21 de marzo de 2000 |
| Actualidad | ||
| RET�RICA: Figuras habituales en el habla cotidiana Silvia Eva Agosto | ||
| Las
llamadas �figuras ret�ricas� o �recursos estil�sticos� son t�cnicas
expresivas que emplean el lenguaje buscando un fin est�tico. Generalmente
se estudian en el campo literario, pero no son exclusivas de �l, sino que
es muy com�n encontrarlas en el uso coloquial. En
el texto Ense�ar lengua, los autores Daniel Cassany, Marta Luna y Gloria
Sanz, explican que �nuestra habla cotidiana contiene numeros�simos
recursos ret�ricos� y que �la mayor�a de las frases hechas siguen
procesos metaf�ricos o comparativos�. Las
met�foras, por ejemplo, constituyen un tipo de figura muy extendido en
nuestro vocabulario cotidiano. Usamos frases como �tener la cabeza llena
de p�jaros� para hablar de una persona poco realista, o las expresiones
�blanco como un papel� o �rojo como un tomate� para indicar estados de
�nimo. En
la prensa es frecuente encontrar estas figuras, que suelen ser
ilustrativas y gr�ficas y permiten darle mayor expresividad al contenido
del texto. | ||
El uso de la met�fora En
un art�culo de la secci�n �Deportes� del diario Clar�n de Buenos Aires, Argentina, el periodista titula una nota
como �Una paliza de Agassi�. La idea de �paliza�, en este caso, est�
tomada con un sentido figurado para indicar el buen partido del tenista y
la derrota contundente a su adversario. Otro
ejemplo aparece en el diario Excelsior
de M�xico, en una nota de opini�n sobre la Academia Mexicana de Letras.
El autor se�ala que el estudio de la gram�tica est� siendo abandonado
en las escuelas y los centros de investigaci�n y que �La Academia se ha echado
a cuestas esta tarea�. El
diario El Heraldo, tambi�n de M�xico,
considera en un art�culo sobre pol�tica que �el PRI deber� someterse a
la �operaci�n cicatriz�, al �cierre
de heridas�, entendiendo por esto el olvido y el perd�n de ciertas
situaciones del pasado. �El
lavado de dinero lleg� a la
Argentina�, denuncia en una nota el diario La
Naci�n de Buenos Aires. Esta expresi�n �lavar dinero�, que
hace poco tiempo se incorpor� al castellano, tambi�n ha surgido en el
lenguaje por un proceso de construcci�n, y los hablantes no la reciben en
su sentido literal. | ||
La parte por el todo Pero
no s�lo met�foras se pueden encontrar en la prensa, sino otros recursos
estil�sticos producto de la creaci�n l�xica de las comunidades ling��sticas. As�,
las comparaciones, las im�genes, las hip�rboles o exageraciones pueblan
los discursos orales y escritos y se consolidan en el idioma a trav�s del
tiempo. La
�sin�cdoque� es una figura de este tipo y consiste en denominar el todo
por la parte o la parte por el todo. Un
ejemplo de este recurso aparece en El
Mercurio de Santiago de Chile. En un art�culo sobre un proyecto
cultural presentado al gobierno chileno, los artistas consideraron que �hay
un o�do abierto a la propuesta�, tomando el �o�do�, la parte, por el
todo, la �escucha�. | ||
Pero el lenguaje dista de ser neutro y el uso de las figuras ret�ricas permite ver cu�l es la imagen del mundo que construimos con las palabras. Los
conflictos xen�fobos ocurridos en febrero en la localidad andaluza de El
Ejido abrieron un debate sobre la situaci�n social de determinadas zonas
de Espa�a y las formas inhumanas de vida de los trabajadores marroqu�es,
entre otros temas. Pero,
adem�s, colocaron en el habla cotidiana de los espa�oles la palabra �bracero�,
un t�rmino que de tanto nombrarlo ha perdido su sentido figurado. �Bracero�,
seg�n el Diccionario del Espa�ol
Actual de Manuel Seco, es el �jornalero del campo�, es decir, que
por un proceso de sin�cdoque, se nombra a un trabajador por la parte del
cuerpo que utiliza para cultivar, su brazo. En las palabras transmitimos una forma de ver el mundo, de analizar la realidad, y una lectura cr�tica de nuestras expresiones puede permitirnos desmontar ciertas concepciones ideol�gicas. (Buenos Aires). | ||
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