6 de diciembre de 2000 |
Actualidad | ||
| CHILE: El escritor Bonnefoy muestra la audacia de ser reflexivo por Alejandro Kirk
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| El
editor Carlos Veiga, al lanzar en Lisboa la versi�n portuguesa de �El
desgano de un hombre ocupado�, subray� que lo hab�a cautivado la atm�sfera
onettiana de la novela del chileno Michel Bonnefoy. �Elogio o
advertencia? Ser
comparado con el uruguayo Juan Carlos Onetti, un �cono de la literatura
de Am�rica Latina, complaci� a Bonnefoy. Onetti
es �el m�s profundo de los escritores latinoamericanos, un narrador de
universos propios, de mundos interiores, como (William) Faulkner o
(Ernesto) S�bato�, dijo Bonnefoy a IPS. Por eso, el elogio de Veiga constituye una advertencia. A trav�s de los textos de Bonnefoy lectores y lectoras no se tropezar�n con personajes pintorescos, melancol�as tropicales, olores selv�ticos ni los dramas tan brutales como ajenos de abandono y miseria en el Sur, sino con una parte de s� mismos. | ||
Porque �El desgano de un hombre ocupado� es una historia de soledades, hedonismo y abandonos de aqu� y ahora, que transcurren en una casa fant�stica que bien podr�a ser la corteza cerebral de una clase media urbana agobiada por presiones que raramente llega a entender y menos controlar. En
eso radica tambi�n la audacia del editor. Desde que el colombiano
Gabriel Garc�a M�rquez cautiv� al mundo, de los escritores
latinoamericanos se espera en Europa una prosa deliciosa y sensual, un
espectro diferente, m�s vital que el propio, pero siempre rom�ntico y
lejano. Autores
como Carlos Fuentes, Luis Sep�lveda, Alfredo Bryce, Isabel Allende o
Mario Vargas Llosa llenan plenamente esta expectativa, con magistrales
retratos de una cultura y una �poca que contrastan con el destino
aparentemente ya escrito en que nacen, viven y mueren los ciudadanos de
Europa occidental. | ||
Un libreto global para el nuevo siglo Pero
el libreto global del nuevo siglo se est� escribiendo para todos, en
todos los idiomas, con su uniformidad de consumos y ansiedades. Ya pocos
en Am�rica Latina o �frica se consideran portadores de otra esperanza
que no sea llegar alg�n d�a a parecerse a Estados Unidos o Europa. Elisabete
Brito, directora de la Casa de Am�rica Latina en Lisboa, dijo que la
novela de Bonnefoy traza un camino de soluci�n de las crisis urbanas a
trav�s del reencuentro individual con la ternura. Sin
embargo, el marco brutal en que se desenvuelve la historia deja poco
espacio para tales optimismos. Bonnefoy
cuenta que se inici� en la literatura como quien asume un deber pol�tico.
Tras sufrir el arresto y la tortura despu�s del golpe de Estado de
Augusto Pinochet en 1973, el joven estudiante parti� exiliado a Par�s
imaginando un r�pido retorno salpicado de violencia revolucionaria. | ||
Escribi� entonces, con el pseud�nimo de Ilario Da, una novela instrumental, "Relato en el frente chileno", que narra su corto, pero traum�tico calvario en los centros de tortura del r�gimen militar, y tambi�n el mundo idealizado, y por aquella �poca falso, de una vigorosa resistencia popular. Pero
el Bonnefoy que escribi� �El desgano de un hombre ocupado� (Editorial
Lom, Chile, 1998) ya hab�a pasado, como muchos de su generaci�n, m�s
de la mitad de su vida fuera de su pa�s, y hab�a asimilado realidades
tan contrastantes como las de Par�s y Caracas, mientras ca�an los s�mbolos
de la rebeld�a de entonces. Ilario
Da qued� en el camino y Michel Bonnefoy comenz� a firmar con nombre
propio sus trabajados textos, que su traductor, el escritor portugu�s
Lu�s Filipe Sarmento, calific� de excepcional, en una avalancha de
elogios que dej� poco espacio al autor para resaltar su trabajo. | ||
Bonnefoy es el tercer escritor chileno que desde el �ltimo a�o lanza en Lisboa una versi�n en idioma portugu�s. Antes que �l lo hicieron Francisco Coloane, quien registra un enorme �xito de librer�a en toda Europa, y Pablo Az�car, que present� su libro-reportaje titulado �Pinochet: epitafio para un tirano�. Az�car,
con ritmo e iron�a, documenta una a una las mediocridades de un
dictador que si bien lleg� al poder sin convicci�n y a tropezones,
luego demostr� un talento ejemplar en la administraci�n del
sufrimiento. Pero,
pese a las excelentes cr�ticas en Lisboa y Santiago, el �epitafio� es
dif�cilmente la obra cumbre de Az�car. Novelas como �Natalia� o �El hombre que apareci� de espaldas�, editadas por Alfaguara, llenas de la experiencia de vagabundos y exiliados, se adentran en las profundidades de personajes que podr�an vivir en Madrid, Johannesburgo o Bangkok, y hasta entre la muchedumbre depresiva de Santiago de Chile. | ||
La editorial Teorema, de Lisboa, asumi� con Bonnefoy el riesgo inusual de lanzar una novela reflexiva, sin nacionalidad, sin nombres ex�ticos, sin dictadores ni insurgentes. S�lo un hombre que extrav�a a un hijo obsesionado con la muerte y que, dice su autor, s�lo �invita a pensar�. Bonnefoy
espera que esta experiencia abra paso a su �ltimo libro, �Vienen del
miedo�, lanzado en Chile este a�o por Lom, en el que explora la
indefensi�n de una persona com�n --un contador, casado y con dos
hijos-- frente a los fantasmas que controlan su vida representados por
una organizaci�n secreta. La esperanza del escritor chileno, como la de muchos otros, radica en que el mercado literario portugu�s tolere y abrace a un latinoamericano que viene de un conocido fr�o urbano, no del ajeno tr�pico rural. (Lisboa) | ||
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