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7 de junio de 2000


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LADINO:
Un dialecto judeo-espa�ol que contin�a vivo

La tradici�n judeo-hisp�nica
El sefard� y los semitas en la pen�nsula Ib�rica

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El ladino, la lengua hablada por los jud�os espa�oles expulsados en 1492, ha continuado desarroll�ndose en comunidades de Oriente Medio y Marruecos, desde hace m�s de quinientos a�os, de acuerdo a una investigaci�n del fil�logo �ngel Berenguer Amador, de la Universidad de Haifa, Israel.

Seg�n el especialista, que trabaja en su tesis doctoral sobre la lengua de los sefard�es, este idioma se extendi� principalmente por dos zonas: el Oriente del Mediterr�neo, la zona del antiguo imperio Otomano que abarcaba los Balcanes, Turqu�a y Palestina, y el norte de Marruecos, donde recibe el nombre de �jaquet�a�.

Actualmente los sefard�es suponen un 60 por ciento de la poblaci�n jud�a en el mundo. Las comunidades m�s importantes, que conservan el ladino en Occidente, son las de Marruecos y las de las ciudades espa�olas del norte de �frica, Ceuta y Melilla.

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La tradici�n judeo-hisp�nica

Berenguer Amador encontr� manuscritos en esa zona occidental del Mediterr�neo que son muestras del estado de la lengua en el siglo XVI, con una enorme influencia del espa�ol. En Oriente, por otra parte, se afinc� un mayor n�mero de hablantes de ladino y hasta se constituyeron centros editoriales.

�La mayor�a de la literatura sefard� se escribi� en caracteres hebreos y este hecho ha significado que los hispanistas espa�oles hayan prescindido de su estudio�, se�ala el investigador. Sin embargo, considera que se debe impulsar la investigaci�n de este idioma, pues los jud�os oriundos de Espa�a �han seguido expres�ndose durante siglos en una lengua de ra�z hisp�nica�.

�Una Manu Tum� l''otra� es el nombre de un disco con canciones en ladino, reunidas a partir de un trabajo de investigaci�n de la cantante argentina Dina Roth, quien se especializ� en m�sica judeo-hispana.

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Sus letras, donde se mezcla el hebreo y el castellano, fueron recogidas a partir de un trabajo de b�squeda y grabaci�n en zonas de Oriente Medio, dado que muchos poemas no est�n recogidos en textos escritos.

En las coplas, aparecen reflejados los aspectos m�s salientes de la historia de la di�spora: el abandono del hogar, la nostalgia y el recuerdo.


El sefard� y los semitas en la pen�nsula Ib�rica

Los jud�os espa�oles se establecieron de manera permanente en la Pen�nsula Ib�rica desde el a�o 73 D.C., aunque su presencia suele ser fechada desde el  587 A.C., cuando se produjeron los primeros asentamientos tras la dispersi�n realizada por Nabucodonosor II, rey de Babilonia.

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Eran considerados s�bditos o vasallos de los nobles, a quienes pagaban impuestos, y alcanzaron cargos en las Cortes, como consejeros y m�dicos.

Entre los intelectuales m�s importantes se encuentra R. Moshe ben Maim�n, m�s conocido como Maim�nides o tambi�n por sus iniciales: Ramban, y que es considerado el m�s grande pensador jud�o de la Edad Media.

Los sefard�es convivieron con las comunidades cristianas y musulmanas hasta 1492, cuando por un decreto de los Reyes Cat�licos, debieron optar, al igual que los mahometanos, por la conversi�n al cristianismo o el abandono de Espa�a.

Algunos se bautizaron y muchos eligieron el exilio. Seg�n el historiador Yitzak Baer, alrededor de 170.000 sefard�es marcharon en procesi�n atravesando Espa�a en direcci�n a los puertos mar�timos y hacia Portugal, de donde tambi�n fueron expulsados poco tiempo despu�s. Se dirigieron al norte de �frica y a los territorios orientales del Imperio Otomano y, m�s tarde, se asentaron en Francia, Holanda, Inglaterra, Italia, los Balcanes y otros pa�ses europeos. (Haifa).


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