20 de diciembre de 2000 |
Actualidad | ||
| ARGENTINA: Las pastas se denominan en �talo-argentino
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| La
influencia de la inmigraci�n italiana en la Argentina dej� huellas muy
profundas en la idiosincrasia de sus gentes y, adem�s de costumbres y
tradiciones, aport� nuevas palabras al espa�ol rioplatense, en
especial en el aspecto culinario. El
enriquecimiento l�xico se puede observar con s�lo visitar un
restaurante y leer los diferentes tipos de pastas que ofrece su carta: ravioles, fusiles, �oquis y
tortelines invitan al comensal a dejar las dietas y caer en la
tentaci�n de las calor�as. Pero
lo curioso es que todas estas palabras han sido castellanizadas adaptando su escritura a los c�nones del espa�ol. Por
ejemplo, los plurales italianos terminados en i han pasado
al castellano con es. As� ravioli se transform�
en ravioles, esos exquisitos emparedados de masa con carne picada
o legumbres, que se suelen servir con salsa y queso rallado. | ||
Otro cambio ha sido la conmutaci�n del par gn por la letra � en palabras como lasagna, transformada en lasa�a, un preparado de masa con carne, queso, salsa de tomate y crema de leche. La
palabra gnocchi, por otro lado, experiment� dos transformaciones
en su paso al castellano: el cambio de gn por � y la s�laba
cchi por qui. Por eso en Argentina, con las tradicionales
recetas italianas, se cocinan ��oquis� deliciosos, unos peque�os
bocadillos redondeados que se preparan con harina amasada o con papas
hervidas. La adaptaci�n de las voces extranjeras al espa�ol La
transformaci�n de las palabras italianas al castellano constituyen una
prueba de la movilidad de las lenguas y de la alimentaci�n continua de
unos idiomas con otros sin que por esto pierdan sus propias caracter�sticas. El
ling�ista mexicano Carlos Montemayor, miembro de la Academia de Letras
de su pa�s, asegur� que �la identidad de un idioma descansa en la
totalidad de funciones fonol�gicas y sint�cticas que rigen toda
formaci�n posible de frases, palabras y segmentos significativos de
palabras. Esta totalidad, que propiamente llamamos sistema ling��stico,
es lo que permite que un idioma sea irreductible a otro�. | ||
Respecto de los pr�stamos de otras lenguas al espa�ol, Montemayor afirm� que �las palabras castellanizadas, sin importar su origen, forman parte ya de nuestro propio idioma� aunque aclar� que �Una condici�n no deseable es la de que permanezca la voz extranjera en su forma original sin integrarse debidamente a la otra lengua�. Palabras no castellanas en el espa�ol actual Los
idiomas reciben nuevas voces por necesidades pol�ticas, econ�micas, t�cnicas
o educativas, y pr�cticamente todas las lenguas del mundo moderno
tienen en su vocabulario palabras derivadas de otras lenguas. El
espa�ol posee vocablos provenientes de lenguas romances, como el franc�s
�bulevar, esteticista, hotel-; el italiano �cornisa,
fachada, fiasco- y el portugu�s �carabela, mermelada, marejada-,
entre otras. Tambi�n
ha recibido pr�stamos de los idiomas amerindios, como el quechua, el
guaran�, el araucano o el nahualt, que se refleja en palabras como iguana,
tibur�n, carpa o cacique; del �rabe -coj�n, alfombra, barrio-;
del hebreo -fariseo, b�lsamo, querub�n y del cal�, la
lengua gitana, camelar (querer) y chaval (muchacho), muy
utilizadas en el espa�ol de Espa�a. En las �ltimas d�cadas la influencia del ingl�s ha sido la m�s importante en el vocabulario castellano, a tal punto que el fil�logo Eduardo Tejero Robledo describe la presencia de las palabras inglesas como el �aluvi�n de anglicismos� en el espa�ol actual. (Buenos Aires). | ||
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