narrativa� dirigida a la infancia la escuela tambi�n tiene un papel fundamental ya que, al elegir estas producciones literarias para fomentar el h�bito de la lectura, los docentes deben analizar cada relato y explicar, desde el punto de vista ling��stico y social, la funci�n de las palabras y su pertinencia. �En lugar de negarlas, la escuela ayudar� a usarlas en el contexto adecuado, a saber cu�ndo sirven para expresarse y cu�ndo conviene contenerlas�, afirma Clar�n. Los
�sociolectos� en los relatos de ficci�n para chicos Los
escritores argentinos que dirigen su obra al p�blico infantil y juvenil
toman en sus textos elementos de los �sociolectos�, las particularidades
de los grupos sociales de cada regi�n, y los �cronolectos�, las
variedades ling��sticas que se originan por las edades diferentes de los
hablantes. En
los cuentos y novelas aparecen tambi�n ciertas voces, denominadas �vulgarismos�,
que se registran en los diccionarios y las gram�ticas y se restringen a
determinados contextos de habla. | ||
La fil�loga Ofelia Kovacci, presidenta de la Academia Argentina de Letras, explica que estas voces son registradas e integradas en los glosarios teniendo en cuenta su particularidad. �Es
preciso recordar que los ling�istas analizan todas las palabras que usa
una comunidad, tanto en un marco general, como en uno familiar o vulgar.
Pero todos los hablantes, por el s�lo hecho de ir a la escuela, deber�an
adquirir la competencia necesaria para saber distinguir entre uno y otro
contexto�. Las nuevas ficciones dirigidas a los ni�os y adolescentes toman diferentes tipos de discursos y los recrean; la escuela, por lo tanto, es la encargada de ense�arles a distinguirlos y utilizarlos de acuerdo a las convenciones de cada comunidad de hablantes. (Buenos Aires). | ||
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