Actualidad | ||
NORMATIVA:
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| La correcta utilizaci�n de la preposici�n �a� en frases como �quiero a mi familia� o
�temo a la muerte� suele traer trastornos a los hablantes del espa�ol, porque la ausencia o presencia de esta letra aparentemente inofensiva puede cambiar el sentido o el matiz de una oraci�n. En el caso de �quiero a mi familia�, probablemente la incertidumbre con el uso de la preposici�n sea menor que en expresiones del tipo �quiero un libro� o �quiero a mi libro�, donde en el segundo caso se usa el verbo querer con el sentido de amar. Cuando la frase se construye sin la preposici�n, en el caso de �quiero mi libro�, la acepci�n del verbo querer debe interpretarse como apetecer, pero si se usa con el otro sentido debe usarse la preposici�n a. En otras ocasiones, la preposici�n no distingue cuestiones de significado sino de matices, como en las frases �defender la Patria� o �defender a la Patria�, que genera incertidumbre a la
hora de su utilizaci�n. | ||
Para personificar a objetos inanimados Leonardo G�mez Torrego, ling�ista y experto en gram�tica normativa, explic� a Comunica que la preposici�n �a� se usa para hablar de los objetos animados, por ejemplo �halagar a Pedro� o �ayudar a Mar�a. Pero el fil�logo aclara que �a veces a ciertos complementos no animados les ponemos la preposici�n �a� porque queremos hacerlos como animados. Por ejemplo, si decimos �temo la muerte� est� bien, pero si decimos �temo a la muerte� estamos personificando a la muerte y en ese sentido ser�a correcta la utilizaci�n de la a�. Siguiendo esta l�nea de an�lisis, las frases �defender la Patria� o �defender a la Patria� son aceptables desde el punto de vista normativo, ya que �Patria� es un concepto abstracto que permite la personificaci�n. Seg�n el Esbozo para una nueva gram�tica de la lengua espa�ola de la Real Academia Espa�ola (RAE), �pueden llevar preposici�n a los nombres de cosas que personificamos o que usamos como complemento de verbos que por lo regular llevan persona con dicha preposici�n�. Entre otros ejemplos, se propone �respetar a la Justicia�, �calumniar a la virtud�; dice un fragmento de El Quijote: �Hemos de matar en los gigantes a la soberbia; a la
envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del �nimo; a la gula y al sue�o, en el poco comer que comemos y en el mucho velar que velamos� | ||
La noci�n de objeto directo El Esbozo establece que el objeto o complemento directo �denota el objeto �persona, animal o cosa- en que recae directamente la acci�n expresada� por el verbo. Si se toman los ejemplos anteriores, familia, muerte, libro y Patria cumplen esta funci�n dentro de la oraci�n, ya que recaen en estos objetos las acciones de los verbos querer, temer y defender. El Esbozo dedica un apartado a explicar la funci�n de la preposici�n a en los complementos directos y se�ala que se debe usar con los nombres propios de personas o de animales �C�sar venci� a Pompeyo, Don Quijote cabalgaba a Rocinante- y con los nombres propios que no sean de personas o animales cuando no lleven art�culo �He visto a C�diz-. Tambi�n se establece que se debe usar la a con los pronombres �l, ella, ellos, ellas, este, ese, aquel, alguien, nadie, quien, y con uno, otro, todo, ninguno y cualquiera cuando se refieren a personas �no conozco a nadie-. Finalmente, se indica que se debe usar la a �con nombres apelativos de personas o de animales que lleven art�culo u otro complemento que los precise y determine de tal manera que en la
mente del que habla vengan a convertirse en designaciones individualizadas equivalentes a las de los nombres propios �Llamaron al mejor m�dico de la ciudad-. (Comunica/01-04-02). | ||
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