5 de abril de 2000 |
Actualidad | ||
| ARGENTINA: Crean un diccionario sobre el l�xico carcelario | ||
Un diccionario sobre el l�xico carcelario utilizado por los presos de la c�rcel de Devoto, una de los dos unidades penitenciarias de la ciudad de Buenos Aires, fue realizado a partir de la iniciativa de un joven estudiante de sociolog�a, que fue detenido en Argentina por un problema de drogas. Este glosario re�ne 800 palabras propias de la
�jerga� carcelaria, ese lenguaje informal que usan entre s� los detenidos
como un v�nculo de cohesi�n y diferenciaci�n. Por tratarse de un l�xico delictivo nacido en
Buenos Aires, las palabras engrosan la larga lista del �lunfardo�, el lenguaje
popular, que se origin� a fines del siglo XIX en sectores de malvivir de ambas
orillas del R�o de la Plata, pero que muy pronto se convirti� �en el
lenguaje del pueblo en su mayor�a� (Jos� Gobello) y le dio palabras propias
a los tangos y a las milongas. | ||
Este manual, por lo tanto, mezcla el lunfardo con palabras invertidas, reinventadas o deformadas y permite conocer la vida y la forma de pensar de los reclusos, su alimentaci�n, su manera de vestir, sus relaciones con la Familia, la Polic�a, la Justicia y hasta sus formas cl�sicas de cometer delitos. Merece especial atenci�n la �clasificaci�n�
de los presos, pues los reclusos tienen �jerarqu�as�: hay �ping�inos�, que
son personas de poco respeto; �apadrinados�, j�venes protegidos por presos m�s
prestigiosos; �tumberos�, los que llevan muchos a�os �en la tumba�, es
decir, en la c�rcel; los �primarios�, que est�n encarcelados por primera vez
y los �cachivaches�, internos sin conducta que se meten en l�os, entre muchas
otras categor�as. Aunque tambi�n se puede estar en la c�rcel de �garr�n�, es decir, detenido injustamente. | ||
| Hay toda una diferenciaci�n para las autoridades
y el personal del Servicio Penitenciario, en la que se distinguen modalidades de
trato y tarea: los �bomberos�, son los enfermeros que se encargan de dar los
sedantes; los �llaveros�, quienes abren y cierran las puertas; los �cascudos�
o �tortugas�, quienes hacen las requisas o inspecci�n de las celdas; y los �estrelludos�,
llamados as� por la cantidad de insignias,
y que son los
de mayor rango. Tambi�n hay toda una serie de palabras y
expresiones para hablar de los tipos de delitos. Con respecto al robo de autom�viles,
por ejemplo, se habla de �crudo trucho� para referirse al veh�culo reci�n
robado (crudo) y sin papeles (�trucho�, en argot porte�o, es �falso�). Si
el auto est� �vacunado�, quiere decir que tiene el n�mero de patente grabada
en los vidrios y si alguien �anduvo de culata�, es que rob� del
ba�l de un coche o un cami�n. Los delitos de juego tambi�n tienen sus palabras
propias. Por ejemplo, el capitalista que se encarga de las quinielas
clandestinas, se llama �faber�, por la popular marca del l�piz que suele
utilizar para anotar los n�meros. | ||
El joven que inici� el proyecto y no quiso a dar a conocer su identidad, fue absuelto sin terminar el glosario, pero el trabajo fue concluido por siete estudiantes de sociolog�a y derecho del Centro Universitario de Devoto (CUD), una entidad dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que permite que los presos puedan realizar estudios en prisi�n. | ||
El CUD fue creado en 1985 mediante un convenio con la UBA, para impartir carreras de grado, como Derecho, Sociolog�a, Psicolog�a, Ciencias Econ�micas y Sistemas de Informaci�n. Actualmente 56 presos cursan estudios en el Centro, adem�s de aquellos que lo hacen a distancia. Desde su creaci�n, diecis�is personas terminaron sus carreras en prisi�n. El CUD cuenta con una asesor�a jur�dica, que se encarga de escuchar las consultas y demandas de los reclusos y con una biblioteca para consultas que cuenta con 6.000 vol�menes, aproximadamente. (Buenos Aires). | ||
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